La gente a menudo me hace sentir estúpido. ¿Cómo puedo hacer que esto cambie?
La mente ordinaria lanza siempre la responsabilidad en alguien más. Es siempre el otro quien te está haciendo sufrir. ¡Tu esposa te está haciendo sufrir, tu marido te está haciendo sufrir, tus padres te están haciendo sufrir, tus hijos te están haciendo sufrir, o el sistema financiero de la sociedad, el capitalismo, el comunismo, el fascismo, la ideología política prevaleciente, la estructura social, o el destino, el karma, Dios… !sólo nómbralo!
La gente tiene millones de maneras de evadir la responsabilidad. Pero cuando dices que algún otro — X, Y, Z — te está haciendo sufrir, entonces no puedes hacer nada para cambiarlo. ¿Qué puedes hacer? Cuando la sociedad cambie y llegue el comunismo y haya un mundo sin clases, entonces todos serán felices. Antes de ésto, no es posible. ¿Cómo puedes ser feliz en una sociedad que es pobre? ¿Y cómo puedes ser feliz en una sociedad que está dominada por los capitalistas? ¿Cómo puedes ser feliz en una sociedad que es burocrática? ¿Cómo puedes ser feliz en una sociedad que no permite tu libertad?
Excusas y excusas y excusas — excusas sólo para evitar la única revelación de que “soy responsable de mí mismo. Nadie más es responsable de mí; es absoluta y completamente mi responsabilidad. Quienquiera que soy, soy mi propia creación.” Éste es elsignificado del sutra.
Echa toda la culpa a alguien
Y ese alguien eres tú.
Una vez que esta revelación se asienta:
“Soy responsable de mi vida — de todo mi sufrimiento, de mi dolor, de todo lo que me ha sucedido y me está sucediendo — así lo he elegido; éstas son las semillas que sembré y ahora estoy recogiendo la cosecha; soy responsable — y una vez que esta revelación se convierta en una comprensión natural en ti, entonces todo lo demás se vuelve simple. Entonces la vida comienza a tomar una nuevo giro, comienza a moverse en una nueva dimensión. Esa dimensión es conversión, revolución, mutación — pues una vez que sé que soy responsable, también sé que puedo soltarlo en el momento que lo decida. Nadie puede evitar que lo suelte.
¿Puede alguien evitar que sueltes tu miseria, que transformes tu miseria en dicha? Nadie. Aún si estás en una prisión, encadenado, encarcelado, nadie puede aprisionarte; tu alma sigue siendo libre. Por supuesto estás en una situación muy limitante, pero aún en esta situación limitante puedes cantar una canción. Puedes llorar de desamparo o puedes cantar una canción. Incluso con cadenas en tus pies puedes bailar; entonces hasta el sonido de las cadenas será una melodía.
Siguiente sutra: Sé agradecido con todos
Atisha es realmente muy muy científico. Primero dice: Toma toda la responsabilidad. En segundo lugar él dice: Sé agradecido con todos. Ahora que nadie más que tú es responsable de tu miseria — si la miseria es tu propia creación, ¿qué es lo que queda entonces?
Sé agradecido con todos
Porque todos están creando un espacio para que seas transformado — incluso quienes piensas que te están obstruyendo, incluso quienes piensas son tus enemigos. Tus amigos, tus enemigos, la gente buena y la gente mala, las circunstancias favorables, las circunstancias desfavorables — todo junto está creando el contexto en el cual puedes ser transformado y convertirte en un Buda. Sé agradecido con todos — con los que han ayudado, con los que han obstaculizado, con los que han sido indiferentes. Sé agradecido con todos, porque todos juntos están creando el contexto en el cual nacen los Budas, en el cual tú puedes convertirte en un Buda.
Osho: El Libro de la Sabiduría, Capítulo 5


“Estoy aquí para seducirte en amor por la vida; para ayudarte a ser un poco más poético; para ayudarte a morir en lo mundano y en lo ordinario, para que de esa forma lo extraordinario estalle en tu vida.”






El amor no es mero pensamiento; los pensamientos son tan sólo una actividad externa del cerebro. El amor es mucho más hondo, mucho más profundo, y la profundidad de la vida puede ser descubierta sólo en el amor. Sin amor, la vida no tiene sentido, y ésa es la parte triste de nuestra existencia.

Soy responsable de mi vida — de todo mi sufrimiento, de mi dolor, de todo lo que me ha sucedido y me está sucediendo — así lo he elegido; éstas son las semillas que sembré y ahora estoy recogiendo la cosecha; soy responsable.