Los mapas son opiniones políticas, no hechos: la tierra no es ’suya’ ni ‘mía’
De manera que hemos perdido nuestra relación con la naturaleza. Si por una vez comprendiéramos esa relación, su verdadero significado, entonces no dividiríamos las propiedades en suyas o mías; aunque uno poseyera un pedazo de terreno y construyera una casa en él, dejaría de ser ‘mío’ o ’suyo’ en el sentido exclusivo; sería más bien un medio de guarecerse. Porque no amamos la tierra y las cosas de la tierra, sino que meramente las utilizamos, no somos sensibles a la belleza de una cascada, hemos perdido el contacto de la vida, nunca nos hemos sentado con la espalda apoyada en el tronco de un árbol; y puesto que no amamos la naturaleza, no sabemos cómo amar a los seres humanos y a los animales.
Eso no significa que uno no pueda usar la tierra, pero debe usarla como debe ser usada. La tierra está ahí para ser amada y cuidada, no para ser dividida en ’suya’ y ‘mía’. Es una tontería plantar un árbol en un recinto cerrado y decir que es ‘mío’.
¿Qué estás haciendo con tu vida? © 2001, KFA.


“Estoy aquí para seducirte en amor por la vida; para ayudarte a ser un poco más poético; para ayudarte a morir en lo mundano y en lo ordinario, para que de esa forma lo extraordinario estalle en tu vida.”






El amor no es mero pensamiento; los pensamientos son tan sólo una actividad externa del cerebro. El amor es mucho más hondo, mucho más profundo, y la profundidad de la vida puede ser descubierta sólo en el amor. Sin amor, la vida no tiene sentido, y ésa es la parte triste de nuestra existencia.
Los mapas son opiniones políticas, no hechos: la tierra no es ’suya’ ni ‘mía’