Pregunta: ¿Debe uno desembarazarse del anhelo, a fin de obtener la liberación? Si es así, ¿cómo puede la liberación ser alcanzada sin el ejercicio del autocontrol y la autodisciplina?
Krishnamurti: El anhelo sin comprensión crea conflicto y, para escapar de este sufrimiento, hay una búsqueda de la verdad, de la felicidad, de la liberación. Así que, en vez de buscar la liberación, la verdad, ocupémonos de lo que es más familiar para nosotros, el conflicto y el sufrimiento, interesémonos en la realidad y no en las ilusiones que nos ofrecen escapes y refugios convenientes.
Ocupémonos, pues, de la causa del sufrimiento. El deseo mismo, consciente o inconsciente, de evitar el sufrimiento, de encontrarle un sustituto y de cultivar su opuesto, genera falta de comprensión del presente. Los numerosos prejuicios, las múltiples limitaciones que la mente ha erigido en torno de sí misma en su búsqueda de autoprotección, originan dolor cuando entran en contacto con la siempre viviente cualidad de la experiencia.
Este sufrimiento no es para ser superado mediante la autodisciplina y el autocontrol, pero cuando la mente se libera de las limitaciones e ilusiones autoprotectoras, existe el éxtasis de la vida.Esta liberación respecto de lo falso, de lo estúpido, no puede ser realizada por medio del autoanálisis, sino en la percepción plena de la acción misma. La autodisciplina no es sino ajuste a una forma establecida de escape, a un ideal, y en esto no hay inteligencia.
La percepción alerta, ese discernimiento en el que no hay ajuste ni compulsión, revela las ilusiones y los obstáculos que se ocultan, impidiendo que la mente actúe con plenitud; sólo esa plenitud de acción hace de la vida un devenir eterno.


“Estoy aquí para seducirte en amor por la vida; para ayudarte a ser un poco más poético; para ayudarte a morir en lo mundano y en lo ordinario, para que de esa forma lo extraordinario estalle en tu vida.”






El amor no es mero pensamiento; los pensamientos son tan sólo una actividad externa del cerebro. El amor es mucho más hondo, mucho más profundo, y la profundidad de la vida puede ser descubierta sólo en el amor. Sin amor, la vida no tiene sentido, y ésa es la parte triste de nuestra existencia.
Así que, en vez de buscar la liberación, la verdad, ocupémonos de lo que es más familiar para nosotros, el conflicto y el sufrimiento, interesémonos en la realidad y no en las ilusiones que nos ofrecen escapes y refugios convenientes.