A qué,
a qué me quedo contigo
después, de lo que ha sucedido…
Si aquel amor que me tenía a tu lado
se ha terminado
y de ese mundo de ilusiones y añoranzas
nada ha quedado.
A qué,
a qué me quedo contigo
si el sol, de nuestro ayer se ha escondido
no tiene caso dar la vida día a día
por lo que ha muerto
ni caminar hacia un destino donde todo
será desierto.
Tenemos que reconocer
que se acabo nuestro querer sin darnos cuenta
que no supimos retener ni dar valor a aquel amor
que ahora se ausenta.
Y a esta costumbre
que nos hace tanto daño
vamos a darle un buen adiós
seamos claros.
Pronto seremos
nuestros peores enemigos
si me quedo aquí contigo.
Marco Antonio Solís

“Estoy aquí para seducirte en amor por la vida; para ayudarte a ser un poco más poético; para ayudarte a morir en lo mundano y en lo ordinario, para que de esa forma lo extraordinario estalle en tu vida.”






El amor no es mero pensamiento; los pensamientos son tan sólo una actividad externa del cerebro. El amor es mucho más hondo, mucho más profundo, y la profundidad de la vida puede ser descubierta sólo en el amor. Sin amor, la vida no tiene sentido, y ésa es la parte triste de nuestra existencia.
Tenemos que reconocer
que se acabo nuestro querer sin darnos cuenta
que no supimos retener ni dar valor a aquel amor
que ahora se ausenta.