Gibrán Khalil Gibrán nació el 6 de enero de 1883 en la localidad de Besharre (Líbano), era hijo de un humilde dependiente de una botica (propiedad de su tío) llamado Khalil y de Kamila Rahme, la hija de un sacerdote maronita que estaba predicando en Brasil. Kamila se casó en el país sudamericano y tuvo a un hijo al que llamó Butros.
Lamentablemente, su esposo murió a los pocos años de la boda y Kamila regresó al Líbano, en donde conoció y contrajo matrimonio con el padre de Gibrán, quien se convertiría en su tercer marido.
Como estudiante, Khalil se interesó desde niño por el mundo de las artes, las lenguas y la religión. De naturaleza solitaria, no era raro que se quedase maravillado contemplando las bellezas naturales que le rodeaban.
En 1894 la familia Gibrán, menos su padre que había sido detenido por evasión de impuestos, se traslada a Boston (Estados Unidos), en donde comienza a leer ávidamente, siendo influenciado por gente como Friedrich Nietzsche o Walt Whitman.
Conoce también al fotógrafo Fred Holland Day, quien será su mentor en sus actividades artísticas en la ciudad americana.
En 1898 retorna a su país natal y se instruye en lengua árabe en la Escuela de la Sabiduría, en donde destaca asimismo por su habilidad en el dibujo.
Sus primeros textos los publica en la revista libanesa “Al-Manarah”, una publicación fundada por el propio Gibrán, junto a Joseph Hawaiik. Inicia también por esa época una serie de viajes por Europa que enriquecerán su bagaje cultural.
En su regreso a Boston comienza una relación con la poetisa Josephine Peabody, pero finalmente, cuando Khalil le pide en matrimonio, Josephine rechaza la oferta y se casa con otro en 1902.
Lamentablemente, la tuberculosis hace mella en su familia y a causa de esta terrible enfermedad fallecen su madre, su hermana Sultana y su hermanastro Butros, quedándose sola en Boston su otra hermana, Mariana.
Khalil marcha hacia los Estados Unidos para hacerle compañía y en 1908 comienza a ser protegido por Mary Haskell, con la que también mantiene encuentros amorosos. Más tarde conocerá a la escritora libaneso May Ziadhe, que se convertirá en su amor platónico, ya que su relación sólo se mantuvo a través de cartas.
En 1917 fija su residencia en Nueva York, ciudad en la que fallecerá a la edad de 48 años el 10 de abril de 1931.
La literatura de Khalil Gibran se define por su búsqueda mística de las materias más clásicas del comportamiento y sentir existencial, desde un sentimiento pleno de bonhomía y conexión natural.
Su obra maestra es “El profeta” (1923), aunque también destacan “Espíritus rebeldes” (1903), una obra censurada en su país por revolucionaria y perniciosa, “Alas rotas” (1912), un libro de tintes autobiográficos, “El loco” (1918), obra altamente influenciada por Nietzsche o “Jesús el hijo del hombre” (1928), título en el cual setenta y siete personajes dan su opinión sobre Jesucristo, incluido el propio Gibran.
Para concluir esta presentación nada mejor que darle la palabra al propio Khalil Gibrán:
Amigos Míos… Mi alma es como una amante que me consuela en la desdicha y en el dolor. Aquel que no trata a su alma como a un amigo es un enemigo de la humanidad, y aquel que no halla alivio humano en sí mismo perecerá en la desesperación. La vida emerge de lo interior y no de lo exterior.
He venido a decir una palabra y ahora la diré. Pero si la muerte me impide pronunciarla, será dicha por el Mañana, pues el Mañana jamás deja secretos en el Libro de la Eternidad.
He venido a vivir en la gloria del Amor y a la luz de la Belleza, reflejos de Dios. Aquí vivo, y la gente es incapaz de desterrarme de los dominios de la vida, pues saben que viviré en la muerte. Si me arrancan los ojos escucharé el murmullo del Amor y la melodía de la Belleza. Si cierran mis ojos me regocijaré con la brisa que se confunde con el incienso del Amor y la fragancia de la Belleza.Si me arrojan a la nada, viviré junto con mi alma, hija del Amor y la Belleza.
He venido hasta aquí para permanecer en todo y con todos, y lo que hoy hago en soledad será divulgado entre los hombres por el Mañana.Lo que ahora digo con un corazón será dicho mañana por muchos corazones.


“Estoy aquí para seducirte en amor por la vida; para ayudarte a ser un poco más poético; para ayudarte a morir en lo mundano y en lo ordinario, para que de esa forma lo extraordinario estalle en tu vida.”






El amor no es mero pensamiento; los pensamientos son tan sólo una actividad externa del cerebro. El amor es mucho más hondo, mucho más profundo, y la profundidad de la vida puede ser descubierta sólo en el amor. Sin amor, la vida no tiene sentido, y ésa es la parte triste de nuestra existencia.

¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?.
K. G.
He venido hasta aquí para permanecer en todo y con todos, y lo que hoy hago en soledad será divulgado entre los hombres por el Mañana.Lo que ahora digo con un corazón será dicho mañana por muchos corazones.
Khalil Gibrán
excelentes las sabias enseñanzas de kjalil!!! sin duda mi escritor favorito!!! q dios lo tenga en la calma de su cielo