Géminis busca sin cesar nuevas emociones, no se detiene nunca

play_niceTe preguntas: ¿Cómo pueden ser diferentes?

Géminis busca sin cesar nuevas emociones, no se detiene nunca. Baile con una pareja tras otra en una complicada y sexual danza. Su necesidad de comunicación le exige un movimiento continuo. Para Géminis, el sexo es una actividad intelectual. Puede que disfrute hablando de sentimientos, pero no los necesita.

Lo máximo que puedes esperar de tus sociables contactos sexuales es un frío afecto. Quizá dejes escapar el momento del deseo, pero tu estilo es más bien el del amor ocasional. Seduces a los vulnerables e impresionables con tus maliciosas palabras. Les haces creer que viven su mejor aventura y cuando los tienes engañados, te enamoras tú misma o bien te esfumas.

Uno de tus mayores problemas en las relaciones es llegar a comprender lo que sienten los demás. Puedes ser tan insensible a los sentimientos ajenos que defraudas las esperanzas de los demás sin pensar y sin ni tan siquiera darte cuenta. Para remediarlo, debes escuchar además de hablar. A menudo asumes que el resto de la gente siente lo mismo que tú. Te preguntas: ¿Cómo pueden ser diferentes? Una asunción poco clara, puesto que ni tú mismo sabes lo que sientes de un momento a otro. Además, debes tener en cuenta que otros signos son más emocionales y románticos que tú.

El planeta que te gobierna. Mercurio, es el responsable de tus rápidos discursos y actos. Representa un carácter astuto y retorcido, de lengua caprichosa y alas en los pies. Resulta imposible atarle. En realidad, no es distinto a ti.

Mercurio confiere un encanto juvenil y un eterno deseo de avanzar. Puede hacer bailar a los demás a su alrededor con palabras melosas y falsas promesas. Cuando le descubren, se limita a reír y a esfumarse. Mercurio es irresponsable y nunca se queda para afrontar las consecuencias de sus actos. Es también Mercurio quien confiere a Géminis su curiosidad insaciable, sus reacciones insospechadas y su naturaleza cambiante. Por tanto, cuando mantienes varias relaciones superficiales a la vez, es obra de Mercurio. Pero no confíes en él. Mercurio, al igual que Géminis, nunca está donde le dejaste.

Géminis valora la amistad por encima del amor. Lograr que te impliques en la actividad sexual puede ser complicado, aunque puedes abandonarte al sexo ocasional por amistad. A veces apuestas por el sexo cuando lo que realmente buscas es compañía, ya que te resulta difícil distinguir entre los dos.

Nunca dejas de hablar, esa es tu mayor distracción. Pero te gusta la idea del sexo -sobre todo hablar de él- y el desafío que representa convencer a alguien para que se acueste contigo sin que apenas se dé cuenta. Como signo mutable de aire, tu inventiva sexual y tus elaboradas fantasías pueden sorprender a otros signos menos emprendedores.

Tu naturaleza es la del flirteo. Incluso los Géminis de más edad intentarán atraer a una chica bonita o a un hombre interesante, o a ambos a la vez. El flirteo es una vía de escape para tu mente ágil y tu rápida agudeza, cualidades sumamente útiles para una huida apresurada. Flirtear con una persona atractiva puede absorber tu atención durante más tiempo que muchas otras actividades. En ese caso, si no llegas pronto a la cama, perderás el interés y cambiarás de objetivo. O simplemente para cambiar, puedes adoptar una opinión totalmente contraria a la que has estado exponiendo a gritos.

Cuando por fin te enamoras, es de alguien con quien conectas mentalmente, con quien te diviertes, puesto que para un Géminis eso es mucho más importante que el intercambio emocional. Quieres un amigo, un compañero, además de un amante. Alguien que esté en la misma longitud de onda que tú. Y dado que para ti las emociones son un territorio extraño, puedes pasar horas hablando de cómo te sientes, pero raramente de dejarás llevar y experimentarás dichos sentimientos. Tampoco te satisface conectar con tu cuerpo para disfrutar las sensaciones del sexo. Así pues, a pesar de tu intimidad verbal, tu relación carecerá de la profundidad que aportan los sentimientos compartidos y las sensaciones físicas.

En el amor, quizás expreses tu faceta romántica comprando rosas rojas o escribiendo poemas que loen tu amor eterno. Por supuesto, pasarás horas al teléfono hablando con la persona amada, pero ¿te comprometerás? Bueno, eso es otra historia. Necesitarás tiempo para sacar el tema a colación, pero muy poco para desdecirte de tu amor. Aunque pienses que estás profundamente enamorada, el tiempo puede demostrarte que estabas enamorada de la idea de estar enamorada y no de la realidad. fall_by_

Tu principal zona erótica se encuentra entre las orejas. No hay duda de que lo que realmente excita a un Géminis es fantasear y pensar en el sexo. Hablar, ya sea de dulces nimiezas o de algo sucio, también te resulta erótico. Te alimentas de palabras e ideas.

Para ti, toda la cabeza es una zona erótica. Te gusta que te acaricien la cabeza, cerca del pelo o en la nuca, y que continúen hacia los hombros y brazos. Aunque no te gusta que te estrechen la mano con fuerza, las caricias leves en la mano te excitan, al igual que los besos o los mordisqueos en la palma de la mano y en los dedos. Las orejas también pueden resultarte eróticas y sensuales: la exploración de lengua puede proporcionarte un dulce placer.

A Géminis le gustan las fantasías y soñar despierto con el sexo, hasta tal punto que quizás llegue a preferir eso a tener a alguien con quien hacerlas realidad. Puesto que tu signo es dual, puedes tener una feliz relación contigo mismo, durante un breve espacio de tiempo. A los Géminis les gusta reír. Tus bromas pueden ser sarcásticas pero tienes buen humor y aprecias a la persona que da lo mejor de sí misma.

Dado que eres tan cambiante, es difícil adivinar con exactitud lo que te va a gustar, ya que al cabo de un rato puede ser una cosa completamente distinta. Tu aversión por lo aburrido es legendaria, por lo que tu pareja sexual debe ser voluntariosa y estar dispuesta a probarlo todo -por muy anatómicamente imposible que parezca-, mientras discute sobre el último libro, film o cotilleo.

A Géminis también le gustan los juegos: sexuales, de palabras… de cualquier tipo. Así pues, si puedes convertir el sexo en juego, nunca te aburrirás. Pero si deseas disfrutar de actividades carnales que te satisfagan plenamente, tendrás que permanecer en tu cuerpo durante un tiempo.

Si vas a entregarte a algo puramente físico, te complacerá que tu pareja sea suave: suaves toques, rápidas caricias, ligeros y agradables besos. Eso es lo que excita a un Géminis.

Y no lo olvides, Géminis es un signo dual. Puede que le satisfaga probar un trío en la cama para animar un poco las cosas.

Hablas también con las manos. Por esta razón, una de las cosas que más te desagrada es que te sujeten las manos firmemente. Sientes claustrofobia, a menos que se trate de alguien con quien tiene mucha confianza. Sin embargo, incluso en este caso te crispará ir siempre cogidito de la mano.

Tampoco te gusta que te toquen los pies, ya que te hace bajar las nubes. Y si hay un sitio en el que no te guste estar, es en tierra firme.

Otra de las cosas que te disgusta es estar ligado, de cualquier forma. Necesitas mucha libertad e independencia. Si tu inagotable energía se ve anclada demasiado tiempo en un lugar o en una relación, tus niveles de estrés alcanzan proporciones insoportables.

Eres el signo más dado a la fantasía y a la vívida imaginación. Las fantasías de Géminis no tienen límites. Tu mente es inventiva y nunca agota las ideas. Puede que tus fantasías te atrapen de tal manera que olvides las relaciones. Tu pareja imaginaria es, en cierto modo, más gratificante que la de la vida real.

Te aburres muy fácilmente, y por eso necesitas fantasías intelectuales estimulantes que ocupen tu mente y que al mismo tiempo den rienda suelta a tu vívida imaginación erótica. ¿Y si escribieras el segundo volumen del Kama Sutra? Esta idea te mantendrá entretenido durante una o dos horas. Con tu versatilidad e ingenio, sería toda una hazaña.

También disfrutas imaginando sexo salvaje, aunque sólo sea para variar, y orgías, para ver qué siente. En tu fértil imaginación hay lugar para todo.

El lugar ideal para encontrar a un Géminis es la columna de sociedad de un periódico de renombre. O el dormitorio para invitados, o el armario ropero en esa fiesta a la que se supone que asistirás, o bien detrás de las estanterías de una biblioteca. O encima (o debajo) de un escritorio… O en un bar selecto, o de solteros, o en una cafetería. Cualquier lugar con público, puesto que la seducción verbal no precisa intimidad. Y es que Géminis tiene algo de exhibicionista.

El cuartito del material de oficina ha acogido más de una cita amorosa de Géminis. Algunos de los Géminis más ágiles puede que estén dispuestos a probar la cuerda floja o la hamaca, o cualquier cosa que esté por encima del suelo.

El lema de un Géminis al terminar una relación es <<déjalos con una sonrisa>>. De este modo, esperas que la last_dagente no se entere hasta que hayas desaparecido. Géminis domina de forma innata el arte de la huida rápida. Odiarías meterte en cualquier problema, o tener que dar explicaciones. Te escurres por la puerta y dejas una nota para que la lea tu desconcertada pareja y se pregunte: <<¿Qué he hecho?>>. Probablemente, la respuesta sea <<nada>>. Simplemente te aburriste, o viste otra cara bonita, o encontraste un objetivo más tentador. O simplemente te apeteció. Así pues decidiste ir a por una nueva experiencia. Otro de los lemas de un Géminis es: <<No mires nunca hacia atrás>> -Géminis, cuenta con lemas para cualquier ocasión imaginable. Además de un manual filosófico para salir airoso de cualquier situación-.

Si te molestaste en casarte, puede que un divorcio rápido esté en camino. Te disgusta estar atado al pasado, y no soportas la acritud. Prefieres dárselo todo a tu pareja antes que discutir sobre bienes materiales -a excepción de tus libros y discos, está claro-.

Muchas de tus parejas te recordarán con afecto. Después de todo, se lo pasaron estupendamente y se divirtieron mucho. La vida era divertida contigo.

Sagitario, tu signo opuesto, enfoca las relaciones de una forma muy parecida. A ambos os gusta ser sociables, divertidos y ser libres. Pero Sagitario alcanza una profundidad de la que tú careces. En lugar de entregarse al flirteo y enfocar las relaciones con la actitud ligeramente cínica de que <<si esta no funciona, pronto habrá otra>>, a Sagitario le preocupa lo que ello significa. ¿Qué es eso del amor, del que todo el mundo habla? ¿Qué relación tiene con el sexo? ¿Cómo te sientes cuando el amor te arrastra? Podrías preguntarte lo mismo. Sagitario puede enseñarte a desprenderte de tu faceta cínica. Si crees en el amor, es más probable que lo sientas.

El principal problema de los geminianos son ellos mismos. Su talón de Aquiles es su indecisión. En su cabeza siempre hay dos voces que pujan por imponer su verdad y esto hace que al geminiano le cueste ponerse de acuerdo consigo mismo. Mientras una parte de sí quiere comprometerse, la otra pide a gritos libertad. Para salir de los dilemas, sería bueno conciliar ambas partes, o ignorarlas un poco y actuar más. Lo peor que se le puede hacer a un nativo es desenmascarar esas dos caras que lo distinguen y dejar en evidencia su hipocresía.

Los Géminis suelen preferir pensar o escribir sobre sexo que practicarlo. La fantástica imaginación de Géminis puede reproducir encuentros sexuales muchos mejores que en la vida real con explícitos y estimulantes detalles. Si a ello se le añaden algunas habladurías típicas de Mercurio y algo de prosa salaz, tendremos un bestseller en las manos.

El Padre Prior  (de la Orden monástica El Valle del Silencio)  Abadía de Peñalara y Alpedrete.