El matrimonio ha sido creado por el hombre; el amor es parte de la vida


 La vida no tiene seguros, es una pura apertura, una tremenda apertura, una caótica apertura. Puedes construirte una casa a tu alrededor, segura, pero entonces se convertirá en tu tumba. Vive con la vida.

 Y hemos estado haciendo esto de muchas formas. El matrimonio ha sido creado por el hombre; el amor es parte de la vida. Cuando creas el matrimonio en torno al amor, estás creando seguridad. Estás haciendo algo que no puede hacerse; el amor no puede ser legalizado. Estás tratando de hacer lo imposible y si en este esfuerzo el amor muere, no tienes que sorprenderte. Te conviertes en un marido, tu amada se convierte en una esposa. Dejáis de ser dos personas que están vivas. Sois dos funcionarios. El marido tiene una determinada función, la esposa tiene una determinada función. Tienen ciertos deberes que realizar. Entonces la vida ha dejado de fluir, se ha congelado.

 Observa a un esposo y a una esposa. Siempre verás a dos personas congeladas, sentadas una junto a la otra, sin saber qué están haciendo ahí, sin saber por qué están ahí sentadas. Puede que no tengan sitio alguno adónde ir.

Cuando ves amor entre dos personas, algo está fluyendo, moviéndose, cambiando. Cuando hay amor entre dos personas, viven bajo un halo compartiéndolo todo: sus vibraciones se entremezclan, intercambian su ser. Entre ellos no hay paredes. Son dos y no son dos; también son uno.

El marido y la esposa están tan lejos como es posible estarlo, incluso aunque estén sentados el uno junto al otro. El marido nunca escucha lo que la esposa le está diciendo. Hace tiempo que se ha vuelto sordo. La esposa nunca ve lo que le está sucediendo al marido. Se ha vuelto ciega para él. Ambos se dan por conocidos, se han convertido en cosas. Han dejado de ser personas porque las personas están siempre abiertas, las personas no tienen certezas, las personas están siempre cambiando. Ahora tienen un papel fijo que cumplir. Murieron el día en que se casaron. Desde ese día dejaron de vivir.

 

Antes del matrimonio:

ÉL: ¡Sí!, Por fin. Que duro fue esperar.
Ella: ¿Quieres dejarme?
ÉL: ¡NO! Ni siquiera lo pienses.
Ella: ¿Tú me amas?
ÉL: Por supuesto, una y otra vez
Ella: ¿Alguna vez me has sido infiel?
ÉL: ¡Noo! ¿Cómo te atreves siquiera a preguntar eso?
Ella: ¿Me besarías?
ÉL: En cada oportunidad que tenga
Ella: ¿Te atreverías a golpearme?
ÉL: ¿Estás loca? No soy ese tipo de persona
Ella: ¿Puedo confiar en ti?
ÉL: Sí
Ella: ¡Mi amor!

Después del Matrimonio:
Lea de abajo a arriba

 

 No estoy diciendo que no te cases, pero recuerda que el amor es lo verdadero. Y si él muere, entonces el matrimonio pierde su valor.

Y lo mismo es válido para todo en la vida, para todo. O bien puedes vivir – y entonces tendrás que vivir con esta duda sin saber lo que sucederá al momento siguiente – o puedes convertirlo en una certeza.

Hay gente que ha adquirido tal grado de certeza en todo que nunca se sorprenden. Hay gente a la que nunca podrás sorprender. Y yo estoy aquí para entregarte un mensaje muy sorprendente; no lo vas a creer. Lo sé. No vas a poder creértelo, lo sé. Estoy aquí para decirte algo que es absolutamente increíble: vosotros sois dioses y diosas. Y lo habéis olvidado.

 Cuando te digo que vosotros sois dioses y diosas, no te lo crees porque has olvidado por completo quién es el que está viajando en tu interior, quién es el que está sentado en tu interior, quién es el que me está escuchando, quién es el que me está mirando. Te has olvidado por completo. Te han suministrado unas etiquetas desde el exterior y has confiado en esas etiquetas, en tu nombre, en tu religión, en tu país. ¡Todo mentira! No importa si eres hindú, cristiano o musulmán, si no te conoces a ti mismo. Esas etiquetas no tienen valor alguno aparte de servir para algo específico. ¿Qué importa si eres hindú, o cristiano, o musulmán, o indio, o americano, o chino? ¿Cómo va a importar, cómo te va a ayudar a conocer tu propio ser? Todo esto es irrelevante porque el ser no es ni indio, ni chino, ni americano; el ser no es ni hindú, ni musulmán, ni cristiano. El ser es sencillamente puro “ser”.

 Al puro “ser” es a lo que llamo Dios. Puedes comprender tu propia divinidad interior si has comprendido lo que es la vida. En caso contrario, es que todavía no has sido capaz de decodificar la vida. Éste es el mensaje. La vida entera está señalando la misma cosa continuamente: vosotros sois dioses. Una vez lo has comprendido, entonces la muerte deja de existir. Entonces has aprendido la lección. Entonces, al morir, los dioses regresan a sus hogares.

 

Marido y Mujer:

Después de medio siglo de matrimonio, él muere, y al poco tiempo después ella también va para el cielo…

En el cielo, ella encuentra al marido y corre hasta donde él y le dice:

– ¡Queriiidoooooo! ¡Qué bueno encontrarte!

Y él responde:

– ¡No me vengas con tonteras! El trato fue: “HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE”

 

La vida entera… tan sólo un aprendizaje de cómo regresar a casa, de cómo morir, de cómo desaparecer. Porque en el instante en que desapareces, Dios aparece en ti. Tu presencia es la ausencia de Dios. Tu ausencia es la presencia de Dios.

 

  Vida, Amor, Risa existe también como e-Libro.

 Osho International Foundation

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s