Ha llegado la hora. El mundo es un fuego salvaje; todo el mundo está en peligro. El encuentro de Zorba y Buda puede salvar a toda la humanidad


Zorba el Buda

¿Cómo está relacionado tu rebelde con «Zorba el Buda»?

Zorba el Buda es el nuevo hombre, es el rebelde. Su rebelión consiste en destruir la esquizofrenia del hombre, destruir su división, destruir la espiritualidad como algo en contra del materialismo, destruir el materialismo como algo en contra de la espiritualidad. Es una declaración de que el cuerpo y el alma están unidos.

Mi rebelde, mi nuevo hombre, es Zorba el Buda.

La humanidad ha vivido creyendo o bien en la realidad del espíritu y la irrealidad de la materia, o en la realidad de la materia y la irrealidad del espíritu.

Puedes dividir a la humanidad, en el pasado, en espiritualistas o materialistas. Pero nadie se ha ocupado de mirar la realidad del hombre. Es ambos a la vez. No es sólo espiritual, no es sólo consciencia, ni es sólo materia. Es una tremenda armonía entre materia y consciencia.

0 quizá la materia y la consciencia no son dos cosas sino sólo dos aspectos de una realidad: la materia es la parte externa de la consciencia, y la consciencia es la interioridad de la materia. Pero no ha habido ni un solo filósofo, sabio o místico religioso en el pasado que haya declarado su unidad; todos ellos estaban a favor de la división del hombre, llamando a una cara real y a la otra irreal. Eso ha creado una atmósfera de esquizofrenia por toda la tierra.

Tú no puedes vivir sólo como un cuerpo. Eso es lo que Jesús quiere decir cuando dice: «No sólo de pan vive el hombre», pero eso es sólo la mitad de la verdad. No puedes vivir sólo como consciencia, no puedes vivir tampoco sólo de pan. Tu ser tiene dos dimensiones, y ambas dimensiones tienen que ser satisfechas, hay que darles la misma oportunidad de crecimiento. Pero el pasado ha estado o bien a favor de uno o en contra del otro, o a favor del otro y en contra del primero.

El hombre como totalidad no ha sido aceptado. Eso ha creado sufrimiento, angustia y una tremenda oscuridad; una noche que ha durado cuatro mil años, que parece no tener fin. Si escuchas al cuerpo, te condenas a ti mismo; si no escuchas al cuerpo, sufres; tienes hambre, eres pobre, tienes sed. Si sólo escuchas a tu consciencia, tu crecimiento estará desequilibrado: tu consciencia crecerá pero tu cuerpo se encogerá y se perderá el equilibrio. Y en el equilibrio está tu salud, en el equilibrio está tu totalidad, en el equilibrio está tu alegría, tu canción, tu baile.

Occidente ha escogido escuchar al cuerpo, y se ha vuelto completamente sordo en lo que respecta a la realidad de la consciencia. El resultado, por último, es una gran ciencia, una gran tecnología, una sociedad afluente, una riqueza de cosas mundanas, profanas. Y en medio de toda esta abundancia, un hombre pobre sin espíritu, completamente perdido; sin saber quién es, sin saber por qué es, sintiéndose casi un accidente o un monstruo de la naturaleza. A menos que la consciencia crezca simultáneamente con la riqueza del mundo material, el cuerpo -materia- se vuelve muy pesado y el espíritu se debilita demasiado. Estás demasiado cargado con tus propias invenciones, tus propios descubrimientos. En vez de crear una hermosa vida para ti, crean una vida que según toda la inteligencia de Occidente no merece ser vivida.

Oriente ha escogido la consciencia y ha condenado la materia y todo lo material, incluido el cuerpo, como maya, como ilusorio, como un espejismo en un desierto, que sólo parece pero no tiene realidad en sí mismo. Oriente ha creado a Gautama el Buda, a Mahavira, a Patánjali, a Kabir, a Farid, a Raidas; un gran linaje de personas con una gran conciencia, un gran despertar. Pero también ha creado millones de pobres, hambrientos, famélicos, que mueren como perros, sin suficiente alimento, sin agua potable para beber, sin suficiente ropa, sin suficientes viviendas.

Una situación extraña… En Occidente, cada seis meses tienen que echar al mar productos lácteos y otros productos alimenticios valorados en billones y billones de dólares porque son un excedente. No quieren sobrecargar sus almacenes, no quieren bajar los precios y destruir su estructura económica. Por un lado, en Etiopía estaban muriendo mil personas al día, y al mismo tiempo el Mercado Común Europeo estaba destruyendo tanta comida que sólo el coste de destruirlo era de millones de dólares. Ese no es el coste de la comida: es el coste de llevarlo hasta el mar y arrojarlo allí. ¿Quién es el responsable de esta situación?

El hombre rico de Occidente está buscando su alma y encontrándose vacío, sin nada de amor, sólo deseo; sin oración, sólo palabras repetidas como un loro aprendidas en la catequesis del domingo. No tiene religiosidad, no siente nada por los demás seres humanos, ningún respeto por la vida, por los pájaros, por los árboles, por los animales; destruir es tan fácil.

Hiroshima y Nagasaki no hubieran sucedido si el hombre no pensara que es sólo materia. No se habrían acumulado tantas armas nucleares si el hombre pensara que es un Dios escondido, un esplendor escondido; no para ser destruido, sino descubierto, no para ser destruido, sino para ser traído a la luz; un templo de Dios. Pero si el hombre sólo es materia, sólo química, física, un esqueleto cubierto de piel, entonces con la muerte morirá todo, no quedará nada. Por eso es posible que un Adolf Hitler mate seis millones de personas sin ningún escrúpulo. Si las personas son sólo materia, no se plantea el pensarlo dos veces.

Occidente ha perdido su espíritu, su interioridad. Rodeado de vacío, aburrimiento, angustia, no se encuentra a sí mismo. Todo el éxito de la ciencia se demuestra inútil porque la casa está completamente llena de todo, pero falta el amo de la casa. Aquí, en Oriente, el amo está vivo pero la casa está vacía. Es difícil regocijarse con los estómagos vacíos, con cuerpos enfermos, con la muerte rodeándote; es imposible meditar. Por eso, innecesariamente, hemos sido perdedores. Todos nuestros santos y todos nuestros filósofos, espiritualistas y materialistas ambos, son responsables de este inmenso crimen en contra del hombre.

Zorba el Buda es la respuesta. Es la síntesis de la materia y el espíritu. Es la declaración de que no existe un conflicto entre la materia y la conciencia, de que podemos ser ricos en ambos sentidos. Nosotros podemos tener todo lo que el mundo nos puede proveer, todo lo que la ciencia y la tecnología pueden producir, y podemos seguir teniendo lo que Buda, Kabir y Nanak encuentran en su ser interno: las flores del éxtasis, la fragancia de la divinidad, las alas de la última liberación.

Zorba el Buda es el nuevo hombre, es el rebelde.

Su rebelión consiste en destruir la esquizofrenia del hombre, destruir su división, destruir la espiritualidad como algo en contra del materialismo, destruir el materialismo como algo en contra de la espiritualidad. Es una declaración de que el cuerpo y el alma están unidas: que la existencia está llena de espiritualidad, que las montañas están vivas, que los árboles sienten, que toda la existencia es ambos o quizá una sola energía expresándose a sí misma en dos formas, como materia y como conciencia. Cuando la energía está purificada se expresa a sí misma como conciencia; cuando la energía es burda, sin purificar, densa, aparece como materia. Pero toda la existencia no es otra cosa que un campo de energía. Esa es mi experiencia, no es mi filosofía. Y esto está apoyado por la física moderna y sus investigaciones: la existencia es energía.

Podemos permitirle al hombre que tenga ambos mundos a la vez. No necesita renunciar a este mundo para tener el otro mundo, ni tampoco tiene que negar el otro mundo para disfrutar de éste. De hecho, tener un solo mundo cuando podrías tener los dos es ser innecesariamente pobre.

Zorba el Buda es la posibilidad más rica. Él vivirá su naturaleza al máximo y cantará la canción de esta tierra. No traicionará a la tierra ni tampoco al cielo. Reclamará todo lo que tiene esta tierra, todas las flores, todos los placeres, y también reclamará las estrellas en el cielo. Reclamará toda la existencia como su casa.

El hombre del pasado era pobre porque dividía la existencia. El nuevo hombre, mi rebelde, Zorba el Buda, reclama el mundo entero como su casa. Todo lo que contiene es para nosotros, y tenemos que usarlo de todas las formas posibles, sin culpa, sin conflicto, sin tener que elegir. Disfruta sin escoger de todo lo que la materia es capaz de darte, y disfruta todo lo que la conciencia es capaz de darte.

Sé un Zorba, pero no te detengas ahí. Sigue caminando hacia ser un Buda. Zorba es una mitad, Buda es la otra mitad.

Hay una antigua historia:

En un bosque cerca de una ciudad vivían dos mendigos. Naturalmente, eran enemigos entre ellos como lo son todos los profesionales; dos médicos, dos profesores, dos santos. Uno era ciego y el otro era cojo, y ambos muy competitivos; se pasaban todo el día compitiendo entre ellos en la ciudad.

Pero una noche sus cabañas se incendiaron, porque se estaba quemando todo el bosque. El ciego podía correr, pero no podía ver por dónde, no podía ver por dónde no se había extendido el fuego. El cojo podía ver que todavía quedaban posibilidades de salir de ese fuego, pero no podía salir corriendo. El fuego iba demasiado rápido, demasiado salvaje, por eso el cojo sólo podía ver cómo llegaba su muerte.

Se dieron cuenta de que se necesitaban. El cojo tuvo una realización súbita: «El otro hombre puede correr, el ciego puede correr y yo puedo ver,» Se olvidaron de su rivalidad. En un momento tan crítico, cuando ambos estaban enfrentándose a la muerte, cada uno se olvidó de sus estúpidas enemistades. Crearon una gran síntesis; acordaron que el ciego llevaría al cojo en sus hombros y funcionarían como un solo hombre; el cojo podía ver y el ciego podía correr. Salvaron sus vidas. Y como se salvaron la vida mutuamente se hicieron amigos; por primera vez dejaron a un lado su antagonismo.

Zorba está ciego, no puede ver, pero puede bailar, puede cantar, puede disfrutar. El Buda puede ver, pero sólo puede ver. Es pura visión, claridad y percepción, pero no puede bailar; está tullido, no puede cantar, no puede disfrutar.

Ha llegado la hora. El mundo es un fuego salvaje; todo el mundo está en peligro. El encuentro de Zorba y Buda puede salvar a toda la humanidad. Su encuentro es la única esperanza. Buda puede aportar la consciencia, la claridad, los ojos para ver el más allá, ojos para ver aquello que es casi invisible. Zorba puede dar todo su ser a la visión de Buda y dejar que no se quede sólo en una visión seca, sino hacerla un estilo de vida danzante, alborozado, extático.

Le estoy dando a Buda energía para bailar, y le estoy dando a Zorba ojos para ver más allá de los cielos, hacia lejanas metas de la existencia y de la evolución. Mi rebelde no es otro que Zorba el Buda.

Osho

Abundancia

En el Este, la gente ha condenado el cuerpo, ha condenado la materia, ha llamado a la materia “ilusoria”, maya. Esta no existe realmente, solamente parece como si existiera; está hecha del mismo material del que están hechos los sueños. Ellos negaron el mundo y ésta es la razón por la cual el Este continuó siendo pobre, enfermo, hambriento.

Media humanidad ha estado aceptando el mundo interior pero negando el mundo externo. La otra media humanidad ha estado aceptando el mundo material y negando el mundo interior. Ambos están a medias y ningún hombre que sea incompleto puede estar satisfecho. Tienes que ser completo: rico en el cuerpo, rico en la ciencia, rico en meditación, rico en conciencia. Sólo una persona completa es una persona sagrada, en lo que a mí respecta.

Quiero que Zorba y Buda se encuentren. Zorba solo, está vacío. Su danza no tiene un significado eterno, es un placer momentáneo. Pronto se cansará de ella. A menos que tengas fuentes inagotables que las puedas obtener desde el mismo Cosmos… A menos que te vuelvas existencial, no puedes volverte total. Esta es mi contribución a la humanidad: la persona completa.

Osho

Comentario:

Este carácter dionisíaco es la figura misma de un hombre total, un “Zorba el Buda”, quien puede beber vino, danzar en la playa y cantar en la lluvia y, al mismo tiempo disfrutar de las profundidades del saber y entendimiento que pertenecen al sabio. En una mano sostiene el loto, lo que indica que respeta y contiene en sí mismo la gracia de lo femenino. Su pecho al descubierto (un corazón abierto) y su vientre relajado, muestran que también se encuentra en paz con su masculinidad, lo que le hace profundamente autónomo. Los cuatro elementos: tierra, fuego, agua y cielo se unen con el Rey del Arco Iris, quien se sienta sobre el libro de la sabiduría de la vida.

Si eres una mujer, el Rey del Arco Iris brinda el apoyo para que traigas tus propias energías masculinas a tu vida, en una unión con el alma gemela dentro de ti. Para un hombre, esta carta representa una época de romper con los estereotipos masculinos convencionales y permitir a la plenitud de todo el ser humano brillar.

Osho Communism and Zen Fire, Zen Wind Chapter 2

2 pensamientos en “Ha llegado la hora. El mundo es un fuego salvaje; todo el mundo está en peligro. El encuentro de Zorba y Buda puede salvar a toda la humanidad

  1. Bien cierto que “Zorba el Buda” es muy necesario, imprescindible, Es admirable la síntesis de materia y espíritu o materia y consciencia. Osho trae la libertad y la planta ahí delante de las narices del ser humano. Es tan sencillo lo que dice que seguro que todos torpes pasaran por encima de la luz que despliega su mensaje y no lo notaran. Bravo Osho tu sabiduría es especial.

  2. Lo más difícil, sin duda, es apartar de nuestras ideas preconcebidas lo que debe ser un Maestro. Para mí Osho sin duda es uno, y de los mejores que he leído.
    Un Maestro es el que te saca de tu aletargamiento, de la corriente social preestablecida y que tú no has elegido. Es alguien que sencillamente te muestra que otra forma de vivir, pensar y relacionarte con el mundo.

    La verdad alcanzada o no, por un Maestro, es irrelevante, porque nosotros los seguidores, de uno o de otro, tergiversaremos su mensaje sin quererlo. No existe una verdad absoluta, al igual que tampoco existe una verdad relativa en materia espiritual…..
    La espiritualidad es algo íntimo, de uno consigo mismo, de alcanzar un equilibrio en el que te sientes libre y en paz. Los Maestros nos brindan esa oportunidad con sus enseñanzas, pero somos nosotros, los individuos, los que debemos aplicarlas.

    No se trata de seguir ciegamente a nadie ni a nada, si no sencillamente de comprender lo que significa estar alineado y cómo poder salirse de dicha alineación mental y vital.

    Osho nos abre las puertas a la autentica libertad del individuo, no le imitemos, pero comprendamos con el corazón lo que verdaderamente quiso transmitir. Seamos auténticos con nosotros mismos y si Osho no responde a nuestras expectativas busquemos a otros, o bien busquemos en nosotros mismos.

    Como bien dice el compañero Kir Ku Yan “Zorba el Buda” es muy necesario.

    Paz y Amor para todos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s