¿Cómo se forma la psique, el ego, el sí mismo, el yo, la persona?


¿Cómo se forma la psique, el ego, el sí mismo, el yo, la persona?

Interlocutor:

«Tengo más de cincuenta años, y he vivido de una manera más bien extravagante, interesado en muchas, muchas cosas. Pienso que me gustaría comenzar… vacilo un poco, estoy algo indeciso, no sé bien por dónde debería comenzar». «Yo creo que deberíamos empezar por el principio de la existencia, de la existencia humana; empezar por la existencia de uno mismo como ser humano».

«Nací en una familia bastante acomodada, y fui criado y educado con esmero. He estado en diversos negocios y tengo dinero suficiente; ahora soy un hombre que está solo. Estuve casado, tuve dos hijos, y ambos, junto con mi esposa, murieron en un accidente automovilístico. Nunca he vuelto a casarme. Pienso que me gustaría comenzar por mi infancia. Desde el principio, como ocurre con cualquier otro niño en el mundo, pobre o rico, hubo una psique bien desarrollada y la habitual actividad egocéntrica. Es extraño, cuando uno mira hacia atrás, ver cómo eso comienza desde la más tierna infancia, esa posesiva continuidad mía como J. Smith.

Pasé por la escuela, expandiéndome, agresivo, arrogante, aburrido; después vinieron el colegio y la universidad. Y como mi padre manejaba una buena empresa, entré en su compañía. Llegué a la cima, y cuando murieron mi esposa y mis hijos, empecé esta investigación. Como les sucede a todos los seres humanos, aquello fue una gran conmoción interna, un gran dolor ‑la pérdida de los tres, los recuerdos relacionados con ellos. Y cuando el choque emocional que eso produjo desapareció, comencé a investigar, a leer, a interrogar, a viajar por diferentes partes del mundo, hablando sobre esta cuestión con algunos de los llamados líderes espirituales, los gurús. Leía muchísimo, pero jamás estaba satisfecho con lo que leía.

Creo, por lo tanto, que debemos comenzar, si es que puedo sugerirlo, con el vivir real ‑la formación cotidiana de mí cultivada y restringida mente. Yo soy eso. Vea, ésa ha sido mi vida. Mi vida nada tiene de excepcional. Probablemente podría considerárseme como perteneciente a la clase media alta, y por un tiempo eso resultó agradable, excitante, y otras veces aburrido, fatigoso y monótono. Pero la muerte de mi mujer y de mis hijos, de algún modo me sacó de eso. No me he vuelto morboso, pero necesito saber la verdad acerca de toda esta cuestión, si es que existe una verdad con respecto al vivir y al morir».

 

Krishnamurti:

« ¿Cómo se forma la psique, el ego, el sí mismo, el yo, la persona? ¿Cómo ha nacido esta cosa desde la cual surge el concepto del individuo, del ‘yo’ separado de todos los demás? ¿Cómo se pone en marcha este movimiento ‑este impulso, este sentido del yo, del sí mismo? Usaremos la palabra ‘yo’ para incluir la persona, el nombre, la forma, las características, el ego. ¿Cómo nace este yo? ¿Nace con ciertas características transmitidas por los padres? ¿Es el yo meramente una serie de reacciones? ¿Es solamente la continuidad de siglos de tradición? ¿Es el yo producto de circunstancias, de incidentes, de acontecimientos? ¿Es el resultado de la evolución ‑siendo la evolución el proceso gradual del tiempo- el que pone el acento en el yo y le da tanta importancia? ¿O, como algunos sostienen, especialmente en el mundo religioso, la cáscara externa del yo contiene realmente dentro de sí el alma y la antigua noción de los hindúes, de los budistas? ¿Es la sociedad la que da origen al yo y fortalece la fórmula de que uno está separado del resto de la humanidad?

Todos estos conceptos contienen ciertas verdades, ciertos hechos, y constituyen el yo. Y al yo se le ha concedido una importancia tremenda en este mundo ¿Diría usted, entonces, que ese instinto comienza en el niño con el impulso de poseer? Esto existe también en los animales, de modo que tal vez hemos derivado de los animales este instinto de poseer. Donde hay cualquier clase de posesión, tiene que existir el principio del yo. Y a partir de este instinto, de esta reacción, el yo crece gradualmente en vitalidad, en fuerza, y adquiere estabilidad. La posesión de una casa, la posesión de tierras, la posesión de conocimientos, la posesión de ciertas capacidades ‑todo esto es el movimiento del yo. Y este movimiento le da a uno la sensación de estar separado como individuo.

»Ahora puede uno avanzar más en los detalles. ¿Están el tú, el yo, separados del resto de la humanidad? ¿Es usted, debido a que tiene un nombre separado, un organismo físico separado, ciertas tendencias diferentes de las de otro, tal vez algún talento ‑hace eso de usted un individuo? Esta idea de que cada uno de nosotros en todo el mundo está separado de otro, ¿es una realidad?, o ¿puede que todo el concepto sea ilusorio, al igual que la división que hemos hecho del mundo en comunidades y naciones separadas, lo cual es realmente una forma glorificada del sentimiento tribal? Este interés en uno mismo y la idea de que la propia comunidad es diferente de otras comunidades, de otros yoes, ¿se basa en una realidad factual? Por supuesto, usted puede decir que es real porque usted es norteamericano y otros son franceses, rusos, indios, chinos, etc.

Estas diferencias lingüísticas, culturales, religiosas, han originado desastres en el mundo ‑guerras terribles, daño incalculable. Y también, desde luego, en ciertos aspectos de ello hay una gran belleza, como en la expresión de algunos hombres de talento, como un pintor, un músico, un científico, etcétera. ¿Se consideraría usted a sí mismo como un individuo separado, con un cerebro separado que es ‘suyo’ y de nadie más? Ese es su pensar, y se supone que su pensar es diferente del pensar de otro. Pero, ¿es en absoluto individual el pensar? ¿O sólo existe el pensar, que es compartido por toda la humanidad, ya se trate del más talentoso de los científicos o de la persona más ignorante y primitiva?

Krishnamurti

Primero, establezca una relación correcta con el ser humano

Nunca lo encontrará si lo busca. Nunca lo encontrará si lo persigue. Nunca lo encontrará si quiere hacerlo a través de ver la belleza de la Tierra, la luz en el agua, la línea perfecta de una montaña. Nunca lo encontrará porque no puede encontrarlo a través de nada: de sus sacrificios, su adoración, su meditación, su virtud. Nunca lo encontrará porque su motivo es erróneo, porque lo quiere encontrar no en el vivir sino en otro lugar.

Primero, tiene que establecer una relación correcta con el ser humano, lo cual significa que tiene que saber qué es amar, qué es ser compasivo, qué es ser generoso cuando tiene mucho, qué es compartir con otro lo poco que tiene; establecer ese maravilloso orden en el vivir, en la vida diaria.

 

El impulso para descubrir qué es Dios

El impulso para descubrir qué es la verdad, qué es Dios, es el único impulso real, y todos los otros impulsos son secundarios. Cuando tiramos una piedra en un agua tranquila, hace círculos expansivos. Esos círculos expansivos son los movimientos secundarios, las reacciones sociales, pero el movimiento real está en el centro; es el movimiento para encontrar la felicidad, Dios, la verdad.

El conocimiento de uno mismo y Dios

Con el conocimiento de uno mismo, uno empieza a descubrir qué es Dios, qué es la verdad, qué es ese estado que es intemporal.

La religión es el cese del ‘yo’

¿Hemos compartido todo eso? Porque es su vida, no mi vida. Es su vida de tristeza, de tragedia, de confusión, culpa, recompensa, castigo. Todo eso es su vida. Si son serios, habrán tratado de desenredar todo eso. Han leído algún libro, seguido a algún líder o escuchado a alguien, pero el problema permanece. Esos problemas existirán mientras la mente humana se mueva dentro del campo del ego; esa actividad del ego creará más y más problemas. Cuando uno observa, cuando uno se vuelve extraordinariamente atento a la actividad del ego, entonces la mente se vuelve extraordinariamente quieta, sana, saludable, sagrada. Y desde ese silencio nuestra vida, en la actividad cotidiana, se transforma.

La religión es el cese del ‘yo’ y la acción que surge de ese silencio. Esa vida es una vida sagrada, llena de significado.

Como terminar con el ego

 

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Un pensamiento en “¿Cómo se forma la psique, el ego, el sí mismo, el yo, la persona?

  1. En este texto esta condensada toda cuestión de lo que debe considerarse como “búsqueda”, aun así no hay certezas de que haya algo que buscar, pero como bien dice Jiddu existe un impulso por descubrir a DIos, y según él ese es el único impulso real.

    A partir de aquí podemos poner nuestras mentes a funcionar y podemos comenzar a retorcer cada una de las palabras escritas hasta darle la forma que cada cual desee, pero ……………como bien dice K ” la palabra no es la cosa”.

    Magnífica entrada una vez más, me ha encantado, gracias.

    Un saludo y paz para todos

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