¿El buda? ¡Tres libras de sésamo!


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Habéis finalizado dos tercios de vuestra vida,

Sin jamás haber hecho brillar la menor parcela de vuestra alma.

Insaciables, devoráis vuestra vida corriendo tras futilidades.

¿Qué puedo hacer por vosotros, si ni siquiera volvéis la cabeza cuando os llamo?

Sabed que os arrastrarán vuestras emociones si no veis a este buen amigo. ¡Sería deplorable que fuerais como ese estúpido hijo prodigo que lleva con él el tesoro que le ha dejado su padre y que lo deja de lado, como si fuera un montón de desperdicios!. Es preciso que no os pase esto. Todos los hombres de la Vía que en el pasado han ejercido la función de cocinero han mostrado que sus actividades y sus valores espirituales estaban en perfecta concordancia. Isan Reiyu alcanzó el despertar cuando era cocinero. Fue también el cocinero Tozan Susho quien, cuando estaba pesando el sésamo, respondió a un monje que le preguntaba sobre el buda: ” ¿El buda? ¡Tres libras de sésamo!”

¿Existe algo más precioso que la realización de la Vía? ¿Hay algún momento más grande que aquel del despertar? Para el que aspira ardientemente a la realización de la Vía y que se entrega a la práctica, un puñado de arena se convierte en un tesoro, y una imagen de buda que está esculpiendo, un objeto de veneración. La historia ha dejado numerosas experiencias de este tipo. Ciertamente, estas acciones son meritorias pero, ¡cuanto más benéficas son si cabe las actividades de un cocinero, que hayan podido serlo las de nuestros grandes predecesores! Si lleváis vuestra tarea exactamente en el puro espíritu que ellos nos han transmitido, ¿cómo podríais dejar de igualar su perfección en la Vía?

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La función de jefe o de responsable cualquiera que sea el dominio de la actividad, incluido el de tenzo, requiere tres cualidades: alegría de vivir, benevolencia y grandeza de espíritu.

Alegría de vivir, significa que estáis contentos de hacer vuestro trabajo. Pensad que si hubierais nacido en el reino de los dioses, seríais acaparados por tantas alegrías y tantos placeres que no tendríais tiempo ni ocasión de suscitar en vosotros el espíritu del despertar y aún menos de practicar; ni siquiera tendríais la oportunidad de preparar la comida que ofrecéis a los Tres Tesoros (Sambo) 14, ¡y sin embargo son el bien más precioso del Universo! Los Tres Tesoros son incomparables en excelencia, ni el rey de los dioses ni el soberano del mundo se le podrían comparar. El Zenonshingi dice sobre los monjes: ” Respetados y honrados viven tranquilamente apartados de los asuntos del mundo; no siendo mancillados por la creación de objetos del pensamiento, son la excelencia de la humanidad”.

No solamente tenéis la suerte de pertenecer a la especie humana sino que además tenéis el honor y el privilegio de alimentar a los Tres Tesoros para el bien de todos los seres. ¿No es un magnífico karma? ¿Cómo no estar totalmente contento?. Imaginad que hubierais nacido en otro mundo, como el de los infiernos, o el de los espíritus ávidos, o el de las bestias, o el de los demonios, o en cualquier otra situación, que no os permitiera ver y entender la Vía. Imaginad que incluso habiendo vestido el milagroso hábito del monje, no estéis en estado de preparar correctamente las comidas de los Tres Tesoros, porque vuestro espíritu y vuestro cuerpo, receptáculos de sufrimiento, están entorpecidos por el doloroso destino que os aflige. Ya que esta vida os permite cocinar, sed felices de vivir esta vida y alegraos de ser lo que sois. Vuestro excelente karma es fuente de inalterables méritos por kalpas y kalpas. Ojalá podáis, por vuestro trabajo y vuestra aplicación, día a día, en cada momento, venir en ayuda de todos los seres del universo y utilizar vuestro cuerpo que es el fruto de miríadas de vidas para crear buenos lazos kármicos. Sí consideráis todas las cosas en este espíritu, vuestro corazón rebosará alegría. Incluso aunque fuerais el soberano del mundo, si no prepararais las comidas ofrecidas a los Tres Tesoros, no sacaríais ningún provecho y todos vuestros esfuerzos serían en vano.

La benevolencia es el sentimiento de un padre o de una madre hacia su hijo. Cuando pensamos en los Tres Tesoros experimentamos este mismo sentimiento. Aunque los padres sean pobres o estén incluso en la miseria, tan grande es su ternura como atentos sus cuidados. ¿Cómo explicar este sentimiento? El que no tiene hijos no puede comprenderlo, es preciso que uno mismo sea padre para sentirlo. Un padre no considera a su hijo en términos de pérdida o de provecho, piensa antes que nada en criarlo bien. Despreciando su confort personal le abriga del frío y le protege del sol. La ternura de los padres es el colmo de la benevolencia. Aquel que ha alcanzado el espíritu del despertar conoce este sentimiento y solo aquel que lo practica puede sentirlo. ¿Acaso cuando tenéis en vuestras manos el agua o el grano, no los veis con la tierna y amante mirada de una madre que cuida de su hijo? Nuestro gran maestro Shakyamuni ¿nos habría hecho el don de veinte años de su vida si no se hubiera inclinado sobre nosotros con la tierna atención de un padre que no busca obtener resultados ni hacer fortuna?

La grandeza de espíritu es grande como una montaña, vasta como el océano. Es un espíritu sin ideas recibidas o partidarias. No se alegra cuando solo hay un ligero peso a llevar, ni se aflige por levantar un gran peso. Incluso cuando escucha la llamada de la primavera, no salta de alegría entre el rocío y si contempla los colores del otoño, no derrama melancólicas lagrimas. Un paisaje incluye las vicisitudes de las cuatro estaciones, como el peso incluye el gramo y la libra. Un gran espíritu engloba la totalidad de los componentes. Así, de esta manera, hay que escribir, comprender y profundizar la palabra grande. Si Kazan Zenne 15, cocinero del monasterio del monte Chia, no hubiera comprendido la palabra grande, no habría estallado en risas al escuchar el sermón de Taigen Fu 16 y este último no hubiera realizado el despertar. Si la palabra grande no hubiera sido inscrita en el espíritu del maestro Isan Reiyu, no habría soplado tres veces sobre la ramita de madera que había recogido. Sí el maestro Tozan Shusho hubiera ignorado la palabra grande, no habría respondido: “¡Tres libras de sésamo!” al monje que le preguntaba sobre el buda. Es esencial que sepáis que nuestros grandes maestros del pasado han profundizado la palabra grande bajo toda clase de circunstancias. Cada uno, libremente, lo ha gritado con fuerte voz, ha expuesto el gran principio, realizado el gran asunto y formado grandes hombres. Han completado a los seres llevándolos al despertar. Aunque seáis superior de un monasterio, encargado de una función o simple monje, no olvidéis actuar siempre con alegría, benevolencia y grandeza de espíritu.

He escrito este texto para legarlo a los sabios de las generaciones futuras que estudiarán la Vía.

Tenzo Kyokun

Redactado en la primavera del año 1237, por el monje Dogen que transmite la ley desde la función de superior del monasterio Kannondôri Kôshôhôrin-ji.

¿Una palabra, siete, tres o cinco, 12

para captar la verdad de las miríadas de formas del Universo?

No os fiéis de ellas.

En la noche profunda,

la luna brillante ilumina el vasto océano.

La joya del dragón negro que buscáis

está aquí y allí, por todas partes.

Glosario

1 .- Zenonshingi: Obra que contiene la regla relativa a la vida de un monje en un monasterio zen. Escrita por el maestro Hyakuyo Ekai , está todavía vigente.

2 .- Isan Reiyu: Dejó a su familia a los quince años para hacerse monje. Tras recibir la ordenación, a los veintitrés años parte en peregrinación y se detiene en el monasterio del maestro Hyakujo Ekai, donde permanece veinte años como tenzo, llegando a ser su discípulo principal y sucesor. Hyakujo Ekai le encarga partir al monte Kuei-shan, donde Isan Reiyu funda un monasterio en que llegó a haber mil quinientos miembros.

3 .- Tozan Susho: Recorrió 2.000 km. mientras atravesaba China para encontrar al maestro Ummon.

4 .- Los seis sabores: Amargo, ácido, dulce, picante, salado, soso.

5 .- Las Tres Virtudes: Suavidad-ligereza; limpieza-frescura; cuidado-precisión.

6 .- Seppo Gison: Maestro zen; peregrinó como monje hasta los 50 años por diversos monasterios realizando la función de tenzo. A los 50 años se estableció llegando a tener un gran número de discípulos.

7 .- Tozan Ryokai: Fundador de la escuela Soto junto a su discípulo Sozan.

8 .- En el zen no existe antagonismo entre el bien y el mal. Con este gesto él muestra que la progresión del razonamiento es inoperante, pero no prueba su despertar, porque volcando el cubo crea un nuevo antagonismo.

9 .- Literalmente “el búfalo de agua”. El búfalo en los textos zen simboliza la naturaleza de Buda inherente a toda persona. Es difícil de capturar y aun más de domesticar.

10 .- Kesa: Vestido de la libertad. Manto de tela, compuesto de bandas de tela cosidas entre si. Se lleva sobre el hombro izquierdo y por encima del kimono o del kolomo durante zazén y en las ceremonias. Simboliza la transmisión de maestro a discípulo.

11 .- Zagu: Antiguamente estera ligera que se ponía en el suelo para sentarse. Actualmente es una pieza rectangular de tela que se extiende en el suelo durante las prosternaciones para evitar que el kesa toque el suelo.

12 .- Alusión a una forma de poesía china de cuatro versos donde cada verso contenía por orden uno, siete, tres y cinco versos.

13 .- Uno de los diez epítetos para nombrar al Buda.

14 .- Sambo: Los Tres Tesoros, el Buda, el Dharma y la Sangha, son la base del budismo, no pudiendo existir vida religiosa búdica sin fe en los Tres Tesoros.

15 .- Kassan Zenne: Entró a los cinco años en un monasterio y fue poco menos que una lumbrera en el terreno intelectual. Tras recibir la ordenación partió en peregrinaje y tras visitar al maestro Dogo Enche y siguiendo sus indicaciones partió a la búsqueda del maestro Sensu Tokujô. Este último vivía como barquero para huir de las persecuciones antibúdicas y desde hacía unos treinta años esperaba al discípulo a quien transmitir su sucesión. Al ver a Kassan y tras conversar con él le lanzó al rio de un empujón. Este hecho parece ser que “despertó” a Kassan. Tras esto Sensu le entregó el sello de la transmisión y tras montar en su barca desapareció en el río.

16.- Taigen Fu: Era el responsable de los monjes en el monasterio del monte Tai-Yüan y un hombre muy erudito. A una de sus conferencias asistió de forma inesperada Kassan Zenne, quien tras escucharle durante un momento se echó a reir a carcajadas y abandonó la sala. Tras esto Taigen Fu se confesó ante Kassan como un hombre torpe y sin talento, hecho que Kassan no solo no desmintió sino que corroboró afirmando que se andaba por las ramas y que hablaba de cosas que no conocía. Siguiendo las instrucciones de Kassan, Taigen se encierra en su habitación dispuesto a hacer zazén hasta el fondo de sí mismo. Al amanecer del día siguiente se “despertó”.

EL ZEN Y LA VIDA COTIDIANA

El color de la montaña,

el sonido del valle,

todo junto,

es la voz y la postura

de nuestro Buda Sakiamuni.

GENJO KOAN, Maestro Dogen  

Todos los fenómenos del universo se convierten en la vida eterna

Cuando se está más allá de la oposición

en ese instante, por la sabiduría hannyá

se puede acceder a la verdadera libertad.

Nada ya resulta un obstáculo.

El Samadhi del espejo del tesoro, Maestro Tozán  

Seguir el orden cósmico, no es necesario buscar el satori o la verdad, ni huir de las

ilusiones. Ser natural. 

La verdad natural no se encuentra fuera de la realidad. Podemos encontrar al verdadero

Buda o a Dios en la vida personal, encontrar la tierra pura en el mundo impuro.

Examinándola vida cotidiana, el zazén puede conducirnos al verdadero estado del

Samadhi en todas las acciones de la vida.

El zazén, es por tanto, el punto de unión entre realidad y el ideal.

Vivir muriendo, morir pero vivir, vivir pero morir.

Esto significa considerar la vida desde el interior de su círculo. Esto es el zazén.

Despertar a la verdadera dimensión, más allá de la existencia y de la no existencia, más allá de la vida y la muerte.

Maestro Taisen Deshimaru

3 pensamientos en “¿El buda? ¡Tres libras de sésamo!

  1. Magnífico post, muchísimas gracias por esta entrada.

    No estoy seguro pero creo que el fragmento del texto pertenece al “Shobogenzo” obra del Maestro Dogén, realizada por sus discípulos. Esta obra está compuesta por escritos hechos por el mismo Dogén y por notas y textos que escribieron sus dicípulos de sus conferencias y “mondos”.

    El Maestro Dogén fué un monje y filósofo japones, que tras una peregrinación a China introdujo el budismo en Japón donde se convirtió en Zen.

    Para los que hemos acogido al Zen Soto como forma de vida ( de momento jajajaaj), Dogén representa un nuevo comienzo, aunque él siempre huyó de calificar al Zen o Budismo con un nombre u otro.

    Mi agradecimiento a los Maestros de la Transmisión, desde Bodidharma a Deshimaru, por mostrar la vía del despertar en la vida cotidiana, por hacernos ver y enseñarnos que lo importante no es lo que se hace, sino el cómo se hace. Este post es una buenísima muestra de ello, se habla de grandes maestros que fueron “tensos” (cocineros), un trabajo aparéntemente trivial y mundano, pero que en el Zen ha sido realizado por grandes monjes que fueron a su vez grandes maestros.

    Quiero resaltar también las fantásticas analogías que muestran en el post:

    – Tres libras de sésamo
    – Tres cualidades de un monje; alegría, benevolencia,grandeza de espíritu.
    – Tres comidas ofrecidas a los tres tesoros; El Buda, El Dharma, La Sangha

    Y como colofón final un peliculón; ZEN, la vida de Dogén, bueno que decir de ella, sólo que la disfrutéis mucho, espero que os guste tanto como me gusta a mi.

    Gracias Saltronic por esta joya de entrada, mis más sinceras felicitaciones una vez más…….

    Os dejo el enlace de otra película que me encanta se llama “Un Buda”, y que también puede mostraros un poco más cómo se vive el Zen en una Sangha contemporánea, y que es una enseñanza totalmente atemporal válida ayer, hoy y espero que siempre.

    Paz y amor para todos

  2. Muchas gracias Vikes por tu ilustración, ya vemos que eres todo un experto en Zen. El texto está tomado de (Tenzo Kyokun– “Instrucciones al cocinero de un monasterio zen” del Maestro Dogen (1200 – 1253) un pequeño ebook de mi biblioteca digital, que lo encontré casualmente cuando buscaba algo Zen para completar una publicación con los poemas que me habías enviado. Próximamente te lo mando por mail para que lo leas completo.
    Gracias nuevamente por tu erudita aportación y por supuesto no nos perderemos la peli “Un Buda”
    Alegría, Benevolencia, Grandeza de Espíritu, para todos.

  3. Ohhhh, pensé que era del Shobogenzo, ,,….bueno da igual es un post maravilloso, a quien le guste el zen le habrá hecho ilusión.

    Paz y Amor para todos

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