DANG, DANG, DOKO, DANG. Nunca finjas, ni siquiera respecto a una calavera


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FUGAI ERA UN MAESTRO CONSIDERADO COMO MUY SABIO Y GENEROSO,

AUNQUE  MUY SEVERO

TANTO CONSIGO MISMO, COMO CON SUS DISCÍPULOS.

SE FUE A LA MONTAÑA PARA CONSAGRARSE AL ZAZEN.

ALLÍ VIVÍA EN UNA CUEVA Y CUANDO TENÍA HAMBRE

SE IBA AL PUEBLO A POR RESTOS.

UN DIA UN MONJE LLAMADO BUNDO, ATRAÍDO

POR LAS AUSTERIDADES DE FUGAI,

LLEGÓ A LA CUEVA Y LE ROGÓ QUE LE PERMITIESE PASAR ALLÍ LA NOCHE.

EL MAESTRO PARECIÓ CONTENTO DE DARLE COBIJO,

Y A LA MAÑANA SIGUIENTE LE PREPARÓ  UNAS GACHAS DE ARROZ.

COMO NO TENÍA MAS QUE UN CUENCO,

SALIÓ Y VOLVIÓ CON UN CRÁNEO

QUE ENCONTRÓ ABANDONADO JUNTO A UNA TUMBA.

LO LLENÓ DE GACHAS Y SE LO OFRECIÓ A BUNDO.

EL HUESPED SE NEGÓ A TOCARLO

Y SE QUEDÓ MIRANDO A FUGAI COMO SI  ÉSTE SE HUBIERA VUELTO LOCO.

ANTE LO CUAL FUGAI SE ENCOLERIZÓ

Y LO SACÓ DE LA CUEVA A GOLPES.

“¡ESTÚPIDO!” LE GRITÓ MIENTRAS SE ALEJABAS, “¿CÓMO TÚ, CON TUS IDEAS MUNDANAS ACERCA DE  SUCIEDAD Y       PUREZA,

PUEDES CONSIDERARTE BUDISTA?”

UNOS CUANTOS MESES MÁS TARDE, EL MAESTRO TETSGYU LE HIZO UNA VISITA

Y LE DIJO QUE LE PARECÍA UNA LÁSTIMA

QUE HUBIERA RENUNCIADO AL MUNDO.

FUGAI SOLTÓ UNA CARCAJADA Y DIJO:

“¡OH!, RENUNCIAR AL MUNDO Y CONVERTIRSE EN UN BONZO NO ES TAN DIFÍCIL;

LO DIFÍCIL ES,  A CONTINUACIÓN, LLEGAR A SER UN AUTÉNTICO BUDISTA”.

DANG, DANG, DOKO, DANG

La verdad es una, pero podemos acercarnos a ella de muchas maneras. La verdad es una, pero podemos expresarla de muchas maneras. Dos maneras son muy esenciales; todas las maneras pueden ser divididas en dos categorías. Será bueno entender esta polaridad básica.
O nos acercamos a ella desde la mente, o nos acercamos a ella desde el corazón. Por eso hay dos tipos de religiones en el mundo, ambas verdaderas, ambas significativas, pero opuestas entre sí, la religión de la mente y la religión del corazón. La religión de la mente cree que si eliminas los pensamientos, si te libras de la mente,  llegas a la verdad. La mente es el  obstáculo, la no-mente será la puerta; Budismo, Jainismo, Taoísmo. Estas son las religiones de la mente. Son religiones del análisis profundo, religiones de la conciencia profunda, religiones de la iluminación.
Y luego tenemos las religiones del corazón: Judaísmo, Cristianismo, Islam, Hinduismo. Creen que el camino discurre a través del corazón, que el corazón tiene que fundirse en el amado, en lo Divino.

Las primeras religiones son las religiones de la meditación. La palabra “meditación” no es exactamente apropiada, pero no hay otra palabra para traducir DHYANA en inglés, pues como esta lengua nunca ha conocido una religión de meditación, la palabra no existe. Todas las lenguas occidentales, de hecho, sólo han conocido la religión del corazón, por lo que tienen la palabra perfecta para este método: oración. Pero para DHYANA no tienen ninguna palabra, así que la única palabra que puede ser usada es meditación. De hecho, DHYANA tiene un significado exactamente opuesto; DHYANA significa lo contrario. La palabra “meditación” viene de la raíz griega “medonai”, que significa pensar. La palabra “meditación” significa pensar y DHYANA, que nosotros traducimos como “meditación”, significa cómo no pensar, cómo estar en un estado de no-pensamiento, cómo llegar al punto en que uno está ahí, pero no hay pensamiento, un estado de no-mente, de conciencia pura. Pero meditación es la única palabra, así que la utilizaremos.droppedImage

El zen es la cumbre de la búsqueda budista. El zen es la floración suprema del camino de la meditación. La palabra “zen” viene de DHYANA. DHYANA se convirtió en “chen” en China, y luego “chen” se transformó en “zen” en Japón. Recuerda esto: el zen nació en la India, con Gautama Buda. Cuando Gautama Buda alcanzó su iluminación definitiva, el estado de no-mente, llegó al mundo el conocimiento del camino analítico, el camino del pensamiento correcto, el camino de la correcta memoria y el camino de cómo disolver todo pensamiento, volviéndose más y más consciente de los pensamientos. Basta con observar los  pensamientos para que poco a poco vayan desapareciendo, te conviertes en un mero observador, no te identificas con tu mentación, te mantienes aparte y sigues observando, como si estuvieras en pie junto a una carretera mirando el tráfico. La mente es como el tráfico, muy circular, se va moviendo en un círculo, muy repetitiva, casi maquinal. Vas haciendo lo mismo una vez, y otra, y otra. Toda tu vida no es sino una repetición prolongada, muy circular. La mente es un mandala, un círculo, y se mueve. Si observas, vas tomando conciencia del círculo, del círculo vicioso de la mente. Una y otra vez trae las mismas emociones: la misma cólera, el mismo odio, la misma codicia, el mismo ego… Y tú sigues. No eres  sino una víctima.

Una vez  has concienciado la mente y empiezas a observarla, el puente se ha roto, dejas de estar identificado con la mente. Cuando no estás identificado con la mente, la mente desaparece, porque necesita de tu cooperación para existir.
Durante los próximos diez días hablaremos del zen. Pero para entenderlo correctamente, también tenéis que entender su  opuesto, lo opuesto se convierte en un contraste, un telón de fondo.
El camino de la oración no analiza; no intenta mantenerse consciente, o alerta. Al contrario, el camino de la oración se disuelve completamente en la oración.  No debes ser un testigo, no debes ser un observador, debes estar borracho como un alcohólico y perdido, completamente perdido.

En el camino de la oración, el amor es el objetivo. Debes amar, debes estar tan lleno de amor que tu ego se disuelve en tu amor, se funde en tu amor. En el camino de la oración, Dios es una hipótesis necesaria. Lo llamo una hipótesis porque es una necesidad en el camino de la oración, pero no es una necesidad en el camino de la meditación.
En el camino de la meditación no es necesario ningún Dios: de aquí la influencia y el atractivo del zen en occidente. Dios se ha convertido en algo casi incomprensible. La mera palabra “Dios” parece sucia. En el momento en que dices “Dios” te pones a la gente en contra. De ahí el atractivo del zen en occidente. El cristianismo se está muriendo porque esta hipótesis se ha utilizado demasiado, se ha explotado demasiado. Otra cosa, justo lo opuesto, es necesario. En el camino de la oración tienes que emborracharte, en el camino de la meditación tienes que mantenerte alerta. De ambas maneras el ego desaparece. Si estás totalmente alerta no hay ego, porque en estado de total alerta te vuelves tan transparente que no creas sombra alguna. Si estas completamente borracho, profundamente enamorado de Dios, también desapareces, porque en el AMOR no puedes existir. El resultado es el mismo: el ego desaparece. Y cuando no hay ego, empiezas a saber lo que es la verdad.

Nadie ha sido nunca capaz de decir lo que es; nadie será nunca capaz de decir lo que es. La experiencia es tan definitiva, tan vasta, que es indefinible. Es tan ilimitada que no puede ser puesta en palabras, las palabras son muy mezquinas y la experiencia es tremendamente vasta. Pero por ambos caminos se llega al mismo final. La verdad es una. Los Vedas dicen: “La verdad es una, pero ha sido vista de diferentes maneras por los videntes”.
Así que recuerda esto. Todas las religiones conducen básicamente, intrínsecamente, al mismo fin. Incluso cuando parecen contradecirse, incluso cuando parecen diametralmente distintas, llevan al mismo final.
Por lo que depende de ti qué camino prefieres escoger. Si sientes a Dios, no creencia, la creencia sola no basta, la creencia es algo muerto, si sientes a Dios, si al oír la palabra “Dios” notas un latido sutil, notas un temblor, te sientes inspirado, tu corazón comienza a latir más aprisa, si la simple palabra “Dios” te produce una gran impresión, en este caso puedes seguir el camino de la oración. En este caso, el zen no es para ti, en este caso simplemente tienes que  olvidar el zen, porque el zen sería un obstáculo.

Pero si la palabra “Dios” no tiene sentido para ti, si para ti de hecho ya ha muerto, si Dios está realmente muerto, no te provoca ningún sentimiento, ninguna emoción, no vibra en ti, no late en ti, no transporta tu ser hacia lo desconocido, en este caso el zen es para ti. Cada vez más gente tendrá que seguir el camino del zen, porque el cristianismo, el hinduismo, el islam y el judaísmo, todos ellos, de alguna manera, han sido demasiado explotados. Han perdido su atractivo.

El budismo está aún intacto, es aún fértil y para la mente moderna particularmente tiene un profundo atractivo, porque la mente moderna está hecha de una actitud científica y el zen es absolutamente científico, super-científico. Llega a las mismísimas raíces de tu mente y no te pide que creas en nada. No tiene ninguna hipótesis. No te pide que creas en nada, no tiene ninguna superstición.
La palabra “superstición” es muy bella. Viene del latín “superstes”, que significa: lo que sobrevive, reliquias del pasado, cosas que se han vuelto fútiles pero persisten por ser habituales. Vas a la iglesia, pero vas sin emoción alguna y a lo mejor todas las noches rezas antes de meterte en cama,  pero es sólo un gesto impotente, porque no hay corazón en él. Te limitas a repetir con los labios; son palabras huecas. Quizás es una antigua costumbre, un viejo reflejo condicionado: te enseñaron a rezar en la primera infancia y  sigues haciéndolo. La mente va repitiendo lo que es familiar.

Conferencias sobre el Zen
Capítulo 1: Nunca finjas, ni siquiera respecto a una calavera.

OSHO

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Un pensamiento en “DANG, DANG, DOKO, DANG. Nunca finjas, ni siquiera respecto a una calavera

  1. Bueno, cada vez ilustras mejor las entradas, preciosas fotos, preciosas imágenes, notas que al ir leyendo entras en un espacio de intimidad de silencio, pacífico.

    He aquí porque yo busco en el zen, para mí (esto es algo personal), como dijo Nietzsche, Dios no es necesario, pero eso es para mí, que nadie se ofenda……no Digo que no haya Dios, yo no lo sé ( y creo que nadie lo sabe), pero para mí no es necesario.

    Además el camino de la oración, entrar en comunión con Dios me parece sumamente difícil, el amor, es algo que surge y no tiene nada que ver con ningún sentimiento de adoración, en ese caso se llama amor cuando hay una comunión con Dios tan profunda que tú (ego) sencillamente desapareces………

    El zen es más sencillo de digerir, aunque bueno…….practicarlo…….cada cual que lleve su práctica o búsqueda o camino o como lo llaméis como mejor quiera………tiene razón el Maestro, en occidente el zen ha entrado como cuchillo en la mantequilla, porque lamente moderna, la mente científica, no entiende la idea de un Dios, aunque vivo en un país en que la influencia del catolicismo es muy fuerte. Pero no hay que ser muy listo para ver que el laicismo, que no ateísmo, es lo más abundante. Un laico, en mi opinión podrá aceptar e incluso comprender el camino del zen sin mucha dificultad, otra cosa es el nivel de compromiso que el mismo quiera tener con el zen, y cuando digo zen hablo de su manera de practicar zen, no es necesario formar parte de nada………..aunque los que forman parte de una shanga digan lo contrario, el camino de uno es de uno…….un Maestro puede ser una persona, un libro , una situación de vida, o una situación de futura muerte, no hay caminos correctos ni incorrectos, no hay Maestros verdaderos o falsos, sólo se es o no se es Maestro.

    Si algo te transforma puedes considerarlo tu Maestro…..pero no será quizás el mio o sí, eso es de escasa importancia. Lo único importante es la sed, la necesidad, el darse cuenta que uno va por la vida como un caballo que tira de una carroza, con parches a los lados para que no se asuste y mire al frente y no le moleste un coche u otro caballo o lo que sea que pueda asustarlo………tener sed es querer quitarse esos parches que sólo nos limitan la visión, de uno dependerá si se los arranca, lo hace suavemente o prefiere sencillamente girar la cabeza, habrá quien (me parece muy complicado) intentará hacer un agujero en los parches………

    Si sencillamente todo esto que escribo con todo mi amor te parece una chorrada, estás en lo correcto, pero preguntaté, o mejor dicho observa si tu visión está limitada o condicionada por algo………y aún si eres consciente de ese condicionamiento y eres feliz…….ya esta no hay nada más……como diría K, no hay nada más, como diría Osho “has llegado a casa”, eso si no seas hipócrita contigo mismo, es una estupidez…….la muerte ………tenemos una fecha de caducidad cada una la suya…..posponer ciertas cosas al final ……aquí no hay examen de recuperación………..jajajajajaja, vivir en el mundo está muy bien es muy divertido, pero tenemos inconscientemente, casi todos, la perspectiva de que estaremos en el mundo de manera indefinida o como poco que aún tenemos tiempo……siempre mueren los otros…….pero algún día seré yo el reclamado a volver de dónde quiera que viniese, y mi ego sufrirá porque el sí que morirá…………. es posible vivir teniendo en cuenta esto????, claro, posponiéndolo o sencillamente dirigiendo nuestra visión (cual caballo de feria) con parches, da igual del tipo que sean.

    Saltronic!!!!!!!!! hermano has publicado a mi Maestro jajajajajaajajaajajaaj, que ilusión hace un montón de tiempo que no le veo porque no puedo ir a sus retiros de hecho hace un montón que no hago ningún retiro, sólo puedo ir al dojo……….pero bueno la vida es lo que es no? jajajajajajajaajajaj. Ha sido un detalle GRACIAS!!!!!!

    Paz y amor para todos

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