LA CONSTANTE Y NECESARIA “OBSERVACIÓN DE SÍ”

El Trabajo dice que en general los hombres somos una maquina impulsada por la vida. ¿Qué significa esto?… Debemos reflexionar constantemente sobre esto: la vida es una rueda giratoria de eventos en los cuales somos maquinas manejadas por la vida sin darnos cuenta de ello.

La “observación de sí” significa muchas cosas. Pero su dirección general radica en ver qué clase de persona es uno mismo. Desde luego, la mayoría de las personas están convencidas de conocerse a sí mismas.

De hecho, nunca piensan o creen que todo lo que les “sucede” tiene que ver con la clase de personas que son. Ven las dificultades exteriores, pero no tienen idea alguna que muchas de esas dificultades exteriores son debidas a la “clase de gentes” que ellas mismas son.

En suma, se dejan a sí mismas fuera en su experiencia de vida. O, para decirlo de otro modo, dan por supuesto que son buenas, agradables, que tienen buenas intenciones, y que merecen solo aceptación y reconocimiento de todos.

La mayoría de la gente echa la culpa de lo que les sucede a otras personas, no a sí mismas. Esta es una de las cosas fundamentales que el Trabajo ataca mediante el método de la “observación de sí”. Usted no es la persona sencilla, agradable que piensa ser, la persona bondadosa y justa. Todo esto no es más que pura  “imaginación” y pertenece a lo que el Trabajo llama el “Yo” Imaginario.

Mediante la “observación de sí” llevada a cabo según lo que enseña el Trabajo se logra gradualmente un “sentimiento de sí” por completo nuevo y diferente. Ya no se es más el tierno niño, la tierna niña, que fueron tan mal tratados por todos.

Cuando se inicia este proceso de un cambio real, cuando una real transformación interior comienza, entonces se descubre que muchas cosas que solían enfurecernos o amargarnos o deprimirnos ya no tienen más poder sobre nosotros. Gradualmente la vida, la gente, las expectativas externas pierden el poder que antes tenían sobre nosotros.

Recuerden, en esta enseñanza se nos dice que todo el secreto estriba, no en tratar de cambiar las circunstancias externas, sino en un cambio en uno mismo y de tomar los repetidos sucesos de la vida de una manera nueva. Pero la mayoría de las personas enloquecerá, perderá los estribos, se sentirá perdida y amargada, se enfurecerá, exactamente de la misma manera como siempre lo hizo ante los eventos que recurrentemente la vida le trae. “Reaccionará” contra todo de la misma manera porque es lo que “es”. No puede ser diferente.

El Trabajo dice que en general los hombres somos una maquina impulsada por la vida. ¿Qué significa esto?… Debemos reflexionar constantemente sobre esto: la vida es una rueda giratoria de eventos en los cuales somos maquinas manejadas por la vida sin darnos cuenta de ello.

Es maravilloso lograr comprender que no es necesario reaccionar a los sucesos comunes de la vida de la manera en que se lo hace mecánicamente, pues el Trabajo trata del acrecentamiento de la conciencia. Se inicia manifestando que el acrecentamiento de conciencia es posible por medio de la “observación de sí”.

Pero, tal como somos, aferrados a lo que imaginamos de nosotros mismos, por mucho tiempo se nos hace difícil descubrir de qué trata el Trabajo. Nos cuesta mucho darnos cuenta que el principal “malhechor” somos nosotros mismos —y ello se debe a nuestra ignorancia e inconsciencia de nosotros mismos, y así nunca se nos ocurre pensar que los problemas que nos plantea la vida, de los que culpamos a los otros, se deben a nuestro “nivel de ser”— esto es, a la clase de persona que somos que, tal como lo hemos dicho, prescindimos de ella en todas las situaciones. No nos incluimos en la ecuación de la vida.

Maurice Nicoll

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