El amor sin adivinación es elemental. Amar exige que el amante adivine los deseos de la amada

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Pero en la naturaleza, ordinariamente, no se alcanza este estado: es el fruto de un arte, de un auto entrenamiento. Todo el mundo lo desea, aun los más cínicos; pero como rara vez ocurre por azar, y nadie ha hecho pública la clave para lograrlo, la gran mayoría duda aún de su posibilidad.

El amor sin adivinación es elemental. Amar exige que el amante adivine los deseos de la amada, antes de que hayan llegado a la propia conciencia de ella. El amante conoce a la amada mejor de lo que ésta se conoce a sí misma; y la ama más de lo que ésta se conoce a sí misma; y la ama más de lo que ésta se ama a sí misma; de manera que la amada alcanza su ser perfecto sin esfuerzo consciente propio. Cuando el amor es mutuo, el esfuerzo consciente que ella hace es para él. Es así como cada cual, deleitosamente, obra la perfección en el otro.

Pero en la naturaleza, ordinariamente, no se alcanza este estado: es el fruto de un arte, de un auto entrenamiento. Todo el mundo lo desea, aun los más cínicos; pero como rara vez ocurre por azar, y nadie ha hecho pública la clave para lograrlo, la gran mayoría duda aún de su posibilidad. Sin embargo, es posible, a condición que las partes puedan aprender y enseñar humildemente. ¿Cómo comenzar? Que el amante piense, cuando va a ver a su amada, lo que debe aportar, hacer o decir, de modo que sea para ella una deliciosa sorpresa. Al comienzo probablemente no será una sorpresa completa: esto es, ella se habrá dado cuenta de su propio deseo, y estará tan sólo contenta de que su amante lo haya adivinado. Más tarde, la deliciosa sorpresa podrá realmente sorprenderla, y su comentario será: “¿Cómo sabías que esto iba a agradarme, si a mí misma nunca se me hubiera ocurrido?” Los esfuerzos constantes para prever los deseos nacientes del ser amado, mientras permanecen en la inconsciencia, son los medios hacia el amor consciente.

Asir con firmeza; soltar con ligereza. Este es uno de los grandes secretos de la felicidad en el amor. Por cada tragedia de Romeo y Julieta fruto de las circunstancias externas de ambos protagonistas, mil tragedias surgen de las circunstancias creadas por los amantes mismos. Como rara vez conocen el momento o la forma de “asirse” el uno al otro, aún menos a menudo conocen la forma o el momento de soltarse. Las hondonadas del Monte Meru (es decir el Venusberg) están llenas de amantes que no pueden separarse. Cada cual quiere “soltarse”, pero el otro no se lo permite. Hay varias explicaciones para este infeliz estado de cosas. En la mayoría de los casos el acercamiento ha sido equivocado: es decir, ambos se lanzaron a una unión sin pensar en la salida. A menudo los primeros cinco minutos del primer encuentro de los amantes son decisivos para todo el futuro de sus relaciones. En algunos casos la relación original es la que explica las dificultades en “soltarse”: nunca debió haber ocurrido; o por lo menos no en las circunstancias precisas en que tuvo lugar.

Las relaciones a destiempo siempre causan problemas. En otros casos la dificultad se debe a diferencias de edad, educación o “pasado”. Uno teme “soltarse” porque parece ser la última esperanza, o porque ya se ha perdido demasiado tiempo, o porque hasta ahora ha sido lo mejor, o porque el “ideal”, creado por la educación, exige fidelidad eterna aun cuando ésta resulte imposible, pues ninguno de los dos la desea; o porque uno es ultrasensible a raíz de experiencias pasadas y no puede enfrentarse con otro fracaso, o porque estando la carne pronta, el espíritu es débil: es decir,  ninguno de los dos puede usar un cuchillo; o porque las circunstancias son desfavorables: es decir, los dos tienen que seguir viéndose; o debido a la imaginación, como cuando uno de los dos visualiza la felicidad del otro en su ausencia. Hay mil explicaciones y cada una de ellas, bastando como causa, es completamente inadecuada como razón, ya que el hecho es, que cuando uno desea separarse, el deber del otro como amante es “soltar”. El gran amor puede tanto soltar como asir.

Los celos son el dragón en el paraíso, el infierno del cielo y la más amarga de las emociones porque se asocia a la más dulce. Hay antídoto para los celos, a saber, el amor consciente; pero este remedio es más difícil de hallar que la enfermedad de soportar. Pero hay paliativos cuya primera condición terapéutica es el reconocimiento de la enfermedad y la segunda el deseo de curarse a sí mismo. En estas circunstancias dejad que el que sufre experimente deliberadamente. Mucho se le puede perdonar durante este proceso. Puede, por ejemplo, tratar de hacer progresar los nuevos planes de la que fue su amada, aunque esto es difícil sin una obvia hipocresía. O puede zambullirse en otro ambiente. O puede ocuparse en un nuevo trabajo que demande toda su energía. O puede embelesar su memoria y considerar a la que fue su amada como muerta, o como si ella se trocara en su hermana, o como si se hubiese ausentado en un largo viaje, o como si la hubieran hechizado. Sin embargo, es mejor si se “suelta” por completo sin arrastrar la esperanza de volver a encontrarla jamás.

Consolaos. Nuestra vida no es sino un solo día de nuestra Vida. ¡Si no hoy, mañana! ¡Soltad!

EL AMOR CONSCIENTE 5ª (INSPIRADO EN LAS ENSEÑANZAS DE G.I. GURDJIEFF)

A. R. Orage

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EL COMIENZO DEL FIN DEL MUNDO

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Kim Eng: Durante mis viajes, una de las preguntas más frecuentes que me hacen es “¿Qué se siente al tener una relación con un ser iluminado?” ¿Por qué esta pregunta?  Tal vez ellos tienen la idea o la imagen de una relación ideal, y quieren saber más sobre ello. Tal vez sus mentes quieren  proyectarse a un futuro en el que ellos también estarán en una relación ideal y se encontrarán a sí mismos a través de ella.

Conversación entre Kim Eng y Eckhart Tolle –  ¿Qué se siente al tener una relación con un ser iluminado? Siempre que tengo la idea en mi cabeza “Tengo una relación” o “estoy en una relación”, no importa con quién, sufro. Esto lo he aprendido.  Con el concepto de “relación” vienen expectativas, recuerdos de relaciones pasadas, y además conceptos mentales condicionados personales y culturales de lo que una “relación” debería ser. Después trataría de hacer que la realidad se ajustase a estos conceptos. Y nunca lo hace. Y vuelvo a sufrir. La cuestión del asunto es: no hay relaciones. Sólo existe el momento presente, y en el momento sólo hay un relacionarse.

Cómo nos relacionamos, o mejor dicho cómo de bien amamos, depende de lo vacíos que estamos de ideas, conceptos, expectativas. Recientemente, le pedí a Eckhart que dijera unas pocas palabras sobre la búsqueda de “relaciones amorosas” del ego. Nuestra conversación fue profundizando rápidamente para referirse a algunos de los aspectos más profundos de la existencia humana. Esto es lo que dijo:

Eckhart Tolle: Lo que convencionalmente llamamos “amor” es una estrategia del ego para evitar rendirse. Estás buscando a alguien para que te dé eso que sólo puede venirte en el estado de rendición. El ego utiliza a esa persona como un sustituto para no tener que rendirse. El idioma español es el más honesto a este respecto. Utiliza el mismo verbo ‘querer’, para decir “te amo” y “te quiero”. Para el ego, amar y querer (desear) son lo mismo, mientras que el amor verdadero no tiene ningún deseo, ningún deseo de poseer o que tu pareja cambie. El ego escoge a alguien y lo hace especial. Utiliza a esa persona para tapar el constante sentimiento subyacente de descontento, de “no suficiente”, de ira y odio, que están estrechamente relacionados entre sí. Estas son facetas de un sentimiento profundamente arraigado subyacente en los seres humanos, que es inseparable del estado egoico.

Cuando el ego escoge algo y dice “yo amo” esto o aquello, es un intento inconsciente de ocultar o eliminar los sentimientos profundos que siempre acompañan al ego: el descontento, la infelicidad, la sensación de insuficiencia que es tan familiar. Por un tiempo, la ilusión realmente funciona. Pero entonces, inevitablemente, en algún momento, la persona que has elegido, o has hecho especial a tus ojos, deja de funcionar como una tapadera para tu dolor, el odio, el descontento o la insatisfacción que tienen su origen en la sensación de insuficiencia y de sentirse incompleto. Entonces, surge la sensación que estaba oculta, y se proyecta sobre la persona que había sido elegida y hecha especial – quien pensabas que en última instancia iba a “salvarte”. De repente, el amor se convierte en odio. El ego no se da cuenta de que el odio es una proyección del dolor universal que sientes dentro. El ego cree que esta persona es la causa del dolor. No se da cuenta de que el dolor es el sentimiento universal de no estar conectado con el nivel más profundo de tu ser – no ser uno con uno mismo.

El objeto del amor es intercambiable, tan intercambiable como el objeto del deseo egoico. Algunas personas pasan por muchas relaciones. Se enamoran y desenamoran muchas veces. Aman a una persona por un tiempo hasta que ya no funciona, porque ninguna persona puede de forma permanente ocultar ese dolor.singin___withn

Sólo la rendición puede darte lo que estabas buscando en el objeto de tu amor. El ego dice que la rendición no es necesaria porque amo a esta persona. Es un proceso inconsciente, por supuesto. En el momento en que aceptas completamente lo que es, algo dentro de ti emerge que había sido ocultado por el deseo del ego. Es una paz innata que mora en el interior, quietud, vitalidad. Es lo incondicionado, lo que eres en tu esencia. Es lo que habías estado buscando en el objeto de amor. Es tú mismo. Cuando esto sucede, un tipo completamente diferente de amor está presente, que no está sujeto al amor/odio. No elige a una cosa o una persona como algo especial. Es absurdo incluso usar la misma palabra para eso. Ahora bien, puede suceder que, incluso en una relación normal amor/odio, de vez en cuando, introduces el estado de rendición. Temporalmente, brevemente, sucede: experimentas un profundo amor universal y una plena aceptación que a veces puede brillar a través, incluso en una relación egoica. Sin embargo, si la rendición no continúa, se cubre de nuevo con los viejos patrones egoicos. Por lo tanto, no estoy diciendo que el verdadero amor profundo no se pueda presentar de vez en cuando, incluso en una relación normal de amor/odio. Pero es raro y por lo general de corta duración.

Siempre que aceptas lo que es, algo más profundo emerge en ese instante. Así, puedes quedar atrapado en el dilema más doloroso, externo o interno, en los sentimientos o situación más dolorosos, y en el momento en que aceptas lo que es, vas más allá de ellos, los trasciendes. Incluso si sientes odio, en el momento en que aceptas que esto es lo que sientes, lo trasciendes. Todavía puede estar ahí, pero de repente estás en un lugar más profundo donde nada de eso importa ya.

El universo fenoménico entero existe debido a la tensión entre los opuestos. Caliente y frío, crecimiento y decadencia, ganancia y pérdida, éxito y fracaso, las polaridades que forman parte de la existencia, y por supuesto parte de todas las relaciones.

Kim Eng: ¿Entonces es correcto decir que nunca podemos deshacernos de las polaridades?

Eckhart Tolle: No podemos deshacernos de las polaridades en el plano de la forma. Sin embargo, puedes trascender las polaridades a través de la rendición. Estás entonces en contacto con un lugar más profundo dentro de ti donde, por así decirlo, las polaridades ya no existen. Siguen existiendo en el plano externo. Sin embargo, incluso allí, algo cambia en la forma en que las polaridades se manifiestan en tu vida cuando estás en un estado de aceptación o renuncia. Las polaridades se manifiestan de una manera más benigna y suave.

Cuanto más inconsciente seas, más identificado estás con la forma. La esencia de la inconsciencia es la siguiente: la identificación con la forma, ya sea una forma externa (una situación, lugar, evento o experiencia), una forma de pensamiento o una emoción. Cuanto más apegado estás a la forma, menos rendido (entregado) estás, y más extrema, violenta o cruel es tu experiencia de las polaridades. Hay personas en este planeta que viven prácticamente en el infierno y en el mismo planeta hay otros que viven una vida relativamente pacífica. Los que están en paz interior aún experimentan las polaridades, pero de una forma mucho más benigna que la forma extrema en la que muchos humanos las experimentan todavía. Por lo tanto, la forma en que las polaridades se experimentan cambia. Las propias polaridades no se pueden eliminar, pero se puede decir, que el universo entero se vuelve algo más benevolente. Ya no es tan amenazante. El mundo ya no se percibe como hostil, que es como el ego lo percibe.

Kim Eng: Si el despertar o vivir una vida en un estado despierto no cambia el orden natural de las cosas, la dualidad, la tensión entre los opuestos, ¿qué significa vivir una vida en el estado despierto? ¿Afecta al mundo, o sólo la experiencia subjetiva que uno tiene del mundo?

Eckhart Tolle: Cuando vives en la rendición, algo viene a través de ti hacia el mundo de la dualidad que no es de este mundo.

Kim Eng: ¿Eso cambia realmente el mundo exterior?

Eckhart Tolle: Lo interno y lo externo son en última instancia uno. Cuando ya no percibes el mundo como hostil, ya no hay más miedo, y cuando no hay más miedo, piensas, hablas y actúas de manera diferente. El amor y la compasión surgen y afectan al mundo. Incluso si te encuentras en una situación de conflicto, hay una emanación de paz en las polaridades. Entonces, algo cambia. Hay algunos maestros o enseñanzas que dicen, nada cambia. Ese no es el caso. Algo muy importante sí que cambia. Aquello que está más allá de la forma brilla a través de la forma, lo eterno brilla a través de la forma en este mundo de la forma.

Eckhart TolleKim Eng: ¿Es correcto decir que es tu falta de “reacción en contra”, la aceptación de los opuestos de este mundo, lo que provoca cambios en la forma en que los opuestos se manifiestan?

Eckhart Tolle: Sí. Los opuestos seguirán ocurriendo, pero no se alimentan de ti nunca más. Lo que has dicho es un punto muy importante: la “falta de reacción” significa que las polaridades no se alimentan. Esto significa, que a menudo experimentas un colapso de las polaridades, tales como en situaciones de conflicto. Ninguna persona, ninguna situación se convierte en un “enemigo”.

Kim Eng: Entonces, los opuestos, en vez de fortalecerse, se debilitan. Y tal vez así es como comienzan a disolverse.

Eckhart Tolle: Eso es correcto. Vivir así, es el comienzo del fin del mundo.

 

Sitio web de Eckhart Tolle: www.eckharttolle.com

***

Comentario de Gunther Emde:

La polarización nunca deja de funcionar, el mundo y sus polaridades estarán ahí por siempre, como lo estará nuestro metabolismo emocional, que incluye amor, odio, etc. El asunto es si podemos situarnos fuera de todo esto, no en el sentido de reprimirlo o negarlo, sino en quedar tan cansado de ello que ya no le prestas tanta atención, y aprendes a vivir por encima de ello.

A veces, cuando se escriben esas frases tan hermosas sobre “trascender la ira” -y yo también las escribo- se puede inducir a pensar que la ira desaparece, y hay que aclarar que esto no es así.

De la misma forma que hay un metabolismo corporal, también hay un metabolismo mental y emocional, que es poco modificable. Más que en tratar de distorsionar esos metabolismos con dietas o con sistemas de control emocional, lo que da mejores resultados es tratar de vivirlos en toda su intensidad, hasta que de forma natural se llega a la conclusión de que “yo no soy eso”.

Justamente los intentos de modificar el cuerpo y la mente para potenciar lo bueno y limitar lo malo son a veces escapes del trabajo mucho más duro que consiste en ver realmente cuál es nuestra verdadera naturaleza. No digo que no se pueda modificar nada del cuerpo y de la mente, es obvio que se puede y en algunas circunstancias se debe, sin embargo conceder excesiva importancia a esos cambios suele ocurrir porque se intuye que contemplar lo que hay de verdad en nuestro interior nos va a superar.

Así que esa es la aceptación auténtica: permitir que el amor, el odio, nos atraviesen una y otra vez, hasta que algo se rompe, y dejas de creer en ello. Y entonces, increíblemente, se produce el milagro de que el metabolismo emocional se torna más apacible. Eso es lo que Tolle llama “el fin del mundo”. Vives en el mundo y en tu mente y tus emociones, pero no eres de este mundo, comienzas a vivir por encima de este mundo, y dejas en paz a tus reacciones y a las de los demás.

Saludos,

Gunther Emde

 

Amores correspondidos?…

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La fuerza y la belleza de la vulnerabilidad

La sensibilidad implica vulnerabilidad. Somos sensibles a nuestras reacciones, a nuestras heridas, a nuestra atormentada existencia; o sea, somos sensibles a nosotros mismos y en ese estado de vulnerabilidad, hay egoísmo y, por lo tanto, podemos ser lastimados y volvernos neuróticos. Ésa es una forma de resistencia que se centra esencialmente en el yo. La fuerza de la vulnerabilidad en cambio, no es el egocentrismo, es como esa hoja nueva de primavera que puede resistir los fuertes vientos y florecer. En ese estado de vulnerabilidad uno no puede ser lastimado bajo ninguna circunstancia. La vulnerabilidad no tiene un centro, no tiene yo, tiene una enorme fuerza, vitalidad y belleza. -Krishnamurti-

***

El amor y el tiempo se asemejan a dos laberintos que se entrecruzan y en los cuales, muy a menudo, nos extraviamos sin mapa, ni brújula. Cada uno tiene que aventurarse a encontrarse perdido y permitir que se suspendan las propias certezas y seguridades. Quedando, de algún modo, todo modificado.

Cuando el amor y el tiempo de las personas involucradas en una relación coinciden se da un prodigio poco común. A veces esperamos para amar y no llega quien amamos. Otras, ni siquiera esperamos y -de sorpresa- viene. En ocasiones amamos y somos ignorados o no correspondidos. También puede que nos amen y nosotros no amar. Incluso se da que las personas involucradas afectivamente se aman pero cada una tiene su propio ritmo y necesitan su tiempo particular.

Las combinaciones –ciertamente- pueden ser muy variadas. Cuando amor y tiempo coinciden, se produce lo más anhelado y, también, lo menos común. Que dos personas se amen, encuentren correspondencia afectiva en un vínculo, ajusten el tiempo y el ritmo personal para la construcción de la reciprocidad y permanezcan -a pesar de todos los embates- juntos,  resulta cada vez más apreciado y menos conseguido. Algunos lo consideran un privilegio escaso. No todos gozan de esa posibilidad. Es casi un lujo.

El amor es siempre alguna forma de historia compartida. Sin esa participación colaborativa y complementaria no existe la posibilidad de un vínculo recíproco. Sin embargo, dar todo no significa que la otra persona reciba todo. A veces se da y no se sabe recibir. A veces se recibe, incluso aunque el otro no ha compartido intencionalmente algo significativo.

En la ruptura o el fracaso de un amor algunos buscan otra relación. Hay quienes afirman que el amor nunca se acaba: sólo se va a dónde y con quien encuentra sintonía y correspondencia.

wallpaper-3026301La ruptura narcisista del amor propio se logra cuando la reciprocidad -que garantiza que el vínculo no sea meramente el reflejo de uno mismo en la soledad de otro- se convierta en mutuo encuentro.  Para que eso llegue, hay que tener paciencia. Los mensajes que más duelen son los que uno anhela y nunca llegan. El amor guarda su propio tiempo, tanto en lo que construye como en lo que no funciona y deconstruye.  A veces si uno no puede alejarse, lo más inteligente es dejar ir. Es mejor retirarse a tiempo, cerrando lo más maduramente una historia y dejando un recuerdo grato, que  insistir perseverantemente y terminar convirtiéndose en una insufrible carga y una verdadera molestia. No nada más patético que dos que fracasan y uno queda enganchado en la relación. No hay que insistir. Tampoco sirve victimizarse. Siempre hay que ser digno en el amor.

Cuando una relación termina, lo más difícil no es perdonar u olvidar sino volver a confiar, ofrecer una nueva posibilidad. La vida, muchas veces, decide -por sí misma y sus circunstancias- quién entra en nuestra existencia. Cada uno, en cambio, tiene el poder de optar quién se queda. A veces no somos lo que el otro sueña. Somos lo que el otro está buscando, está necesitando o está desechando, incluso, sin saberlo conscientemente.

Eduardo Casas

Eduardo Casas

AHORA

Ahora es el presente.

Este instante,

esta palabra

y esta voz.

Poderoso y efímero

es todo momento fugaz.

No hay nada fuera del ahora.

Todo lo demás es pasado o futuro,

quimera y olvido.

EC

Yanni – one man’s dream

¿QUIÉN QUIERE SER HOMBRE?

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Yo creía que tú lo sabías todo. Pensaba que estar Iluminado es saberlo todo. Pero tú no conoces a las mujeres y no sabes que ellas confían precisamente porque cada una conoce el corazón de las demás. El odio de la mujer hacia las mujeres es un mito inventado por los hombres para mantenerlas desunidas e impotentes.

¿Quién quiere ser hombre?

Me dices: «Yo creí que lo sabías todo». Estás absolutamente equivocada; no sé nada. Si has venido aquí con esa idea, has venido a la persona y al lugar equivocado. ¡Nosotros celebramos la ignorancia! Destruimos todo tipo de conocimiento. Todo nuestro esfuerzo está destinado a devolverte la inocencia, la que tenías antes de nacer. En Zen se la llama «la cara original». La inocencia es intrínseca; el conocimiento te es dado por la sociedad, por la gente que te rodea, por la familia. La inocencia es tuya: el conocimiento siempre es ajeno. Cuanto más erudito eres, menos eres tú mismo. La Iluminación no tiene nada que ver con la erudición. Es liberarse del conocimiento. Es trascender absolutamente lo conocido. Es ir más allá de lo conocido.

Una persona Iluminada es aquella en la que no hay barreras entre ella y la Existencia. El conocimiento es una barrera. El conocimiento te separa de la Existencia; te mantiene separado. El no saber, te une a ella. El amor es una forma de inocencia. La inocencia es un puente. El conocimiento es una pared. ¿Quién ha oído que una persona culta, un erudito, se haya Iluminado? Son los que están más lejos de ella. La Iluminación sólo crece en el terreno de la inocencia.

Inocencia significa asombro infantil; la capacidad de maravillarse. La persona Iluminada es la que continuamente se asombra y se maravilla, porque no sabe nada, así que todo es otra vez un misterio. Cuando tú sabes, las cosas se desmitifican; cuando no sabes, se vuelven a mitificar. Cuanto más sabes, menos asombro hay en tu corazón. Cuanto más sabes, menos sientes la sobrecogedora experiencia del asombro. No conoces el éxtasis. El erudito, la persona llena de conocimiento está tan cargada que no puede bailar, no puede cantar, no puede amar. Para el que está lleno de información, Dios no existe, porque Dios sólo significa prodigio, asombro, maravilla, misterio. Es por esto que con el desarrollo del conocimiento intelectual en el mundo, Dios se ha convertido en algo cada vez más lejano.

Friederich Nietzsche pudo declarar que Dios está muerto a causa de su conocimiento. No hay duda de que fue un gran filósofo y la filosofía tiende a llegar a la conclusión de que Dios no existe, porque Dios simplemente significa lo misterioso, lo milagroso y el intelecto reduce todo milagro a leyes comunes; cada misterio es reducido a fórmulas.

Pregunta a un erudito: « ¿Qué es el amor?» y él dirá: «Sólo química, la atracción entre hormonas femeninas y masculinas. No es más importante que un imán atrayendo partículas de hierro. Es lo mismo que la electricidad, negativa y positiva: el hombre y la mujer son bio-electricidad».

De esta forma, todo ha sido destruido. De este modo, todo el amor y toda la poesía y toda la música se reducen a una tontería. El loto es reducido a barro. Y aunque es cierto que el loto nace del barro, el loto no es el barro. No es la suma total de sus partes; es mucho más que la suma de las partes. Ese más es Dios, ese más es poesía, ese más es el amor. Pero la ciencia no tiene lugar para ese «más». La ciencia reduce todo fenómeno a una cosa mecánica. ¿Y sabes lo que quiere decir «ciencia»? «Ciencia» quiere decir conocimiento.

Religión no es conocimiento; es justo su opuesto. Es poesía, es amor. Es básicamente absurdo. Sí, puedes decir que digo tonterías. Pero esta es la belleza.

Tú dices: «Yo pensaba que tú lo sabías todo». Esto es lo que piensas, y yo no estoy aquí para satisfacer todas vuestras ideas. No puedo estar de acuerdo con tus ideas. Tengo más de cien mil discípulos; si tuviese que satisfacer el pensamiento de cada uno de ellos estaría totalmente fragmentado en millones de pedazos. Yo no puedo satisfacer tus ideas sobre mí; ésta es tu equivocación. Y tampoco es demasiado tarde, abandona la idea, si quieres estar aquí conmigo…

Aquí estás con una persona enigmática, una paradoja, una persona que está tratando de transmitiros algo misterioso, algo que no es conocimiento; alguien que trata de verter su experiencia de asombro y maravilla en vuestro ser, algo que es más parecido al vino que al conocimiento; alguien que trata de embriagaros, que trata de convertiros en borrachos. Sí, a la persona racional esto le parecerá una tontería.

Esto es lo que uno de los más importantes pensadores de Occidente, Arthur Koestler, ha escrito sobre el zen. Lo llama: «Todo tontería». Si lo miras racionalmente, lo es, pero, ¿acaso es la razón el único camino para aproximarse a la realidad? Hay otros caminos, mucho más profundos, mucho más íntimos; el del no saber es el más íntimo. tu apartamento o el mío?.

Yo no soy un hombre de conocimiento, aunque use palabras. Ni siquiera soy un hombre de palabras.

«Soy un hombre de pocas palabras. ¿Quieres o no quieres?»

«Tu apartamento o el mío», dijo la joven.

«Mira» dijo él: «Si vamos a armar una gran discusión, ¡olvidemos toda la maldita historia!».

Uso palabras, pero no soy un hombre de palabras. Sólo lo hago por pura necesidad; es por vosotros que tengo que usarlas porque no comprendéis sin palabras. Estoy esperando deseoso el día en que podré abandonar las palabras. Estoy muy cansado… porque las palabras no pueden transmitir lo que yo soy y tengo que seguir tratando de hacer algo que no es posible.

Prepararos rápido para que podamos sentarnos en silencio y escuchemos a los pájaros o al viento en los árboles; sólo sentaos tranquilamente, sin hacer nada; llega la primavera y la hierba crece sola. Este será mi mensaje fundamental y el final de mi trabajo en la Tierra.

Tú dices: «Yo pensaba que estar Iluminado era saberlo todo». Tú no puedes pensar sobre la Iluminación y, cualquier cosa que pienses por fuerza será un error. No tiene nada que ver con conocimiento; es un estado de ser.

«Pero tú no conoces a las mujeres y no sabes que ellas confían precisamente porque conocen cada una el corazón de la otra». Yo no sé nada, y ¿qué decir de las mujeres? ¡Ni siquiera sé acerca de los hombres! Así que no te preocupes por esto. Si tú sabes lo que es una mujer o lo que es un hombre, ¡ten cuidado con lo que sabes!, porque no es verdadero saber. Sólo es una opinión que tú has recogido.

Sí, el hombre ha estado propagando ideas en contra de la mujer. Ahora las mujeres están propagando ideas en contra del hombre. ¡Es la misma tontería! Y seguimos haciendo lo mismo; nos seguimos moviendo de un extremo al otro.

Luego dices: «El odio de las mujeres hacia las mujeres es un mito masculino, inventado para mantener a las mujeres desunidas e impotentes». El hombre ha creado muchos mitos con respecto a la mujer, pero ahora las mujeres están haciendo lo mismo. Están creando mitos sobre los hombres que son tan falsos como los mitos masculinos sobre las mujeres. Pero yo no estoy aquí para decidir qué mito es verdadero y qué mito es falso. No estoy aquí para hacer de ti una propagandista a favor de la mujer o en contra de la mujer. Mi trabajo consiste en liberarte de tu dualidad hombre-mujer.

Y continúas, « ¿Quién quiere ser hombre?» Si realmente no quisieses ser hombre, no hubieses escrito esto. Esto es como la antigua parábola del zorro tratando de alcanzar las uvas sin lograrlo; las uvas estaban muy altas y él lo intentaba e intentaba y fracasaba una y otra vez. Entonces miró a su alrededor -los zorros son muy astutos-, para ver si alguien le estaba observando… algún periodista o algún fotógrafo. No había nadie y se marchó. Pero una liebre pequeñita que se encontraba escondida entre los matorrales le dijo: «Tío, ¿qué pasa?». El zorro infló su pecho lo más que pudo y dijo: «Nada. Esas uvas no merecen la pena. Aún no están maduras, están verdes».

¿Por qué tenías que escribir: «¿Quién quiere ser hombre?». En lo más profundo, en alguna parte de tí debes anhelar ser un hombre. Todo hombre desea ser una mujer, toda mujer desea ser un hombre, por la sencilla razón de que todo hombre es ambos, hombre/mujer, y toda mujer es ambos, mujer/hombre. Tú has nacido del encuentro de energías femeninas y masculinas: una mitad de ti pertenece a tu padre y la otra a tu madre. Tú eres el encuentro de dos polos opuestos, dos energías.

La única diferencia entre el hombre y la mujer es ésta: que la mujer tiene la consciencia de una mujer y la inconsciencia del hombre, y el hombre tiene la consciencia de hombre y la inconsciencia de una mujer. Pero ambos son ambos.

Por ese motivo es posible la homosexualidad, el lesbianismo; de otro modo esto sería imposible. Este fenómeno ha sucedido en todas las épocas; no es nada nuevo. La razón es simple: el hombre es sólo mitad hombre; la otra mitad es mujer. Su parte femenina está profundamente escondida en la oscuridad. Pero la parte consciente puede cansarse y cuando el consciente se cansa, el inconsciente domina. De aquí que pueda tener el cuerpo de un hombre pero que empiece a funcionar como una mujer. Y lo mismo le ocurre a una lesbiana: en la superficie ella es mujer, pero en lo profundo su energía masculina inconsciente ha tomado posesión de ella. Las cosas están patas arriba. Esto afectará también a su fisiología.

Aquí hay algunas lesbianas, su fisiología tiende a ser influida por su psicología, porque la fisiología y la psicología no son dos fenómenos separados; están unidos. Mente y cuerpo no son dos cosas diferentes; tú eres mente-cuerpo. Así que lo que ocurre en tu fisiología también afecta a tu psicología. Por eso la psicología puede ser cambiada mediante hormonas. Ahora sabemos que un hombre puede ser transformado en mujer y una mujer puede ser transformada en hombre.

Y ésta es mi observación: en el próximo siglo, millones de personas cambiarán de sexo. Esa será una nueva forma de libertad. ¿Por qué seguir limitándose a ser hombre toda la vida cuando puedes gozar de ambos mundos? Si puedes permitírtelo, puedes cambiar tu sexo. Durante algunos años sigues siendo hombre y ves el mundo desde el punto de vista masculino y después te sometes a una pequeña operación y te conviertes en mujer; ahora puedes mirar el mundo desde la óptica femenina. Y cabe la posibilidad de que el hombre pueda cambiar de sexo varias veces. Si el proceso se simplifica, y se simplificará, puesto que éste es el único trabajo de la ciencia: hacer las cosas cada vez más simples, si el proceso se hace muy simple, es inevitable que millones de personas quieran cambiar.

Esto provocará una gran libertad en el mundo, pero también una gran confusión, un gran caos. De pronto, un día, tu marido vuelve a casa y es una mujer, o es tu mujer la que vuelve de vacaciones y ya no es una mujer…

Porque cada uno es ambos, el deseo de ser el otro está en todo el mundo. Está allí y con gran insistencia. Por lo tanto escribes: « ¿Quién quiere ser hombre?».

Y me preguntas: «Osho, estoy totalmente enojada». ¡Esto está muy bien! ¡Entonces, lo estoy consiguiendo! Quiero que te sientas completamente desarraigada, confundida, perturbada. Quiero crear en tí un caos, porque sólo desde el caos nacen las estrellas.

Dices: « ¿Cómo puedes decir tonterías?» ¡Y qué otra cosa puedo hacer! Lo significativo no puede ser dicho…, sólo quedan las tonterías. Así que no lo tomo como una crítica, es un cumplido. Muchas, muchísimas gracias. Por lo menos has dicho algo sensato.

Sigues diciendo: «Mi mente está al borde de un ataque y también mi corazón. ¿Qué hago?» No creo que ahora se pueda hacer nada. Es demasiado tarde. No puedes volver atrás. ¡Te perseguiré! Sólo te queda avanzar. Deja todas esas ideas que llevas dentro, ese antagonismo hacia el hombre. ¡Abandona todas esas ideas! Ni estoy a favor del hombre, ni de la mujer. Sólo estoy a favor de la trascendencia.

Y no tomes en serio mis bromas. Sois tan tontos que ni siquiera sois capaces de tomar las bromas como tales. Otra mujer me ha escrito: «Osho, has estado diciendo muchas cosas contra la mujer. ¡El otro día las llamaste «bocazas»!. Ninguna otra se ofendió. ¡Una broma es una broma! Pero, ¿por qué tanta susceptibilidad? Lo que a mí me parece es que esta mujer debe ser una «bocazas». O al menos su marido le estará diciendo una y otra vez, « ¡Calla, bocazas!», y viene aquí para escuchar algo bello sobre ella y cuento un chiste y nuevamente la bocazas sale a relucir.

No tomes mis chistes en serio. De hecho, no toméis nada en serio. No le verás la gracia si empiezas a tomarte las cosas en serio. Ni siquiera deben tomarse en serio las escrituras; sólo así podrás comprenderlas. La comprensión tiene que salir de una actitud profundamente relajada, no seria. Y de juego. Cuando te pones serio, te cierras. Jugando pueden suceder muchas cosas, porque en el juego hay creatividad. Jugando puedes innovar. Pero tus ideas están allí continuamente; no puedes dejarlas de lado.

OSHO

OSHO

       Ahora bien, ser sanyasin quiere decir que no eres ni hombre ni mujer. Listo, ¡¡este juego ha terminado!!

¿Por qué nos volvemos adictos a otra persona?

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Toda adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor. No importa a qué sustancia sea usted adicto – alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o una persona- usted está usando algo o a alguien para ocultar su dolor.

El amor de pareja según Eckhart Tolle

¿Por qué nos volvemos adictos a otra persona? La razón por la que la relación de amor romántico es una experiencia tan intensa y universalmente perseguida es que parece ofrecer la liberación de un estado profundamente arraigado de miedo, necesidad, carencia y falta de plenitud que es parte de la condición humana en su estado no redimido o no iluminado.

Eckhart Tolle

Eckhart Tolle

Hay una dimensión física y otra psicológica en este estado. En el nivel físico, usted obviamente no está completo, ni lo estará nunca: es un hombre o una mujer, es decir, la mitad del todo. En este nivel, la añoranza de la plenitud -el retorno a la unidad- se manifiesta como una atracción entre el macho y la hembra, la necesidad del hombre de una mujer, la necesidad de la mujer de un hombre. Es un impulso casi irresistible de unión con la polaridad de energía contraria. La raíz de este impulso es espiritual: la añoranza del fin de la dualidad, un retorno al estado de plenitud.

La unión sexual es lo más cerca que usted puede estar de este estado en el plano físico. Por eso es la experiencia más profundamente satisfactoria que puede ofrecer el reino físico. Pero la unión sexual no es más que un atisbo fugaz de la plenitud, un instante de bienaventuranza. Mientras se busque inconscientemente como un medio de salvación, usted está buscando el fin de la dualidad en el nivel de la forma, donde no puede encontrarse. Usted recibe un atisbo tantálico del cielo, pero no se le permite habitar allí y se encuentra a sí mismo de nuevo en un cuerpo separado.

En el nivel psicológico, la sensación de carencia y de falta de plenitud es, acaso, aún mayor que en el nivel físico. Mientras esté identificado con la mente, usted tiene un sentido de sí mismo derivado del exterior. Es decir, usted obtiene el sentido de quién es de cosas que, en últimas, no tienen nada que ver con quién usted es realmente: su papel social, las posesiones, la apariencia externa, los éxitos y fracasos, los sistemas de creencias, etc.

Este ser falso, elaborado por la mente, el ego, se siente vulnerable, inseguro y siempre está buscando cosas nuevas con las cuales identificarse para que le den una sensación de que existe. Pero nada es suficiente para darle una realización duradera. Su miedo y su sentido de carencia y necesidad permanecen.

Pero entonces llega esta relación especial. Parece ser la respuesta a todos los problemas del ego y llenar todas sus necesidades. Al menos así parece al principio. Todas las demás cosas de las que usted derivaba su sentido de sí mismo antes, ahora se vuelven relativamente insignificantes. Usted tiene ahora un solo punto focal que las reemplaza a todas, da sentido a su vida, y a través del cual usted define su identidad: la persona de la que está «enamorado».

Ya no es un fragmento desconectado en un universo carente de afecto, o eso parece. Su mundo ahora tiene un centro: el amado. El hecho de que el centro esté fuera de usted y que, por lo tanto, usted todavía tenga un sentido de sí mismo derivado del exterior, no parece importar al principio. Lo que importa es que los sentimientos subyacentes de no plenitud, miedo, carencia y falta de realización, tan característicos del estado egotista, ya no están ahí. ¿O sí? ¿Se han disuelto o continúan existiendo bajo la feliz realidad superficial?

Si en sus relaciones usted experimenta «amor» y su contrario -ataque, violencia emocional, etcétera- es probable que esté confundiendo el apego del ego y la dependencia adictiva con el amor. Usted no puede amar a su pareja un momento y atacarla al siguiente. El verdadero amor no tiene contrario. Si su «amor» tiene un contrario, entonces no es amor sino una fuerte necesidad del ego de un sentido más profundo y completo de sí mismo, una necesidad que la otra persona llena temporalmente. Es el sustituto del ego para la salvación y, por un corto tiempo, casi se siente como la salvación.

Pero llega un punto en el que su pareja actúa de forma que deja de llenar sus necesidades, o más bien las de su ego. Los sentimientos de temor, dolor y carencia, que son una parte intrínseca de la conciencia egotista pero que habían sido ocultados por la «relación amorosa», ahora salen a la superficie. Igual que con cualquier otra adicción, usted está en un punto alto cuando la droga está disponible, pero invariablemente llega un momento en que la droga ya no le hace efecto. Cuando vuelven a aparecer esos sentimientos dolorosos, usted los siente incluso con más fuerza que antes, más aún, ahora percibe a su pareja como la causa de esos sentimientos. Esto quiere decir que los proyecta hacia afuera y ataca al otro con toda la violencia salvaje que es parte de su dolor. Este ataque puede despertar el dolor de la pareja y ésta puede contraatacarlo. En ese punto el ego todavía espera inconscientemente que su ataque o sus intentos de manipulación sean suficiente castigo para inducir a su pareja a cambiar su conducta, de modo que pueda usarla de nuevo como protección de su dolor.

Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor.

Toda adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor. No importa a qué sustancia sea usted adicto – alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o una persona- usted está usando algo o a alguien para ocultar su dolor. Por eso, después de que la euforia inicial ha pasado, hay tanta infelicidad, tanto dolor en las relaciones íntimas. Ellas no producen dolor o infelicidad, simplemente sacan a la luz el dolor y la infelicidad que ya hay en usted. Toda adicción hace eso. Toda adicción llega a un punto en el que ya no funciona para usted y entonces usted siente el dolor más intensamente que nunca.

Esa es una de las razones por las que la mayoría de las personas están siempre intentando escapar del momento presente y buscando algún tipo de salvación en el futuro. Lo primero que podrían encontrar si enfocaran su atención en el Ahora es su propio dolor y eso es lo que temen. Si supieran lo fácil que es acceder en el Ahora al poder de la Presencia que disuelve el pasado y el dolor, a la Realidad que disuelve la ilusión. Si sólo supieran cuán cerca están de su realidad, cuán cerca están de Dios.

Evadir las relaciones en un intento por evitar el dolor no es la solución tampoco. El dolor está ahí de todos modos. Es más probable que tres relaciones fallidas en tres años lo obliguen a despertar, y no tres años en una isla desierta o aislado en su habitación. Pero si pudiera traer intensa presencia a su soledad, eso también funcionaría para usted.

Si en sus relaciones usted experimenta «amor» y su contrario -ataque, violencia emocional, etcétera- es probable que esté confundiendo el apego del ego y la dependencia adictiva con el amor. Usted no puede amar a su pareja un momento y atacarla al siguiente.

-Extracto de una charla de Eckhart Tolle-

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Vivir Sin Ti Es Posible – Ricardo Arjona

Los tres miedos: El segundo miedo es el orgasmo sexual

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Pregunta: Al trabajar terapéuticamente con gente, observo que hay tres grandes miedos que siempre surgen: El miedo a volverse loco, el miedo a dejarse llevar en el orgasmo sexual y el miedo a la muerte. ¿Puedes comentar algo al respecto?

El segundo miedo es el orgasmo sexual. Este miedo es también un producto de la religión. Todas las religiones existen porque han enfrentado al hombre con sus energías propias. El sexo contiene toda la energía del hombre, su energía vital; los profetas, los Mesías, los mensajeros de Dios, todos ellos están haciendo el mismo trabajo con diferentes palabras, con lenguajes diferentes, pero su trabajo es el mismo…hacer al hombre enemigo de sí mismo.

Y la estrategia básica es… ―como el sexo es tu energía más poderosa ― debe ser condenado, se debe crear en él un sentimiento de culpabilidad. Esto crea un problema al individuo. Su naturaleza es sensual, sexual, y su mente está llena de basura sobre él. Así está dividido. Ni puede abandonar la mente, porque abandonar la mente significa abandonar su sociedad, su religión, sus profetas, su Dios, abandonarlo todo. Y solo será capaz de abandonar todo esto cuando se convierta en un individuo y sea capaz de estar solo y sin miedo.

Luego el hombre tiene miedo del sexo, en lo que se refiere a su mente, pero su naturaleza no tiene nada que ver con la mente. No hay comunicación. La biología tiene sus propias reglas de funcionamiento, luego la biología le empujará al sexo y su mente estará allí presente condenándole continuamente. Luego hará el amor, pero lo hará con prisa. Esta prisa tiene una razón psicológica. Su prisa representa su sentimiento de culpabilidad. Siente que está actuando en contra de Dios, en contra de la religión. Se siente culpable y no sabe cómo evitarlo, luego su compromiso interno es: hazlo, pero de forma rápida. Esto evita el orgasmo.

Ahora, hay implicaciones y sobre implicaciones. Un hombre que no ha conocido el orgasmo se siente insatisfecho, frustrado, lleno de ira, porque nunca ha experimentado un estado que la naturaleza le ofrece gratuitamente, un estado en el que relajarse totalmente y hacerse uno con la existencia, al menos por unos momentos.

Con esta aceleración no puede llegar al orgasmo…  Sexo y eyaculación se han hecho equivalentes. Esto no es cierto en lo que a la naturaleza se refiere. La eyaculación es solo una parte, que puede ocurrir sin orgasmo. La biología no está interesada en tu orgasmo sino en que seas capaz de producir niños. Tu biología está satisfecha si te reproduces, y para la reproducción sólo la eyaculación es necesaria, no así el orgasmo.

El orgasmo es un precioso regalo de la naturaleza. El hombre ha sido privado de él y con su prisa a privado también a la mujer. La mujer necesita tiempo para excitarse. Todo su cuerpo es erótico y al no ser que todo su cuerpo esté temblando de placer, no será capaz de experimentar el orgasmo. No hay tiempo para que se produzca.

Durante millones de años los derechos de las mujeres han sido ignorados. Es por esto que se han vuelto tan rencorosas, discutiendo continuamente, siempre listas para pelear. Es prácticamente imposible mantener una conversación con una mujer. Llevas años viviendo con una mujer y no recuerdas una sola conversación en la que estuvierais los dos sentados tranquilamente, hablando de las cosas bellas de la vida. No. Todo lo que recuerdas son peleas, discusiones, objetos por los aires… pero no se puede hacer a la mujer responsable de ello. Al ser privada de toda su capacidad de éxtasis; se ha vuelto negativa. Y esto ha dado una oportunidad a los sacerdotes. Todos los templos, todas las iglesias están llenas de mujeres porque ellas son las perdedoras, mucho más que los hombres. Porque a medida que el orgasmo del hombre se hace más local; el resto de su cuerpo deja de ser erótico. Luego su cuerpo no sufre si no se produce una experiencia orgásmica, pero el cuerpo de la mujer sí que sufre con ello. sensual

Pero es un buen negocio para las religiones. La gente no iría a la iglesia si no sufriera psicológicamente. No escucharían todo tipo de teologías idiotas. Solo porque están sufriendo, necesitan consolación, quieren tener alguna esperanza, al menos después de la muerte. En esta vida saben que no hay esperanza; es imposible. Y esto da a las religiones la oportunidad de mostrar al hombre y a la mujer que el sexo es inútil. No tiene significado, no tiene razón de ser. Estás innecesariamente malgastando tu energía y su argumento parece correcto, pues nunca lo has experimentado totalmente.

Luego evitando la experiencia del orgasmo, las religiones han esclavizado al hombre y a la mujer. Hoy día la misma esclavitud apoya otro tipo de intereses creados. El sacerdote más actual es el psicoanalista. Ahora él utiliza la misma herramienta. Y me sorprendió saber que todos los nuevos sacerdotes, especialmente los cristianos, estudiaban psicología en sus seminarios. La psicología y el psicoanálisis se han convertido en una parte necesaria de su educación. Ahora, ¿Qué tiene que ver la psicología con la Biblia? ¿Qué tiene que ver el psicoanálisis con Jesucristo? Se están formando como psicólogos y psicoanalistas, porque es obvio que la figura del sacerdote está desapareciendo, está perdiendo su poder sobre la gente. La figura del sacerdote tiene que ser actualizada, luego puede operar no solo como un guía religioso, sino también como un psicólogo, un psicoanalista. Naturalmente un psicólogo normal y corriente no es tan completo. Él tiene algo más que ofrecer: la religión.

Y todo esto ha ocurrido por un simple mecanismo de condenar el sexo. Luego cuando en tus grupos encuentres gente con miedo al orgasmo, ayúdales a entender que el orgasmo les va a hacer más sanos, más inteligentes, menos iracundos, menos agresivos, más amorosos. El orgasmo te va a devolver las raíces que te han sido arrancadas. Luego no te preocupes. Y quizás sientas en el orgasmo el miedo a volverte loco. Si en el orgasmo alguien se vuelve loco, ayúdale a volverse loco. Solo entonces será capaz de experimentarlo en su totalidad. Y el orgasmo relaja cada célula de tu cuerpo, tu mente, tu corazón.

Es muy importante para la meditación que la persona tenga la experiencia del orgasmo. Entonces puedes hacerle entender lo que es la meditación. Una experiencia orgásmica con la existencia. Si el orgasmo puede ser tan bello y tan beneficioso, tan saludable, al fundirte con un solo ser humano… La meditación es fundirte con todo lo que te rodea, desde la más pequeña brizna de hierba hasta la estrella más lejana.

Una vez que experimentas…esto…la raíz está en experimentarlo por primera vez. Una vez que lo sabes, que sabes que lo que creías locura no es locura, sino una especie de explosión de éxtasis y que, cuando pasa te deja más sano, más entero, más inteligente, entonces el miedo al orgasmo desaparecerá. Y con él su necesidad de religión, de psicoanálisis y demás tonterías por las que pagas enormes cantidades de dinero.

Los tres miedos   ( 2º )

OSHO

OSHO

 La biología no está interesada en tu orgasmo sino en que seas capaz de producir niños.

Yanni – Our Days Live 2009 HD

LA TRANSFORMACIÓN TANTRICA

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Fíjate en tu vida sin ir más lejos. ¿Eres un hombre libre? No lo eres: hay mil y una fronteras que te rodean. Puede que no las quieras mirar, resultan muy embarazosas; puede que no las quieras reconocer, duelen. Pero eso no cambia la situación: tú eres un esclavo. No sigas calmándote a ti mismo, no sigas consolándote a ti mismo, no sigas diciendo: «Todo está bien». No lo está; no está bien, toda tu vida no es más que una pesadilla. ¡Te has dado cuenta de ello! No hay poesía, ni canción, ni danza, ni amor, ni oración. No hay celebración. ¿Alegría?: es sólo una palabra en el diccionario.

El Tantra es libertad (libertad de todas las construcciones mentales, de todos los juegos mentales; libertad de todas las estructuras) libertad del otro. El Tantra es un espacio en el que estar. El Tantra es liberación.

El Tantra no es una religión como normalmente se entiende. La religión también es un juego mental, la religión te pone ciertos patrones. Un cristiano tiene ciertos patrones, igual que un hindú o que un musulmán. La religión te da un cierto estilo, una disciplina. El Tantra quita todas las disciplinas. Cuando no hay una disciplina, cuando no hay un orden impuesto, un orden completamente nuevo surge en ti. Lo que Lao Tzu llama Tao, lo que Budha llama dhamma: surge en ti. No es algo que tú hagas, te ocurre; el Tantra solamente crea un espacio para que eso ocurra. Ni siquiera invita, no espera; simplemente crea un espacio. Y cuando el espacio está preparado, el todo fluye adentro.

He oído una historia muy hermosa, es muy antigua…

En una provincia no había caído ninguna lluvia desde hacía mucho tiempo. Todo estaba seco; al final los ciudadanos decidieron llamar al hechicero de la lluvia. Se mandó una delegación para que fuera a buscarle a la lejana ciudad en la que vivía con la urgente demanda de que viniera lo antes posible e hiciera que lloviese sobre los campos secos.

El hechicero, un viejo hombre sabio, prometió hacerlo con la condición de que se le proveyese con una pequeña y solitaria cabaña en campo abierto donde se pudiera retirar a solas durante tres días; no requirió ni comida ni agua. Luego vería lo que se podría hacer. Se lo concedieron.

La tarde del tercer día cayo abundante lluvia, una gran multitud llena de agradecimiento subió en peregrinación hasta su casa y preguntaron: « ¿Cómo lo has hecho? Dinos». «Ha sido muy fácil —contestó el hechicero—. Durante tres días lo único que he hecho ha sido ponerme a mí mismo en orden. Porque sé que una vez que yo esté en orden, el mundo estará en orden, y que la sequía debe dar paso a la lluvia».

El Tantra dice: Si tú estás en orden, entonces el mundo entero estará en orden para ti. Cuando tú estás en armonía, toda la existencia está en armonía para ti. Cuando tú estás en desorden, el mundo entero está desordenado. Pero ese orden no tiene que ser un orden falso, no tiene que ser impuesto. Cuando te impones a ti mismo algún orden, simplemente te divides; en el fondo el desorden continúa. Puedes observarlo: si eres una persona iracunda puedes forzar tu ira, puedes reprimirla profundamente en el inconsciente; pero no va a desaparecer. Puede que tú no la notes en absoluto, pero está ahí; y tú sabes que está ahí. Está funcionando debajo de ti, está en el oscuro sótano de tu ser, pero está ahí. Te puedes sentar sobre ella sonriendo, pero tú sabes que puede entrar en erupción en cualquier momento. Pero tu sonrisa no puede ser muy profunda, tu sonrisa no puede ser verdadera, tu sonrisa tan sólo será un esfuerzo que estarás haciendo en contra de ti mismo. Un hombre que impone un orden desde el exterior permanece en desorden.

El Tantra dice: Hay otra clase de orden. Tú no impones ningún orden, tú no impones ninguna disciplina; tú simplemente abandonas todas las estructuras, tú simplemente te vuelves natural y espontáneo. Es el mayor de los pasos que se le puede pedir dar a un hombre. Necesitará un gran valor porque a la sociedad no le agradará, la sociedad estará en contra a muerte. La sociedad quiere cierto orden. Si sigues a la sociedad, la sociedad está contenta contigo. Si te separas un poquito de vez en cuando, la sociedad se enfada mucho. Y la masa está loca.

El Tantra es una rebelión. No digo que sea revolucionario, porque en él no hay política. No digo que sea revolucionario, porque no tiene planes para cambiar el mundo, no tiene planes para cambiar el estado y la sociedad. Es rebelde, es una rebelión individual. Es un individuo deslizándose fuera de las estructuras y de la esclavitud. Pero en cuanto te deslizas fuera de la esclavitud empiezas a sentir otra clase de existencia a tu alrededor que nunca antes habías sentido; como si hubieras estado viviendo con una venda en los ojos y de repente la venda se hubiera aflojado, tus ojos se hubieran abierto y pudieras ver un mundo completamente diferente.

Esta venda es lo que tú llamas tu mente: tu pensamiento, tus prejuicios, tus conocimientos, tus escrituras; todos juntos forman la densa capa de una venda. Ellos te mantienen ciego, te mantienen embotado, te mantienen apagado.

El Tantra quieres que estés vivo; tan vivo como los árboles, tan vivo como los ríos, tan vivo como el sol y la luna. Ese es tu derecho por nacimiento. Perdiéndolo no ganas nada; lo pierdes todo. Y si al ganarlo lo pierdes todo, no se ha perdido nada. Un sólo momento de libertad total es suficiente para satisfacer. Pero una larga vida de cien años, bajo el yugo de la esclavitud, no tiene ningún sentido.

Estar en el mundo del Tantra requiere un gran valor, es aventurado. Hasta ahora sólo unas cuantas personas han sido capaces de seguir ese camino. Pero el futuro es muy esperanzador. El Tantra se irá haciendo cada vez más importante. El hombre cada vez va comprendiendo mejor qué es la esclavitud, y también va comprendiendo que ninguna revolución política ha demostrado ser revolucionaria. Todas las revoluciones políticas al final acaban siendo antirrevolucionarias. En cuento llegan al poder se vuelven antirrevolucionarias. El poder es antirrevolucionario. Hay un mecanismo inherente en el poder: dale poder a cualquiera y se volverá antirrevolucionario. El poder crea su propio mundo. Por eso hasta ahora ha habido muchas revoluciones en el mundo y todas han fracasado, fracasado por completo; ninguna revolución ha ayudado. El hombre se está dando cuenta de ello ahora.

El Tantra da una perspectiva diferente. No es revolucionario, es rebelde. Rebelión significa individual. Para rebelarte no necesitas organizar un partido, puedes hacerlo solo. Te puedes rebelar solo, por ti mismo. No se trata de una lucha contra la sociedad, recuerda; se trata simplemente ir más allá de la sociedad. No es antisocial es asocial; no tiene nada que ver con la sociedad. No es en contra de la esclavitud, es a favor de la libertad; libertad para ser.

Fíjate en tu vida sin ir más lejos. ¿Eres un hombre libre? No lo eres: hay mil y una fronteras que te rodean. Puede que no las quieras mirar, resultan muy embarazosas; puede que no las quieras reconocer, duelen. Pero eso no cambia la situación: tú eres un esclavo. Para moverte en la dimensión del Tantra tendrás que reconocer tu esclavitud. Está muy profundamente arraigada; hay que abandonarla, y ser consciente de ella te ayuda a abandonarla.

No sigas calmándote a ti mismo, no sigas consolándote a ti mismo, no sigas diciendo: «Todo está bien». No lo está; no está bien, toda tu vida no es más que una pesadilla. ¡Te has dado cuenta de ello! No hay poesía, ni canción, ni danza, ni amor, ni oración. No hay celebración. ¿Alegría?: es sólo una palabra en el diccionario. ¿Bendición?: sí, has oído hablar de ello, pero no lo has conocido. ¿Dios?: en los templos, en las iglesias. Sí, la gente habla de él. Los que hablan, no saben; los que escuchan, no saben. Todo lo que es hermoso parece no tener sentido, y todo lo que no tiene sentido parece ser muy, muy importante.

Un hombre que va acumulando dinero piensa que está haciendo algo muy importante. La estupidez humana es infinita. Se consciente de ella, destruirá toda tu vida; a través de los siglos ha destruido las vidas de millones de personas. Agárrate a tu consciencia; es la única posibilidad de deshacerse de la estupidez. Antes de entrar en el sutra de hoy, hay que entender algo acerca del mapa del Tantra de la consciencia interior. Ya os he hablado un poco acerca de ello; hay que decir unas cuantas cosas más.

Primero: el Tantra dice que ningún hombre es solamente hombre y que ninguna mujer es solamente mujer. Cada hombre es las dos cosas, hombre y mujer, lo mismo que cada mujer es mujer y hombre. En Adán hay Eva, y en Eva hay Adán. De hecho nadie es solamente Adán y nadie es solamente Eva, somos Adán-Eva. Esta es una de las mayores revelaciones que se hayan alcanzado jamás.

La psicología profunda moderna se ha dado cuenta de ello, lo llama bisexualidad. Pero el Tantra lo ha conocido y predicado durante por lo menos cinco mil años. Y es uno de los mayores descubrimientos del mundo, porque con esta comprensión puedes moverte en dirección a tu interior. ¿Por qué se enamora un hombre de una mujer?: porque él lleva una mujer dentro de sí, de no ser así no se enamoraría. ¿Y por qué te enamoras de una determinada mujer? Hay miles de mujeres, ¿pero por qué, de repente, una determinada mujer se vuelve más importante para ti?, como si todas las mujeres hubieran desaparecido y esa fuera la única mujer en el mundo ¿Por qué? ¿Por qué te atrae un determinado hombre? ¿Por qué a primera vista de repente algo hace tilín? El Tantra dice: Tú llevas una imagen de una mujer dentro de ti, una imagen de un hombre dentro de ti. Cada hombre lleva una mujer y cada mujer lleva un hombre. Cuando alguien en el exterior encaja con tu imagen interior, te enamoras; ese es el significado de enamorarse.

Tú no lo comprendes, tú simplemente te encoges de hombros y dices: «ha ocurrido». Pero hay un mecanismo sutil en ello. ¿Por qué ocurrió con una determinada mujer?, ¿por qué no con otras? De alguna manera encaja con tu imagen interior, de alguna forma la mujer exterior es similar. Algo golpea de lleno en tu imagen interna. Sientes: «Esta es mi mujer», o «Este es mi hombre»; este sentimiento es el amor. Pero la mujer exterior no va a satisfacer, porque ninguna mujer exterior va a encajar completamente con tu mujer interior. La realidad no es así para nada. Puede que ella encaje un poco; existe una atracción, un magnetismo, pero tarde o temprano se desgastará. Pronto reconocerás que hay mil y una cosas de esa mujer que no te gustan. Para llegar a darse cuenta de esas cosas se necesita un poco de tiempo. Al principio estarás encaprichado.

Al principio habrá una gran similitud, te desbordará. Pero poco a poco irás viendo que hay mil y una cosas, detalles de la vida, que no encajan; irás viendo que sois extraños, desconocidos. Sí, todavía la amarás, pero el amor ya no tendrá tanta intensidad, la visión romántica desaparece. Y también ella reconocerá que hay algo en ti que la atrae, pero que tu totalidad ya no la atrae. Es por eso que cada marido trata de hacer cambiar a su esposa y cada esposa trata de hacer cambiar a su marido. ¿Qué están tratando de hacer? ¿Por qué? ¿Por qué una mujer trata de hacer cambiar constantemente a su marido? ¿Para qué? Ella se ha enamorado de ese hombre, ¿por qué inmediatamente empieza a hacer cambiar a ese hombre? Ahora se ha dado cuenta de las diferencias; ella quiere tomar sólo algunas partes de ese hombre para que encaje completamente con su idea de un hombre. Y el marido también lo intenta; no tanto, no tan testarudamente como la mujer, porque el marido se cansa muy pronto; la mujer mantiene más tiempo la esperanza.

La mujer piensa: «Hoy, mañana o pasado mañana; algún día le haré cambiar…». Lleva casi veinte, veinticinco años reconocer el hecho de que no puedes hacer cambiar al otro. A los cincuenta, cuando la mujer ya ha pasado su menopausia y el hombre también, cuando se están haciendo viejos, entonces, poco a poco, se van dando cuenta de que nada ha cambiado. Lo han intentado duramente, lo han intentado de todas las formas posibles… la mujer sigue igual y el hombre sigue igual. Nadie puede cambiar a nadie. Esta es una gran experiencia a la que hay que llegar, una gran comprensión. Por eso las personas maduras se vuelven más tolerantes: saben que no se puede hacer nada. Por eso adquieren más gracia: saben que las cosas son como son.

Por eso las personas mayores adquieren más aceptación. Las personas jóvenes viven muy enfadadas, sin aceptación; quieren cambiarlo todo, quisieran hacer el mundo como les gustaría que fuera. Luchan duramente, pero nunca ha ocurrido. No pude ocurrir, no está en la naturaleza de las cosas. El hombre exterior no puede encajar nunca con tu hombre interior y la mujer exterior no puede ser nunca en absoluto igual que tu mujer interior. Por eso el amor da placer y también dolor, el amor da felicidad y también infelicidad. Y la infelicidad es mucho mayor que la felicidad.

¿Qué propone el Tantra acerca de esto? ¿Qué hay que hacer entonces? El Tantra dice: No hay forma de ser satisfecho por lo exterior; tendrás que entrar hacia adentro. Tendrás que encontrar a tu mujer interior y a tu hombre interior, tendrás que llegar a una relación sexual interior. Esa es una gran contribución. ¿Cómo puede ser? Intenta comprender este mapa. He hablado de los siete chakras, de la fisiología del Yoga-Tantra. En el hombre, el muladhar es masculino y el swadhishthan es femenino. En las mujeres el muladhar es femenino y el swadhishthan es masculino, y así sucesivamente. En los siete chakras, hasta el sexto, la dualidad se mantiene; el séptimo es no-dual.

Dentro de ti hay tres pares: muladhar-swadhishthan tienen que casarse. Manipura-anahata tienen que casarse. Vishuddha-agya tienen que casarse.

Cuando la energía se mueve en el exterior, necesitas una mujer en el exterior. Tienes un corto vislumbre durante un momento, porque el coito con una mujer exterior no puede ser permanente, sólo puede ser momentáneo. Por un simple instante podéis perderos el uno en el otro. De nuevo sois arrojados a vosotros mismos, y arrojados con una venganza. Por eso cada vez que hacéis el amor después viene una cierta frustración: has fracasado de nuevo, no ha ocurrido como a ti te hubiera gustado que ocurriera. Sí, has llegado a una cumbre, pero incluso antes de que te hayas dado cuenta empieza el declive, la caída. Antes de alcanzar la cumbre, el valle. Antes de encontrarte con la mujer o el hombre… la separación. El divorcio viene tan pronto con el matrimonio que es frustrante. Todos los amantes son gente frustrada: tienen muchas esperanzas, tienen esperanzas en contra de sus experiencias, esperan una y otra vez; pero no se puede hacer nada. No se pueden destruir las leyes de la realidad. Tienes que comprender esas leyes.

El encuentro exterior sólo puede ser momentáneo, pero el encuentro interior puede volverse eterno. Y cuanto más alto llegues más eterno se puede volver. El primer chakra, el muladhar, en el hombre es masculino. El Tantra dice: incluso mientras estés haciendo el amor con una mujer en el exterior recuerda el interior. Haz el amor con la mujer exterior, pero recuerda el interior. Deja que tu consciencia se mueva al interior. Olvídate por completo de la mujer exterior. En el momento del orgasmo olvida por completo a la mujer o al hombre. Cierra los ojos y permanece en el interior, y deja que sea una meditación. No pierdas la ocasión cada vez que se remueva la energía. Ese es el momento en el que puedes tener un contacto; un viaje interior.

OSHO