¿QUIÉN QUIERE SER HOMBRE?

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Yo creía que tú lo sabías todo. Pensaba que estar Iluminado es saberlo todo. Pero tú no conoces a las mujeres y no sabes que ellas confían precisamente porque cada una conoce el corazón de las demás. El odio de la mujer hacia las mujeres es un mito inventado por los hombres para mantenerlas desunidas e impotentes.

¿Quién quiere ser hombre?

Me dices: «Yo creí que lo sabías todo». Estás absolutamente equivocada; no sé nada. Si has venido aquí con esa idea, has venido a la persona y al lugar equivocado. ¡Nosotros celebramos la ignorancia! Destruimos todo tipo de conocimiento. Todo nuestro esfuerzo está destinado a devolverte la inocencia, la que tenías antes de nacer. En Zen se la llama «la cara original». La inocencia es intrínseca; el conocimiento te es dado por la sociedad, por la gente que te rodea, por la familia. La inocencia es tuya: el conocimiento siempre es ajeno. Cuanto más erudito eres, menos eres tú mismo. La Iluminación no tiene nada que ver con la erudición. Es liberarse del conocimiento. Es trascender absolutamente lo conocido. Es ir más allá de lo conocido.

Una persona Iluminada es aquella en la que no hay barreras entre ella y la Existencia. El conocimiento es una barrera. El conocimiento te separa de la Existencia; te mantiene separado. El no saber, te une a ella. El amor es una forma de inocencia. La inocencia es un puente. El conocimiento es una pared. ¿Quién ha oído que una persona culta, un erudito, se haya Iluminado? Son los que están más lejos de ella. La Iluminación sólo crece en el terreno de la inocencia.

Inocencia significa asombro infantil; la capacidad de maravillarse. La persona Iluminada es la que continuamente se asombra y se maravilla, porque no sabe nada, así que todo es otra vez un misterio. Cuando tú sabes, las cosas se desmitifican; cuando no sabes, se vuelven a mitificar. Cuanto más sabes, menos asombro hay en tu corazón. Cuanto más sabes, menos sientes la sobrecogedora experiencia del asombro. No conoces el éxtasis. El erudito, la persona llena de conocimiento está tan cargada que no puede bailar, no puede cantar, no puede amar. Para el que está lleno de información, Dios no existe, porque Dios sólo significa prodigio, asombro, maravilla, misterio. Es por esto que con el desarrollo del conocimiento intelectual en el mundo, Dios se ha convertido en algo cada vez más lejano.

Friederich Nietzsche pudo declarar que Dios está muerto a causa de su conocimiento. No hay duda de que fue un gran filósofo y la filosofía tiende a llegar a la conclusión de que Dios no existe, porque Dios simplemente significa lo misterioso, lo milagroso y el intelecto reduce todo milagro a leyes comunes; cada misterio es reducido a fórmulas.

Pregunta a un erudito: « ¿Qué es el amor?» y él dirá: «Sólo química, la atracción entre hormonas femeninas y masculinas. No es más importante que un imán atrayendo partículas de hierro. Es lo mismo que la electricidad, negativa y positiva: el hombre y la mujer son bio-electricidad».

De esta forma, todo ha sido destruido. De este modo, todo el amor y toda la poesía y toda la música se reducen a una tontería. El loto es reducido a barro. Y aunque es cierto que el loto nace del barro, el loto no es el barro. No es la suma total de sus partes; es mucho más que la suma de las partes. Ese más es Dios, ese más es poesía, ese más es el amor. Pero la ciencia no tiene lugar para ese «más». La ciencia reduce todo fenómeno a una cosa mecánica. ¿Y sabes lo que quiere decir «ciencia»? «Ciencia» quiere decir conocimiento.

Religión no es conocimiento; es justo su opuesto. Es poesía, es amor. Es básicamente absurdo. Sí, puedes decir que digo tonterías. Pero esta es la belleza.

Tú dices: «Yo pensaba que tú lo sabías todo». Esto es lo que piensas, y yo no estoy aquí para satisfacer todas vuestras ideas. No puedo estar de acuerdo con tus ideas. Tengo más de cien mil discípulos; si tuviese que satisfacer el pensamiento de cada uno de ellos estaría totalmente fragmentado en millones de pedazos. Yo no puedo satisfacer tus ideas sobre mí; ésta es tu equivocación. Y tampoco es demasiado tarde, abandona la idea, si quieres estar aquí conmigo…

Aquí estás con una persona enigmática, una paradoja, una persona que está tratando de transmitiros algo misterioso, algo que no es conocimiento; alguien que trata de verter su experiencia de asombro y maravilla en vuestro ser, algo que es más parecido al vino que al conocimiento; alguien que trata de embriagaros, que trata de convertiros en borrachos. Sí, a la persona racional esto le parecerá una tontería.

Esto es lo que uno de los más importantes pensadores de Occidente, Arthur Koestler, ha escrito sobre el zen. Lo llama: «Todo tontería». Si lo miras racionalmente, lo es, pero, ¿acaso es la razón el único camino para aproximarse a la realidad? Hay otros caminos, mucho más profundos, mucho más íntimos; el del no saber es el más íntimo. tu apartamento o el mío?.

Yo no soy un hombre de conocimiento, aunque use palabras. Ni siquiera soy un hombre de palabras.

«Soy un hombre de pocas palabras. ¿Quieres o no quieres?»

«Tu apartamento o el mío», dijo la joven.

«Mira» dijo él: «Si vamos a armar una gran discusión, ¡olvidemos toda la maldita historia!».

Uso palabras, pero no soy un hombre de palabras. Sólo lo hago por pura necesidad; es por vosotros que tengo que usarlas porque no comprendéis sin palabras. Estoy esperando deseoso el día en que podré abandonar las palabras. Estoy muy cansado… porque las palabras no pueden transmitir lo que yo soy y tengo que seguir tratando de hacer algo que no es posible.

Prepararos rápido para que podamos sentarnos en silencio y escuchemos a los pájaros o al viento en los árboles; sólo sentaos tranquilamente, sin hacer nada; llega la primavera y la hierba crece sola. Este será mi mensaje fundamental y el final de mi trabajo en la Tierra.

Tú dices: «Yo pensaba que estar Iluminado era saberlo todo». Tú no puedes pensar sobre la Iluminación y, cualquier cosa que pienses por fuerza será un error. No tiene nada que ver con conocimiento; es un estado de ser.

«Pero tú no conoces a las mujeres y no sabes que ellas confían precisamente porque conocen cada una el corazón de la otra». Yo no sé nada, y ¿qué decir de las mujeres? ¡Ni siquiera sé acerca de los hombres! Así que no te preocupes por esto. Si tú sabes lo que es una mujer o lo que es un hombre, ¡ten cuidado con lo que sabes!, porque no es verdadero saber. Sólo es una opinión que tú has recogido.

Sí, el hombre ha estado propagando ideas en contra de la mujer. Ahora las mujeres están propagando ideas en contra del hombre. ¡Es la misma tontería! Y seguimos haciendo lo mismo; nos seguimos moviendo de un extremo al otro.

Luego dices: «El odio de las mujeres hacia las mujeres es un mito masculino, inventado para mantener a las mujeres desunidas e impotentes». El hombre ha creado muchos mitos con respecto a la mujer, pero ahora las mujeres están haciendo lo mismo. Están creando mitos sobre los hombres que son tan falsos como los mitos masculinos sobre las mujeres. Pero yo no estoy aquí para decidir qué mito es verdadero y qué mito es falso. No estoy aquí para hacer de ti una propagandista a favor de la mujer o en contra de la mujer. Mi trabajo consiste en liberarte de tu dualidad hombre-mujer.

Y continúas, « ¿Quién quiere ser hombre?» Si realmente no quisieses ser hombre, no hubieses escrito esto. Esto es como la antigua parábola del zorro tratando de alcanzar las uvas sin lograrlo; las uvas estaban muy altas y él lo intentaba e intentaba y fracasaba una y otra vez. Entonces miró a su alrededor -los zorros son muy astutos-, para ver si alguien le estaba observando… algún periodista o algún fotógrafo. No había nadie y se marchó. Pero una liebre pequeñita que se encontraba escondida entre los matorrales le dijo: «Tío, ¿qué pasa?». El zorro infló su pecho lo más que pudo y dijo: «Nada. Esas uvas no merecen la pena. Aún no están maduras, están verdes».

¿Por qué tenías que escribir: «¿Quién quiere ser hombre?». En lo más profundo, en alguna parte de tí debes anhelar ser un hombre. Todo hombre desea ser una mujer, toda mujer desea ser un hombre, por la sencilla razón de que todo hombre es ambos, hombre/mujer, y toda mujer es ambos, mujer/hombre. Tú has nacido del encuentro de energías femeninas y masculinas: una mitad de ti pertenece a tu padre y la otra a tu madre. Tú eres el encuentro de dos polos opuestos, dos energías.

La única diferencia entre el hombre y la mujer es ésta: que la mujer tiene la consciencia de una mujer y la inconsciencia del hombre, y el hombre tiene la consciencia de hombre y la inconsciencia de una mujer. Pero ambos son ambos.

Por ese motivo es posible la homosexualidad, el lesbianismo; de otro modo esto sería imposible. Este fenómeno ha sucedido en todas las épocas; no es nada nuevo. La razón es simple: el hombre es sólo mitad hombre; la otra mitad es mujer. Su parte femenina está profundamente escondida en la oscuridad. Pero la parte consciente puede cansarse y cuando el consciente se cansa, el inconsciente domina. De aquí que pueda tener el cuerpo de un hombre pero que empiece a funcionar como una mujer. Y lo mismo le ocurre a una lesbiana: en la superficie ella es mujer, pero en lo profundo su energía masculina inconsciente ha tomado posesión de ella. Las cosas están patas arriba. Esto afectará también a su fisiología.

Aquí hay algunas lesbianas, su fisiología tiende a ser influida por su psicología, porque la fisiología y la psicología no son dos fenómenos separados; están unidos. Mente y cuerpo no son dos cosas diferentes; tú eres mente-cuerpo. Así que lo que ocurre en tu fisiología también afecta a tu psicología. Por eso la psicología puede ser cambiada mediante hormonas. Ahora sabemos que un hombre puede ser transformado en mujer y una mujer puede ser transformada en hombre.

Y ésta es mi observación: en el próximo siglo, millones de personas cambiarán de sexo. Esa será una nueva forma de libertad. ¿Por qué seguir limitándose a ser hombre toda la vida cuando puedes gozar de ambos mundos? Si puedes permitírtelo, puedes cambiar tu sexo. Durante algunos años sigues siendo hombre y ves el mundo desde el punto de vista masculino y después te sometes a una pequeña operación y te conviertes en mujer; ahora puedes mirar el mundo desde la óptica femenina. Y cabe la posibilidad de que el hombre pueda cambiar de sexo varias veces. Si el proceso se simplifica, y se simplificará, puesto que éste es el único trabajo de la ciencia: hacer las cosas cada vez más simples, si el proceso se hace muy simple, es inevitable que millones de personas quieran cambiar.

Esto provocará una gran libertad en el mundo, pero también una gran confusión, un gran caos. De pronto, un día, tu marido vuelve a casa y es una mujer, o es tu mujer la que vuelve de vacaciones y ya no es una mujer…

Porque cada uno es ambos, el deseo de ser el otro está en todo el mundo. Está allí y con gran insistencia. Por lo tanto escribes: « ¿Quién quiere ser hombre?».

Y me preguntas: «Osho, estoy totalmente enojada». ¡Esto está muy bien! ¡Entonces, lo estoy consiguiendo! Quiero que te sientas completamente desarraigada, confundida, perturbada. Quiero crear en tí un caos, porque sólo desde el caos nacen las estrellas.

Dices: « ¿Cómo puedes decir tonterías?» ¡Y qué otra cosa puedo hacer! Lo significativo no puede ser dicho…, sólo quedan las tonterías. Así que no lo tomo como una crítica, es un cumplido. Muchas, muchísimas gracias. Por lo menos has dicho algo sensato.

Sigues diciendo: «Mi mente está al borde de un ataque y también mi corazón. ¿Qué hago?» No creo que ahora se pueda hacer nada. Es demasiado tarde. No puedes volver atrás. ¡Te perseguiré! Sólo te queda avanzar. Deja todas esas ideas que llevas dentro, ese antagonismo hacia el hombre. ¡Abandona todas esas ideas! Ni estoy a favor del hombre, ni de la mujer. Sólo estoy a favor de la trascendencia.

Y no tomes en serio mis bromas. Sois tan tontos que ni siquiera sois capaces de tomar las bromas como tales. Otra mujer me ha escrito: «Osho, has estado diciendo muchas cosas contra la mujer. ¡El otro día las llamaste «bocazas»!. Ninguna otra se ofendió. ¡Una broma es una broma! Pero, ¿por qué tanta susceptibilidad? Lo que a mí me parece es que esta mujer debe ser una «bocazas». O al menos su marido le estará diciendo una y otra vez, « ¡Calla, bocazas!», y viene aquí para escuchar algo bello sobre ella y cuento un chiste y nuevamente la bocazas sale a relucir.

No tomes mis chistes en serio. De hecho, no toméis nada en serio. No le verás la gracia si empiezas a tomarte las cosas en serio. Ni siquiera deben tomarse en serio las escrituras; sólo así podrás comprenderlas. La comprensión tiene que salir de una actitud profundamente relajada, no seria. Y de juego. Cuando te pones serio, te cierras. Jugando pueden suceder muchas cosas, porque en el juego hay creatividad. Jugando puedes innovar. Pero tus ideas están allí continuamente; no puedes dejarlas de lado.

OSHO

OSHO

       Ahora bien, ser sanyasin quiere decir que no eres ni hombre ni mujer. Listo, ¡¡este juego ha terminado!!
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Géminis busca sin cesar nuevas emociones, no se detiene nunca

play_niceTe preguntas: ¿Cómo pueden ser diferentes?

Géminis busca sin cesar nuevas emociones, no se detiene nunca. Baile con una pareja tras otra en una complicada y sexual danza. Su necesidad de comunicación le exige un movimiento continuo. Para Géminis, el sexo es una actividad intelectual. Puede que disfrute hablando de sentimientos, pero no los necesita.

Lo máximo que puedes esperar de tus sociables contactos sexuales es un frío afecto. Quizá dejes escapar el momento del deseo, pero tu estilo es más bien el del amor ocasional. Seduces a los vulnerables e impresionables con tus maliciosas palabras. Les haces creer que viven su mejor aventura y cuando los tienes engañados, te enamoras tú misma o bien te esfumas.

Uno de tus mayores problemas en las relaciones es llegar a comprender lo que sienten los demás. Puedes ser tan insensible a los sentimientos ajenos que defraudas las esperanzas de los demás sin pensar y sin ni tan siquiera darte cuenta. Para remediarlo, debes escuchar además de hablar. A menudo asumes que el resto de la gente siente lo mismo que tú. Te preguntas: ¿Cómo pueden ser diferentes? Una asunción poco clara, puesto que ni tú mismo sabes lo que sientes de un momento a otro. Además, debes tener en cuenta que otros signos son más emocionales y románticos que tú.

El planeta que te gobierna. Mercurio, es el responsable de tus rápidos discursos y actos. Representa un carácter astuto y retorcido, de lengua caprichosa y alas en los pies. Resulta imposible atarle. En realidad, no es distinto a ti.

Mercurio confiere un encanto juvenil y un eterno deseo de avanzar. Puede hacer bailar a los demás a su alrededor con palabras melosas y falsas promesas. Cuando le descubren, se limita a reír y a esfumarse. Mercurio es irresponsable y nunca se queda para afrontar las consecuencias de sus actos. Es también Mercurio quien confiere a Géminis su curiosidad insaciable, sus reacciones insospechadas y su naturaleza cambiante. Por tanto, cuando mantienes varias relaciones superficiales a la vez, es obra de Mercurio. Pero no confíes en él. Mercurio, al igual que Géminis, nunca está donde le dejaste.

Géminis valora la amistad por encima del amor. Lograr que te impliques en la actividad sexual puede ser complicado, aunque puedes abandonarte al sexo ocasional por amistad. A veces apuestas por el sexo cuando lo que realmente buscas es compañía, ya que te resulta difícil distinguir entre los dos.

Nunca dejas de hablar, esa es tu mayor distracción. Pero te gusta la idea del sexo -sobre todo hablar de él- y el desafío que representa convencer a alguien para que se acueste contigo sin que apenas se dé cuenta. Como signo mutable de aire, tu inventiva sexual y tus elaboradas fantasías pueden sorprender a otros signos menos emprendedores.

Tu naturaleza es la del flirteo. Incluso los Géminis de más edad intentarán atraer a una chica bonita o a un hombre interesante, o a ambos a la vez. El flirteo es una vía de escape para tu mente ágil y tu rápida agudeza, cualidades sumamente útiles para una huida apresurada. Flirtear con una persona atractiva puede absorber tu atención durante más tiempo que muchas otras actividades. En ese caso, si no llegas pronto a la cama, perderás el interés y cambiarás de objetivo. O simplemente para cambiar, puedes adoptar una opinión totalmente contraria a la que has estado exponiendo a gritos.

Cuando por fin te enamoras, es de alguien con quien conectas mentalmente, con quien te diviertes, puesto que para un Géminis eso es mucho más importante que el intercambio emocional. Quieres un amigo, un compañero, además de un amante. Alguien que esté en la misma longitud de onda que tú. Y dado que para ti las emociones son un territorio extraño, puedes pasar horas hablando de cómo te sientes, pero raramente de dejarás llevar y experimentarás dichos sentimientos. Tampoco te satisface conectar con tu cuerpo para disfrutar las sensaciones del sexo. Así pues, a pesar de tu intimidad verbal, tu relación carecerá de la profundidad que aportan los sentimientos compartidos y las sensaciones físicas.

En el amor, quizás expreses tu faceta romántica comprando rosas rojas o escribiendo poemas que loen tu amor eterno. Por supuesto, pasarás horas al teléfono hablando con la persona amada, pero ¿te comprometerás? Bueno, eso es otra historia. Necesitarás tiempo para sacar el tema a colación, pero muy poco para desdecirte de tu amor. Aunque pienses que estás profundamente enamorada, el tiempo puede demostrarte que estabas enamorada de la idea de estar enamorada y no de la realidad. fall_by_

Tu principal zona erótica se encuentra entre las orejas. No hay duda de que lo que realmente excita a un Géminis es fantasear y pensar en el sexo. Hablar, ya sea de dulces nimiezas o de algo sucio, también te resulta erótico. Te alimentas de palabras e ideas.

Para ti, toda la cabeza es una zona erótica. Te gusta que te acaricien la cabeza, cerca del pelo o en la nuca, y que continúen hacia los hombros y brazos. Aunque no te gusta que te estrechen la mano con fuerza, las caricias leves en la mano te excitan, al igual que los besos o los mordisqueos en la palma de la mano y en los dedos. Las orejas también pueden resultarte eróticas y sensuales: la exploración de lengua puede proporcionarte un dulce placer.

A Géminis le gustan las fantasías y soñar despierto con el sexo, hasta tal punto que quizás llegue a preferir eso a tener a alguien con quien hacerlas realidad. Puesto que tu signo es dual, puedes tener una feliz relación contigo mismo, durante un breve espacio de tiempo. A los Géminis les gusta reír. Tus bromas pueden ser sarcásticas pero tienes buen humor y aprecias a la persona que da lo mejor de sí misma.

Dado que eres tan cambiante, es difícil adivinar con exactitud lo que te va a gustar, ya que al cabo de un rato puede ser una cosa completamente distinta. Tu aversión por lo aburrido es legendaria, por lo que tu pareja sexual debe ser voluntariosa y estar dispuesta a probarlo todo -por muy anatómicamente imposible que parezca-, mientras discute sobre el último libro, film o cotilleo.

A Géminis también le gustan los juegos: sexuales, de palabras… de cualquier tipo. Así pues, si puedes convertir el sexo en juego, nunca te aburrirás. Pero si deseas disfrutar de actividades carnales que te satisfagan plenamente, tendrás que permanecer en tu cuerpo durante un tiempo.

Si vas a entregarte a algo puramente físico, te complacerá que tu pareja sea suave: suaves toques, rápidas caricias, ligeros y agradables besos. Eso es lo que excita a un Géminis.

Y no lo olvides, Géminis es un signo dual. Puede que le satisfaga probar un trío en la cama para animar un poco las cosas.

Hablas también con las manos. Por esta razón, una de las cosas que más te desagrada es que te sujeten las manos firmemente. Sientes claustrofobia, a menos que se trate de alguien con quien tiene mucha confianza. Sin embargo, incluso en este caso te crispará ir siempre cogidito de la mano.

Tampoco te gusta que te toquen los pies, ya que te hace bajar las nubes. Y si hay un sitio en el que no te guste estar, es en tierra firme.

Otra de las cosas que te disgusta es estar ligado, de cualquier forma. Necesitas mucha libertad e independencia. Si tu inagotable energía se ve anclada demasiado tiempo en un lugar o en una relación, tus niveles de estrés alcanzan proporciones insoportables.

Eres el signo más dado a la fantasía y a la vívida imaginación. Las fantasías de Géminis no tienen límites. Tu mente es inventiva y nunca agota las ideas. Puede que tus fantasías te atrapen de tal manera que olvides las relaciones. Tu pareja imaginaria es, en cierto modo, más gratificante que la de la vida real.

Te aburres muy fácilmente, y por eso necesitas fantasías intelectuales estimulantes que ocupen tu mente y que al mismo tiempo den rienda suelta a tu vívida imaginación erótica. ¿Y si escribieras el segundo volumen del Kama Sutra? Esta idea te mantendrá entretenido durante una o dos horas. Con tu versatilidad e ingenio, sería toda una hazaña.

También disfrutas imaginando sexo salvaje, aunque sólo sea para variar, y orgías, para ver qué siente. En tu fértil imaginación hay lugar para todo.

El lugar ideal para encontrar a un Géminis es la columna de sociedad de un periódico de renombre. O el dormitorio para invitados, o el armario ropero en esa fiesta a la que se supone que asistirás, o bien detrás de las estanterías de una biblioteca. O encima (o debajo) de un escritorio… O en un bar selecto, o de solteros, o en una cafetería. Cualquier lugar con público, puesto que la seducción verbal no precisa intimidad. Y es que Géminis tiene algo de exhibicionista.

El cuartito del material de oficina ha acogido más de una cita amorosa de Géminis. Algunos de los Géminis más ágiles puede que estén dispuestos a probar la cuerda floja o la hamaca, o cualquier cosa que esté por encima del suelo.

El lema de un Géminis al terminar una relación es <<déjalos con una sonrisa>>. De este modo, esperas que la last_dagente no se entere hasta que hayas desaparecido. Géminis domina de forma innata el arte de la huida rápida. Odiarías meterte en cualquier problema, o tener que dar explicaciones. Te escurres por la puerta y dejas una nota para que la lea tu desconcertada pareja y se pregunte: <<¿Qué he hecho?>>. Probablemente, la respuesta sea <<nada>>. Simplemente te aburriste, o viste otra cara bonita, o encontraste un objetivo más tentador. O simplemente te apeteció. Así pues decidiste ir a por una nueva experiencia. Otro de los lemas de un Géminis es: <<No mires nunca hacia atrás>> -Géminis, cuenta con lemas para cualquier ocasión imaginable. Además de un manual filosófico para salir airoso de cualquier situación-.

Si te molestaste en casarte, puede que un divorcio rápido esté en camino. Te disgusta estar atado al pasado, y no soportas la acritud. Prefieres dárselo todo a tu pareja antes que discutir sobre bienes materiales -a excepción de tus libros y discos, está claro-.

Muchas de tus parejas te recordarán con afecto. Después de todo, se lo pasaron estupendamente y se divirtieron mucho. La vida era divertida contigo.

Sagitario, tu signo opuesto, enfoca las relaciones de una forma muy parecida. A ambos os gusta ser sociables, divertidos y ser libres. Pero Sagitario alcanza una profundidad de la que tú careces. En lugar de entregarse al flirteo y enfocar las relaciones con la actitud ligeramente cínica de que <<si esta no funciona, pronto habrá otra>>, a Sagitario le preocupa lo que ello significa. ¿Qué es eso del amor, del que todo el mundo habla? ¿Qué relación tiene con el sexo? ¿Cómo te sientes cuando el amor te arrastra? Podrías preguntarte lo mismo. Sagitario puede enseñarte a desprenderte de tu faceta cínica. Si crees en el amor, es más probable que lo sientas.

El principal problema de los geminianos son ellos mismos. Su talón de Aquiles es su indecisión. En su cabeza siempre hay dos voces que pujan por imponer su verdad y esto hace que al geminiano le cueste ponerse de acuerdo consigo mismo. Mientras una parte de sí quiere comprometerse, la otra pide a gritos libertad. Para salir de los dilemas, sería bueno conciliar ambas partes, o ignorarlas un poco y actuar más. Lo peor que se le puede hacer a un nativo es desenmascarar esas dos caras que lo distinguen y dejar en evidencia su hipocresía.

Los Géminis suelen preferir pensar o escribir sobre sexo que practicarlo. La fantástica imaginación de Géminis puede reproducir encuentros sexuales muchos mejores que en la vida real con explícitos y estimulantes detalles. Si a ello se le añaden algunas habladurías típicas de Mercurio y algo de prosa salaz, tendremos un bestseller en las manos.

El Padre Prior  (de la Orden monástica El Valle del Silencio)  Abadía de Peñalara y Alpedrete.

¿Cómo puede uno superar la atracción hacia el sexo de modo que la kundalini pueda ascender?

Durante muchos nacimientos, continuamente, la energía ha estado descendiendo a través del centro sexual,

de forma que cuando se crea cualquier clase de energía, ésta tratará en primer lugar de ir hacia abajo. Por eso la meditación a veces creará una mayor sexualidad en ti, mayor que la que nunca hayas experimentado. Te sentirás más sexual porque habrás generado más energía que la que tenías previamente. Cuando has conservado algo, el viejo, habitual, camino está preparado para liberarlo. El mecanismo está preparado, el viejo camino está preparado. Tu mente solamente conoce un camino, el más bajo, el camino sexual; por eso cuando meditas, el primer movimiento de tu energía vital será descendente. Simplemente sé consciente de él.

No luches con él; simplemente sé consciente de él. Sé consciente del camino habitual, sé consciente de las imágenes sexuales; déjalas que lleguen. Sé consciente de ellas, pero no hagas nada con la situación; simplemente sé consciente de ellas. El camino sexual no puede funcionar sin tu cooperación, pero si tú cooperas, incluso por un solo instante, puede empezar a funcionar. No cooperes pues, con ella; simplemente sé consciente de ella.

El mecanismo del sexo es en gran medida un fenómeno momentáneo que solamente funciona durante un instante; si no cooperas en el instante adecuado, se detiene. En el instante adecuado se necesita tu cooperación, si no, no puede operar. Es solamente un mecanismo momentáneo, y si no cooperas con él, se detendrá por sí mismo.

Una y otra vez la energía es creada mediante la meditación. Continúa yendo hacia abajo, pero ahora tú eres consciente de ella. El antiguo camino ha sido cortado; no reprimido. La energía está ahí y necesita ser liberada, pero la puerta más baja está cerrada; no reprimida, cerrada. No has cooperado con ella; eso es todo. No la has reprimido positivamente; solamente de forma negativa, no has cooperado con ella.

Has sido consciente de lo que está ocurriendo a tu mente, a tu cuerpo. Eres simplemente consciente; entonces la energía es conservada. Entonces la cantidad de energía se va incrementando más y más y se hará necesario un empujón hacia arriba. Ahora la energía ascenderá; por su propia fuerza, se abrirá un nuevo camino.

Cuando la energía vaya hacia arriba serás más sexualmente atractivo para los demás, porque la energía vital ascendiendo crea una fuerza magnética. Te harás más sexualmente atractivo para los demás, de modo que has de ser consciente de esto. Ahora atraerás a gente de forma inconsciente y la atracción no solamente será física; la atracción será etérica.

Incluso un cuerpo repulsivo, un cuerpo que no es atractivo, llegará a ser atractivo con el Yoga. La atracción es etérica y es tan magnética que uno ha de permanecer constantemente consciente de ella, constantemente consciente. Tú te harás atractivo… y el sexo opuesto será irresistiblemente atraído hacia ti. Existen sutiles vibraciones que son creadas por tu cuerpo etérico; has de ser consciente de ellas. El tipo de atracción que será percibida por el sexo opuesto diferirá, adoptará muchas formas diferentes, pero, básicamente, será sexual. En su raíz, será sexual.

Pero tú puedes ayudar a esa gente. Incluso si son atraídos hacia ti sexualmente, han sido atraídos hacia una energía sexual que es ascendente. Y ellos tampoco son seres sexuales corrientes; una energía sexual ascendente se ha convertido en un centro de atracción, un centro magnético. De modo que puedes ayudarles; si no te implicas, entonces puedes ayudarles.

En el despertar de la kundalini, en una apertura del camino, ¿hay un incremento del poder sexual?

El incremento del poder sexual y la apertura del camino de la kundalini son simultáneos; no son lo mismo, pero son simultáneos. El incremento del poder sexual será el empujón para abrir los centros superiores, de modo que el poder sexual se incrementará. Si puedes ser consciente de eso y no emplearlo sexualmente, si no dejas que sea liberado sexualmente, llegará a ser tan intenso que el movimiento ascendente empezará. Primero, la energía tratará por todos los medios de ser liberada sexualmente, porque esa es su salida normal, es su centro normal. Así que uno debe, en primer lugar, ser consciente de las propias “puertas” inferiores. Solamente siendo consciente las cerrarás, solamente no cooperando las cerrarás. El sexo no es tan poderoso como creemos que es. Es poderoso solamente durante un instante; no es un asunto que dure veinticuatro horas; es un reto momentáneo.

Si puedes no cooperar y ser consciente, desaparece. Y sentirás una mayor felicidad que cuando la energía sexual es liberada por el camino descendente. La conservación de la energía siempre es maravillosa; el desperdicio de la energía solamente es un desahogo; en sí no es puro gozo. Te has desahogado, has aliviado algo que te estaba causando problemas. Ahora te has descargado, pero también te has vaciado.

El sentimiento de vacío que está invadiendo la mente occidental se debe simplemente al desperdicio sexual. La vida parece estar vacía. La vida nunca está vacía, pero parece que está vacía porque has estado sencillamente descargándote, desahogándote. Si algo es conservado, se convierte en un tesoro. Si tu puerta hacia lo superior se abre y la energía asciende, no solamente te sentirás aliviado, no solamente te aliviará el punto de tensión, sino que no habrá un vacío en él. En cierto modo estarás desbordante, satisfecho.

La energía habrá ascendido, pero el centro básico no se habrá vaciado. Estará rebosante y la energía que rebosa ascenderá hacia el brahma randra. Entonces, cerca del brahma randra no habrá ni movimiento ascendente ni movimiento descendente. Ahora la energía ira hacia lo cósmico, irá al Todo, irá al Brahman, la Realidad suprema. Por eso se conoce al séptimo chakra como el “brahma randra”, la puerta hacia el Brahman, la puerta a lo Divino. Entonces no existe arriba ni abajo. Se percibirá como algo que está penetrando, empujando hacia arriba y llegará un momento en que uno sentirá como si algo hubiera dejado de estar ahí, como si se hubiera ido. Entonces estará desbordándose hacia el camino.

Los pétalos del sahasrar son simplemente un símbolo de las sensaciones que aparecen cuando la energía se desborda. Ese desbordamiento es un florecimiento, del mismo modo que una flor es en sí misma un desbordamiento. Sentirás como si algo se hubiera convertido en una flor; la puerta está abierta y saldrá al exterior.

No se percibirá interiormente. Se percibirá exteriormente. Algo se habrá abierto como una flor, como una flor con mil pétalos. Es solamente una sensación, pero esa sensación se corresponde con la verdad. La sensación es una interpretación y una traducción. La mente no puede concebir, pero la sensación es como un florecimiento. Lo más próximo, lo más similar, que alcanzamos a expresar es como si fuera la apertura de un capullo. Se siente así. Por eso hemos imaginado la abertura del sahasrar como un loto de mil pétalos.

¡Muchos, muchos pétalos! Y se van abriendo, se van abriendo… se van abriendo interminablemente. Es la culminación, es el florecimiento del ser humano. Entonces te vuelves simplemente como un árbol y todo aquello que había en ti, ha florecido.

Entonces todo lo que puedes hacer es ofrecer esta flor a lo Divino.

Le hemos estado ofreciendo flores, pero son flores marchitas. Solamente esta flor puede ser una auténtica ofrenda.

El Arte del Éxtasis, cap 16

OSHO

Cuando dos personas viven juntas, ¿hay una actividad sexual, biológica que las une, o en sus vidas hay amor, hay interés y solicitud del uno por el otro?

Krishnamurti: Probablemente, ustedes conocen esta respuesta mejor que yo.

Pregunta: ¿Es necesario casarse enamorado? ¿Qué es la relación física entre hombre y mujer?

Krishnamurti: No lo sé, ustedes deben saberlo. Qué pregunta tan extraña es ésta, ¿no? ¿Es necesario casarse enamorado? ¿Qué dicen ustedes? Si quien les habla les preguntara a ustedes, señoras y señores, si es necesario que él se case, ¿qué le contestarían? ¿Cuál sería la respuesta de ustedes? Es probable que fuera: Haga lo que tenga ganas de hacer, es cosa suya, ¿por qué molestarnos con eso?

Pero ya lo ven, la pregunta es mucho más compleja que eso. Todos necesitamos compañía, queremos tener relaciones sexuales, hay una necesidad biológica. Y también queremos tener a alguien en quien poder confiar, en quien poder encontrar seguridad, un sentido de consuelo, de apoyo. Debido a que muy pocos de nosotros podemos estar solos, sin depender de nadie, decimos: tengo que casarme, o tendré una amiga, lo que fuere, pero debo tener a alguien con quien sentirme a gusto. Nunca nos sentimos a gusto con nadie porque vivimos sumergidos en nuestros propios pensamientos, en nuestros propios problemas, en nuestras propias ambiciones y demás. Tenemos miedo de estar solos, Porque la vida es muy solitaria, la vida es muy, muy compleja y dificultosa, y uno necesita a alguien con quien poder hablar, Además, cuando uno se casa tiene una relación sexual, hijos, etc. En esta relación entre hombre y mujer, si no hay amor, él la usa a ella y ella lo usa a él, él la explota y ella lo explota. Eso es un hecho.

Así pues, el interlocutor pregunta qué es la relación física entre el hombre y la mujer. ¿No lo saben? Es asunto de ustedes, señores. Pero es muy complejo penetrar realmente en todo este intrincado problema de vivir juntos, no sólo dos personas, sino vivir junto con la humanidad, con nuestro vecino, con nuestro jefe, con nuestro sirviente (si tenemos sirviente), con nuestros padres e hijos. Vivir juntos como una familia nos da cierta seguridad, cierta protección, y así extendemos esa familia a un grupo, a una comunidad, a un estado, a una nación. Y desde ahí, a una nación que se opone a otra nación; por eso hay siempre división, conflicto y guerras.

Uno tiene que descubrir, pues, cómo puede vivir con otro sin ningún conflicto, sin sentido alguno de lucha, adaptación o amoldamiento. Eso requiere muchísima inteligencia, integridad. Pero nos relacionamos, nos casamos sólo a causa de nuestras exigencias sexuales, biológicas, etc.

¿Qué significa estar relacionado con otra persona? Uno puede estar relacionado físicamente de manera muy estrecha, íntima, pero ¿alguna vez estamos relacionados psicológicamente, en lo interno? No románticamente, sentimentalmente; me refiero al sentido profundo de estar relacionados. La palabra relación significa estar en contacto, tener un sentido de totalidad con el otro, no como entes separados que se juntan y se sienten totales, sino que la relación misma produce esta cualidad, esta sensación de que no están separados. Ésta es, en verdad, una cuestión sumamente importante, porque nuestras vidas están, en su mayor parte, muy aisladas, muy separadas, muy cuidadosamente estructuradas a fin de que no seamos perturbados en lo psicológico.

Y una relación así debe originar, inevitablemente, conflicto, perturbación y toda la conducta neurótica que tenemos. Por consiguiente, aclaremos juntos qué entendemos por relación, no sólo el significado de esa palabra, el significado verbal, sino el significado que hay tras la palabra, tras las dos personas que se han relacionado.

Uno tiene que descubrir cómo vivir con otra persona, sin ningún sentido de lucha ni de amoldamiento.

Pregunta: Cuándo el amor es una expresión de tu Ser ¿cómo lo reconoces? ¿Cuál es la diferencia entre esa expresión de tu ser y cuando es una emoción?

Amor sin incentivo

Krishnamurti: ¿Qué es el amor sin motivo? ¿Puede haber amor sin ningún incentivo, sin que uno desee nada para sí mismo del amor? ¿Puede haber amor sin que uno se sienta lastimado cuando el amor no es retribuido? Si yo te ofrezco mi amistad y tú la rechazas, ¿no me siento lastimado? Ese sentirse lastimado, ¿es el resultado de la amistad, de la generosidad, de la simpatía? Ciertamente, en tanto me sienta lastimado, en tanto haya temor, en tanto te ayude esperando que tú puedas ayudarme -a lo cual llaman servicio-, no hay amor.

Si comprendes esto, la respuesta está ahí.

Krishnamurti


 


El segundo miedo es el orgasmo sexual. Este miedo es también un producto de la religión. Todas las religiones existen porque han enfrentado al hombre con sus energías propias. El sexo contiene toda la energía del hombre, su energía vital

Los tres miedos

Pregunta: Al trabajar terapéuticamente con gente, observo que hay tres grandes miedos que siempre surgen: El miedo a volverse loco, el miedo a dejarse llevar en el orgasmo sexual y el miedo a la muerte. ¿Puedes comentar algo al respecto?

Esta es una pregunta existencial. La humanidad ha vivido miles de años con estos tres miedos. No son miedos personales sino sociales. Provienen de la inconsciencia colectiva.

El miedo a volverse loco existe en cada individuo por el simple hecho de que no se le ha permitido desarrollar su inteligencia. La Inteligencia es peligrosa para los intereses creados. Luego durante miles de años se han cortado las raíces de la inteligencia.

En Japón existe un tipo de árbol que se considera una obra de arte; y es simplemente un asesinato. Estos árboles tienen cuatrocientos, quinientos años de vida y doce centímetros de altura. Generaciones de jardineros han estado ocupándose de ellos. La técnica consiste en poner los árboles en una maceta sin fondo, de forma que puedan cortar continuamente sus raíces. No permiten que sus raíces lleguen a la Tierra. Y si no permites que las raíces profundicen en la Tierra, el árbol simplemente envejece, no crece. Es un fenómeno extraño el mirar este árbol. Parece muy viejo, pero solo ha envejecido, está viejo, pero no ha crecido, no se ha desarrollado. Nunca ha florecido, nunca ha dado fruto.

Esta es exactamente la situación del hombre. Sus raíces han sido cortadas. El hombre vive por encima de sus raíces; de esta forma se hace dependiente de la sociedad, de la cultura, de la religión, del estado, de los padres, de todo el mundo. Es dependiente. No tiene raíces. En el momento que se da cuenta de que no tiene raíces, siente que se está volviendo loco. Pierde todo apoyo, cae en un agujero negro… porque su conocimiento es prestado, no es suyo propio. Su respetabilidad es prestada. Por si mismo no tiene respeto por su ser. Su personalidad es un producto prestado de alguna fuente social…la universidad, la iglesia, el estado. No tiene nada propiamente suyo.

Imagina un hombre que vive en un gran palacio con todo tipo de lujos. De pronto un día le haces ver que ni el palacio ni ninguno de sus lujos le pertenece. Todo ello pertenece a alguien que va a regresar muy pronto y por tanto tú has de marcharte. Este hombre se volverá loco.

En terapias profundas llegarás a este punto y la persona tendrá que enfrentarse a ello y dejar que ocurra. Tendrá que experimentar la locura. Permite en tu terapia que la persona se vuelva loca. Una vez que se haya vuelto loca se desprenderá del miedo. Así experimentará lo que significa la locura, vivirá una experiencia real. El miedo es siempre desconocido, no es real. Deja que se vuelva loca, pronto se calmará, porque el miedo no tiene ninguna base. Es una ilusión proyectada por la sociedad.

Los padres amenazan a sus hijos con que si no siguen sus directrices, si les desobedeces, serás condenado. El Dios Judío dice: “Soy un Dios muy celoso, un Dios lleno de ira. Recuerda que no soy gentil, no soy condescendiente.” Todas las religiones siguen este criterio.

Si sales del camino que sigue la masa, te llamarán loco. Luego todo el mundo continua dependiendo de la multitud, continúan apoyando religiones, iglesias, partidos políticos, naciones, razas… El individuo tiene miedo de estar solo, y es esto precisamente a lo que le estás enfrentando cuando le llevas a las profundidades de su interior. Todos sus puntos de referencia, toda esa muchedumbre desaparece. Por primera vez se ve solo y no tiene nadie en quien apoyarse.

Su problema es… que no ha desarrollado su propia inteligencia. Y al menos que comience a desarrollar su propia inteligencia, siempre tendrá miedo de volverse loco. Y no solo esto, además la sociedad podrá volverle loco en cualquier momento. Si la sociedad quiere volverle loco, si le interesa que sea así, le volverán loco.

Esto ocurre casi a diario en la Unión Soviética. Tomo como ejemplo la Unión Soviética porque ellos lo hacen más científicamente, metodológicamente. Esto ocurre en todo el mundo, pero sus métodos son más primitivos. Por ejemplo, si en India una persona se comporta de forma incorrecta, le convierten en un “paria”, un descastado. Nadie en su ciudad le apoyará. La gente ni siquiera le dirigirá la palabra. Su propia familia le cerrará la puerta en sus narices. Este hombre está destinado a volverse loco. La sociedad le está volviendo loco.

En la Unión Soviética ocurre de forma metodológica, incluso con personas que fueron Premios Nobel, personas muy inteligentes, pero cuya inteligencia siempre estuvo controlada, siempre bajo la obediencia del Estado. Un simple acto de desobediencia, como ganar el Premio Nobel, y el gobierno ruso no les permitía aceptarlo, porque este premio provenía del mundo capitalista y aceptarlo supondría una traición. Así es como compran a la gente, y son estas personas las que controlan todos los secretos de la ciencia. No quieren que el mundo les conozca, no quieren que estén en contacto con otros científicos, no les permiten aceptar el premio Nobel. Y si la persona insiste en aceptarlo, inmediatamente le ingresan en un hospital.

De nada sirve que diga “Estoy perfectamente sano; ¿Por qué me ingresan en un hospital?” Ellos responden, “Porque los médicos piensan que vas a enfermar. Aunque no te des cuenta, tienes los primeros síntomas”. Y comienzan a inyectar químicos a la persona, hasta que al cabo de quince días le han vuelto loco. Le han vuelto loco con químicos. Y cuando está totalmente loco, entonces le llevan a juicio y demuestran que ese hombre está fuera de sí y que debe dejar su trabajo e ingresar en un manicomio. Y nadie sabe después que ocurre con estas personas.

Esto es controlar científicamente. Pero cada sociedad ha estado haciéndolo, y el miedo ha calado en lo más profundo de la inconsciencia. Y la labor de la terapia es liberar a la persona de este miedo. Si consigue liberarse del miedo, si se libera de la sociedad, si se libera de la cultura, de la religión, de Dios, del cielo, del infierno y de todas estas tonterías, se liberará de su miedo. Todo esto toma significado ante su miedo, y es necesario generar miedo para que estas tonterías tomen significado. Es el crimen más horrible que puedas imaginar. Y le está ocurriendo a cada niño de este planeta en cada momento, y aquellos que lo están cometiendo no tienen mala intención; por el contrario, creen que lo están haciendo por el bien del niño. Fueron condicionados por sus padres y ahora trasfieren a sus hijos el mismo condicionamiento.

Pero básicamente toda la humanidad está al borde de la locura. En terapias profundas el miedo surge repentinamente, porque la persona pierde todos sus apoyos, todos sus puntos de referencia; la multitud se aleja más y más, él se queda solo. De repente se queda solo, hay oscuridad, y hay miedo. No ha sido entrenado, nadie le ha enseñado a estar solo y ésta es la función de la meditación. Ninguna terapia es completa sin meditación, porque solo la meditación puede devolver al hombre sus raíces, su fuerza, su individualidad. No hay nada que temer. Pero el condicionamiento es tan fuerte que sentirás miedo en cada paso, en cada momento.

La humanidad vive en paranoia. Esta humanidad podía haber vivido en el paraíso; está viviendo en el infierno. Luego ayuda a la persona a entender que no ha de preocuparse por nada, que no hay nada de lo que asustarse. Es un miedo artificial. Los niños nacen sin miedo. Son capaces de jugar con serpientes sin el más mínimo miedo. No conoce el miedo, no conoce la muerte, no sabe nada…La meditación trae de nuevo a la persona a su niñez. Es un renacer.

Luego ayuda a la persona a entender el porqué de este miedo. Hazle ver que es un fenómeno artificial impuesto en él. Dile “No te preocupes: en esta situación puedes volverte loco”. No tengas miedo. Disfruta… por primera vez estás en una situación en la que te puedes volver loco sin que nadie te condene por ello. Y el grupo tiene que respetar a la persona, amar a la persona… él lo necesita, esto le tranquilizará. Y saldrá del miedo con gran libertad, con fuerza, con integridad.

El segundo miedo es el orgasmo sexual. Este miedo es también un producto de la religión. Todas las religiones existen porque han enfrentado al hombre con sus energías propias. El sexo contiene toda la energía del hombre, su energía vital; los profetas, los Mesías, los mensajeros de Dios, todos ellos están haciendo el mismo trabajo con diferentes palabras, con lenguajes diferentes, pero su trabajo es el mismo… hacer al hombre enemigo de sí mismo.

Y la estrategia básica es… ―como el sexo es tu energía más poderosa ― debe ser condenado, se debe crear en él un sentimiento de culpabilidad. Esto crea un problema al individuo. Su naturaleza es sensual, sexual, y su mente está llena de basura sobre él. Así está dividido. Ni puede abandonar la mente, porque abandonar la mente significa abandonar su sociedad, su religión, sus profetas, su Dios, abandonarlo todo. Y solo será capaz de abandonar todo esto cuando se convierta en un individuo y sea capaz de estar solo y sin miedo.

Luego el hombre tiene miedo del sexo, en lo que se refiere a su mente, pero su naturaleza no tiene nada que ver con la mente. No hay comunicación. La biología tiene sus propias reglas de funcionamiento, luego la biología le empujará al sexo y su mente estará allí presente condenándole continuamente. Luego hará el amor, pero lo hará con prisa. Esta prisa tiene una razón psicológica. Su prisa representa su sentimiento de culpabilidad. Siente que está actuando en contra de Dios, en contra de la religión. Se siente culpable y no sabe cómo evitarlo, luego su compromiso interno es: hazlo, pero de forma rápida. Esto evita el orgasmo.

Ahora, hay implicaciones y sobre implicaciones. Un hombre que no ha conocido el orgasmo se siente insatisfecho, frustrado, lleno de ira, porque nunca ha experimentado un estado que la naturaleza Le ofrece gratuitamente, un estado en el que relajarse totalmente y hacerse uno con la existencia, al menos por unos momentos.

Con esta aceleración no puede llegar al orgasmo. Sexo y eyaculación se han hecho equivalentes. Esto no es cierto en lo que a la naturaleza se refiere. La eyaculación es solo una parte, que puede ocurrir sin orgasmo. La biología no está interesada en tu orgasmo sino en que seas capaz de producir niños. Tu biología está satisfecha si te reproduces, y para la reproducción sólo la eyaculación es necesaria, no así el orgasmo.

El orgasmo es un precioso regalo de la naturaleza. El hombre ha sido privado de él y con su prisa a privado también a la mujer. La mujer necesita tiempo para calentarse. Todo su cuerpo es erótico y al no ser que todo su cuerpo esté temblando de placer, no será capaz de experimentar el orgasmo. No hay tiempo para que se produzca.

Durante millones de años los derechos de las mujeres han sido ignorados. Es por esto que se han vuelto tan rencorosas, discutiendo continuamente, siempre listas para pelear. Es prácticamente imposible mantener una conversación con una mujer. Llevas años viviendo con una mujer y no recuerdas una sola conversación en la que estuvierais los dos sentados tranquilamente, hablando de las cosas bellas de la vida. No. Todo lo que recuerdas son peleas, discusiones, objetos por los aires… pero no se puede hacer a la mujer responsable de ello. Al ser privada de toda su capacidad de éxtasis; se ha vuelto negativa. Y esto ha dado una oportunidad a los sacerdotes. Todos los templos, todas las iglesias están llenas de mujeres porque ellas son las perdedoras, mucho más que los hombres. Porque a medida que el orgasmo del hombre se hace más local; el resto de su cuerpo deja de ser erótico. Luego su cuerpo no sufre si no se produce una experiencia orgásmica, pero el cuerpo de la mujer sí que sufre con ello.

Pero es un buen negocio para las religiones. La gente no iría a la iglesia si no sufriera sicológicamente. No escucharían todo tipo de teologías idiotas. Solo porque están sufriendo, necesitan consolación, quieren tener alguna esperanza, al menos después de la muerte. En esta vida saben que no hay esperanza; es imposible. Y esto da a las religiones la oportunidad de mostrar al hombre y a la mujer que el sexo es inútil. No tiene significado, no tiene razón de ser. Estás innecesariamente malgastando tu energía y su argumento parece correcto, pues nunca lo has experimentado totalmente.

Luego evitando la experiencia del orgasmo, las religiones han esclavizado al hombre y a la mujer. Hoy día la misma esclavitud apoya otro tipo de intereses creados. El sacerdote más actual es el psicoanalista. Ahora él utiliza la misma herramienta. Y me sorprendió saber que todos los nuevos sacerdotes, especialmente los cristianos, estudiaban psicología en sus seminarios. La psicología y el psicoanálisis se ha convertido en una parte necesaria de su educación. Ahora, ¿Qué tiene que ver la psicología con la Biblia? ¿Qué tiene que ver el psicoanálisis con Jesucristo? Se están formando como psicólogos y psicoanalistas, porque es obvio que la figura del sacerdote está desapareciendo, está perdiendo su poder sobre la gente. La figura del sacerdote tiene que ser actualizada, luego puede operar no solo como un guía religioso, sino también como un psicólogo, un psicoanalista. Naturalmente un psicólogo normal y corriente no es tan completo. Él tiene algo más que ofrecer: la religión.

Y todo esto ha ocurrido por un simple mecanismo de condenar el sexo. Luego cuando en tus grupos encuentres gente con miedo al orgasmo, ayúdales a entender que el orgasmo les va a hacer más sanos, más inteligentes, menos iracundos, menos agresivos, más amorosos. El orgasmo te va a devolver las raíces que te han sido arrancadas. Luego no te preocupes. Y quizás sientas en el orgasmo el miedo a volverte loco. Si en el orgasmo alguien se vuelve loco, ayúdale a volverse loco. Solo entonces será capaz de experimentarlo en su totalidad. Y el orgasmo relaja cada célula de tu cuerpo, tu mente, tu corazón.

Es muy importante para la meditación que la persona tenga la experiencia del orgasmo. Entonces puedes hacerle entender lo que es la meditación. Una experiencia orgásmica con la existencia. Si el orgasmo puede ser tan bello y tan beneficioso, tan saludable, al fundirte con un solo ser humano… La meditación es fundirte con todo lo que te rodea, desde la más pequeña brizna de hierba hasta la estrella más lejana.

Una vez que experimentas… Esto… La raíz está en experimentarlo por primera vez. Una vez que lo sabes, que sabes que lo que creías locura no es locura, sino una especie de explosión de éxtasis y que, cuando pasa te deja más sano, mas entero, más inteligente, entonces el miedo al orgasmo desaparecerá. Y con él su necesidad de religión, de psicoanálisis y demás tonterías por las que pagas enormes cantidades de dinero.

El tercer miedo del que hablas es el miedo a la muerte. El primero era el miedo a estar solo. La mayor parte del miedo a la muerte se destruirá ante la primera experiencia de estar solo y sin miedo. Otra gran parte del miedo a la muerte desaparecerá con la experiencia del orgasmo, porque durante el orgasmo la persona desaparece. Su identidad es inexistente. Hay una experiencia pero no hay “nadie” que la experimente.

Los primeros dos pasos facilitarán mucho el tercero. Y con cada paso tienes que ir profundizando en tu meditación. La terapia sin meditación no puede ayudar mucho. Sin meditación la terapia es simplemente superficial, un toque aquí y allá, y pronto el hombre será de nuevo el mismo. Una verdadera transformación no ha ocurrido nunca sin meditación y las situaciones originadas por la terapia son enormemente valiosas en lo que a la meditación se refiere.

Luego primero, utiliza la terapia para hacerle sentirse solo. Segundo, utiliza la meditación para darle el coraje para abandonar todo pensamiento y volcarse totalmente en el orgasmo. Sin preocuparse de lo que ocurra. Estas aquí para apoyarle. Tras estos dos pasos el tercero será muy fácil. Es el más fácil. Parece el mayor miedo del hombre. Pero no es verdad. No conoces la muerte; ¿Cómo puedes entonces tener miedo de ella? Siempre has estado viendo otras personas morir. Nunca te has visto a ti mismo muriendo. Quién sabe, quizás seas la excepción, porque no hay ninguna prueba de que vayas a morir. Los que han muerto han demostrado que eran mortales.

Cuando estaba en la universidad, aprendiendo “lógica” de mi profesor, en cada libro, en cada universidad alrededor del mundo, se enseña el mismo silogismo aristoteliano. El hombre es mortal. Sócrates es un hombre. Luego Sócrates es mortal. Y cuando me enseñaron ese silogismo por primera vez, me puse de pie y dije, “Un momento. Quizás yo sea la excepción. Hasta ahora he sido una excepción. ¿Por qué no también mañana? Sobre Sócrates acepto que el silogismo es cierto porque él está muerto, ¿Pero y yo?, ¿Y tú?, ¿Y toda esta gente que está viviendo? Ellos no han muerto todavía”.

Tu experiencia de la muerte―de gente muriendo en la miseria, con sufrimiento, con disgusto, con todo tipo de dolores―es lo que origina tu miedo. Porque nadie ha conocido la muerte de un hombre iluminado, con qué belleza muere, con qué éxtasis! El momento de su muerte es de una luminosidad tremenda, de un silencio… como si su éxtasis irradiase de cada poro de su ser. Aquellos que están cerca de él, aquellos que han tenido la fortuna de estar cerca de él, se sorprenderán de ver que la muerte es mucho más gloriosa que la vida.

Pero este tipo de muerte ocurre solo a aquellos que han vivido totalmente, sin miedo, a aquellos que han vivido con éxtasis, sin preocuparse de que dicen los idiotas sobre la muerte. No la han conocido y continúan hablando acerca de ella.

El miedo a la muerte será el más fácil de los tres. Tienes que resolver los dos primeros, y entonces hacer ver a la persona que la muerte no es el final de la vida. Si meditas profundamente y alcanzas tu centro más profundo, de repente encontrarás una corriente de vida eterna. Tus cuerpos… Has tenido muchos. Tu ser ha adoptado muchas formas diferentes, pero tú continúas siendo el mismo. Pero no ha de ser una creencia ―Tiene que ser tu propia experiencia.

Luego recuerda una cosa: tus grupos de terapia no deben ser como la terapia ordinaria ― simplemente alguien haciendo un lavado de cerebro a un hombre y haciéndole sentir que ha aprendido algo, el hombre experimenta algo y dos semanas después es otra vez el mismo. No hay una sola persona en el mundo que haya sido totalmente curada con psicoanálisis. Y hay miles de psicoanalistas haciendo psicoanálisis, y ni una sola persona en el mundo que haya sido curada. No existe un solo caso que hayan podido resolver todavía, por la sencilla razón de que no conocen la meditación. Y sin meditación puedes continuar pintando la superficie, pero la realidad interior permanece igual.

Mis terapeutas han de introducir la meditación como centro de su terapia, y todo lo demás debe girar alrededor de ella. Entonces la terapia será realmente valiosa. Entonces será necesaria no sólo para aquellos que están enfermos, o desequilibrados mentalmente, o para aquellos que sienten miedo, celos, o violentos. Esta es solo la parte negativa de la terapia.

Nuestra terapia servirá para devolver a la persona su individualidad. Le devolverá su niñez, su inocencia. Esto le dará integridad, cristalización, luego nunca tendrá miedo a la muerte. Y una vez que el miedo a la muerte desaparece, los otros miedos son muy pequeños y caerán por si solos, desaparecerán.

Tenemos que enseñar a la gente como vivir totalmente, íntegramente, contra todas las enseñanzas de las religiones. Las religiones enseñan renuncia. Nosotros enseñamos alegría, celebración. ”

Osho: The Last Testament, Vol. 2, #16 (Available on audiotape only)

¿Por qué hay un conflicto entre el sexo y el ego? Porque el sexo es un asunto en tu vida en el que no puedes ser egoísta, en el cual la otra persona se vuelve más importante que tú

¿Hay vida después del sexo?

A una determinada edad, el sexo se vuelve importante; no es que tú le des importancia, no es algo que tú provoques, es algo que ocurre. Hacia los catorce años, más o menos, de repente la energía está desbordada de sexo. Es como si se hubieran abierto las compuertas dentro de ti. Se han abierto fuentes sutiles de energía, que todavía no estaban abiertas, y toda tu energía se vuelve sexual, impregnada de sexo. Todo acto está impregnado. Es algo que ocurre; tú no has hecho nada. Es algo natural.

La trascendencia es también algo natural. Si se vive el sexo plenamente, sin ninguna idea de pecado, sin ninguna idea de librarse de él, entonces a los cuarenta y dos años —al igual que a los catorce años se abre el sexo  y toda la energía se vuelve sexual, a los cuarenta y dos años más o menos— esas compuertas se vuelven a cerrar. Esto es algo tan natural como el despertar sexual; empieza a desaparecer.

El sexo es trascendido sin ningún esfuerzo de tu parte. Si haces algún esfuerzo será represivo porque no tiene que ver contigo. Es algo inherente a tu cuerpo, a tu biología. Tú has nacido como ser sexual; no hay nada de malo en ello. Es la única forma posible. Ser humano significa ser sexual. Cuando tú fuiste concebido, tu padre y tu madre no estaban rezando, no estaban escuchando el sermón de un sacerdote. No estaban en la iglesia, estaban haciendo el amor; sus energías sexuales se estaban encontrando y fusionando en el otro. Fuiste concebido en ese momento; fuiste concebido en un profundo acto sexual. La primera célula fue una célula sexual y después de esa célula surgieron muchas otras células. Pero cada célula sigue siendo básicamente sexual. Todo tu cuerpo es sexual, está compuesto de células sexuales. Ahora hay millones.

Ten esto muy presente: tú existes como ser sexual. Una vez que lo has aceptado, el conflicto que se ha creado a lo largo de los siglos desaparece. Una vez que aceptas esto profundamente, sin ninguna objeción, cuando consideras el sexo como algo natural, entonces lo vives. Tú no me preguntas cómo trascender el comer, tú no me preguntas cómo trascender el respirar, porque no hay ninguna religión que te enseñe a trascender la respiración, ésa es la causa. De lo contrario, me preguntarías, « ¿Cómo puedo trascender la respiración? ¡Respira! Eres un animal que respira; también eres un animal sexual. Pero existe una diferencia. Los catorce primeros años de tu vida, son prácticamente no-sexuales, o como mucho, existe sólo un rudimentario juego sexual que no es realmente sexual, es sólo una preparación, un ensayo, eso es todo. A los catorce años, de repente, la energía está madura.

Mira…ha nacido un niño; inmediatamente, en tres segundos el niño tiene que respirar, de lo contrario, morirá. A partir de entonces, la respiración permanecerá toda su vida porque es algo que ha llegado en la primera etapa de la vida. No se puede trascender. Quizás antes de que te mueras, sólo tres segundos antes, se parará, pero no antes. Recuerda siempre: los dos extremos de la vida, el principio y el final, son exactamente iguales, simétricos. El niño nace, empieza a respirar a los tres segundos. Cuando el niño es mayor y se está muriendo, en el momento que deja de expirar, a los tres segundos se morirá.

El sexo entra en acción en una etapa más tardía: durante catorce años el niño ha vivido sin sexo. Y si la sociedad no está muy reprimida y, por lo tanto, obsesionada con el sexo, un niño puede vivir completamente ajeno al hecho de que el sexo, o cualquier cosa parecida al sexo, existen. El niño puede permanecer totalmente inocente. La inocencia tampoco es posible porque le gente también está reprimida. Cuando aparece la represión, entonces, junto con ella, surge la obsesión.

Cuando estás muy reprimido, empiezas a encontrar un interés perverso. El interés perverso es el problema, no el sexo.

Así que no albergues ninguna idea contra el sexo en tu mente, de lo contrario nunca serás capaz de trascenderlo. La gente que trasciende el sexo es la gente que lo acepta de manera natural. Es algo difícil, ya lo sé, porque has nacido en una sociedad que es neurótica sobre el sexo. Ya sea de una manera o de otra pero la neurosis es la misma. Es muy difícil escapar de esa neurosis pero si estás un poco alerta, puedes escapar de ella. Por lo tanto, la verdadera cuestión no es cómo trascender el sexo sino cómo trascender esta ideología perversa de la sociedad: este miedo al sexo, esta represión del sexo, esta obsesión por el sexo.

El sexo es maravilloso. El sexo es en sí mismo un fenómeno natural, rítmico. Tiene lugar cuando el niño está preparado para ser concebido, y es bueno que ocurra, de lo contrario no existiría la vida. La vida existe a través del sexo; el sexo es el medio. Si entiendes la vida, si amas la vida, sabrás que el sexo es algo sagrado, santo.  Entonces lo vives, entonces disfrutas de él, y desparecerá de forma tan natural como apareció. Más o menos a los cuarenta y dos años el sexo empieza a desaparecer de una forma tan natural como surgió. Pero no ocurre de esa manera.

Te sorprenderá cuando digo hacia los cuarenta y dos años. Conoces personas que tienen setenta, ochenta y no lo han trascendido. Conoces «viejos verdes». Son víctimas de la sociedad. Dado que no pudieron ser naturales, es una resaca, porque los reprimieron en el momento en que debían haberse divertido y disfrutado. En aquellos momentos de disfrute no estaban totalmente inmersos. No fueron orgásmicos, fueron indiferentes.

Siempre que eres indiferente ante algo, esto se demora mucho más. Si estás sentado en la mesa comiendo y comes con indiferencia, te quedarás con hambre, entonces continuarás pensando en comida durante todo el día. Intenta ayunar y te darás cuenta: no harás otra cosa que pensar en comida. Sin embargo, si has comido bien, y cuando digo comer bien no me refiero únicamente a llenar el estómago. Esto no significa necesariamente que hayas comido bien; puede que te hayas llenado. Pero comer bien es un arte, no consiste simplemente en empacharse. El hecho de saborear la comida, de oler la comida, de tocar la comida, de masticar la comida, de digerir la comida y digerirla como algo divino, es todo un arte. Es algo divino; es un don de Dios.

Los hindúes dicen, Anam Brahma, la comida es Dios. Así que, comes con profundo respeto y, cuando comes, te olvidas de todo, porque es una oración. Es una oración existencial. Estás comiendo a Dios, y Dios te va a dar alimento. Es un don que hay que aceptar con profundo amor y gratitud. Tú no atiborras tu cuerpo, porque atiborrar el cuerpo supone ir contra el cuerpo. Es todo lo contrario. Hay personas que están obsesionadas con hacer régimen y hay otras personas que están obsesionadas con atiborrarse de comida. Ambas se equivocan porque de las dos maneras el cuerpo pierde su equilibrio.

La persona que realmente ama su cuerpo sólo come hasta el punto en el que el cuerpo se siente totalmente relajado, equilibrado, tranquilo; donde el cuerpo no se siente inclinado hacia la izquierda ni hacia la derecha sino sencillamente en el medio. Comprender el lenguaje del cuerpo constituye todo un arte, comprender el lenguaje de tu estómago, comprender lo que necesita, darle sólo lo que necesita y dárselo de una forma artística, de una forma estética.

El animal come, el hombre come. Entonces, ¿qué diferencia hay? El hombre convierte el acto de comer en una verdadera experiencia estética. ¿Qué sentido tiene decorar la mesa en la que vas a cenar? ¿Qué sentido tiene encender unas velas en la mesa? ¿Qué sentido tiene poner varillas de incienso? ¿Qué sentido tiene llamar a los amigos e invitarles a que vengan? Hacer de ello un arte, no simplemente atracarse de comida. Sin embargo, estos sólo son los signos exteriores de este arte; los signos interiores consisten en entender el lenguaje del cuerpo, escucharlo, ser sensible a sus necesidades. Entonces comes, y durante el resto del día no te vuelves a acordar de la comida. Sólo cuando tu cuerpo vuelva a sentir hambre volverá el recuerdo. Es algo natural.

Ocurre lo mismo con el sexo. Si no tienes ninguna actitud contraria hacia él, lo tomas como un don divino, natural, lleno de gratitud. Lo disfrutas; con la oración lo disfrutas. El tantrismo dice que antes de hacer el amor con un hombre o con una mujer debes rezar porque va a ser un encuentro divino de energías. Dios te va a rodear; donde hay dos amantes, allí está Dios. Cada vez que las energías de dos amantes se están encontrando y fusionando, hay vida, vida plena; Dios te rodea. Las iglesias están vacías; las habitaciones de los amantes están llenas de Dios. Si has saboreado el amor de la forma en que el tantrismo dice que hay que saborearlo, si has conocido el amor de la forma en que el tao dice que hay que conocerlo, entonces cuando tengas cuarenta y dos años, el sexo empezará a desaparecer por sí mismo. Y te despedirás de él con profunda gratitud porque estás saciado. Ha sido maravilloso, ha sido una bendición; le dices adiós.

Y los cuarenta y dos años son la edad de la meditación, la edad adecuada. Desaparece el sexo; ya no existe toda esa energía rebosante. Uno se vuelve más tranquilo. La pasión ha desaparecido, surge la compasión. Ya no hay más fiebre; uno no está interesado por el otro. Con la desaparición del sexo, el otro deja de ser el objetivo. Uno comienza a volverse hacia su propia fuente; comienza el viaje de regreso.

El sexo se trasciende no como fruto de tu esfuerzo. Es algo que ocurre si has vivido plenamente. Así que yo te sugiero que abandones todas las «anti» actitudes, actitudes anti-vida y acepta los hechos: el sexo existe, así que, ¿quién eres tú para desecharlo? Es sólo tu ego. Recuerda: el sexo crea los más grandes problemas al ego.

Así que hay dos tipos de personas: personas muy egoístas que siempre están en contra del sexo; personas humildes que nunca están en contra del sexo. Pero, ¿quién escucha a las personas humildes? De hecho, las personas humildes no se dedican a predicar, sólo las egoístas.

¿Por qué hay un conflicto entre el sexo y el ego? Porque el sexo es un asunto en tu vida en el que no puedes ser egoísta, en el cual la otra persona se vuelve más importante que tú. Tu mujer, tu hombre, se vuelve más importante que tú. En todos los demás asuntos tú sigues siendo el más importante. En una relación amorosa la otra persona se vuelve muy, muy importante, importantísima. Tú te conviertes en un satélite y la otra persona se convierte en el núcleo y lo mismo le ocurre a la otra persona: tú te conviertes en el núcleo y él se convierte en un satélite. Es una rendición recíproca. Ambos se rinden ante el dios del amor y ambos se vuelven humildes.

El sexo es la única energía que te da indicios de que hay algo que no puedes controlar. Puedes controlar el dinero, puedes controlar la política, puedes controlar el mercado, puedes controlar el conocimiento, puedes controlar la ciencia, puedes controlar la moralidad. El sexo trae consigo un mundo totalmente diferente que no puedes controlar. Y el ego es el gran controlador. Si puede controlar es feliz; si no puede controlar, es infeliz. De forma que ahí comienza un conflicto entre el ego y el sexo. Recuerda, es una batalla perdida. El ego no puede ganar porque el ego es superficial. El sexo está profundamente arraigado. El sexo es tu vida; el ego es sólo tu mente, tu cabeza. El sexo tiene raíces por todas partes dentro de ti; el ego sólo tiene raíces en tus ideas; es muy superficial, sólo está en tu cabeza.

Así que, ¿quién va a intentar trascender el sexo? La cabeza intentará trascender el sexo. Si eres muy racional intentarás trascender el sexo porque el sexo te conduce a lo más hondo. No te deja que permanezcas en la cabeza. Todo lo demás lo puedes dirigir desde ahí; el sexo no lo puedes dirigir desde ahí. No puedes hacer el amor con la cabeza. Tienes que bajar, tienes que descender de las alturas, tienes que acercarte más a la tierra.

El sexo humilla al ego, por eso las personas egoístas están siempre en contra del sexo. Siguen encontrando maneras de trascenderlo; no lo pueden trascender nunca. Como mucho, pueden convertirse en uno pervertidos. Todo su esfuerzo está condenado al fracaso desde el principio. Puedes fingir que has ganado la batalla frente al sexo, pero hay una corriente subterránea. Puedes racionalizar, puedes encontrar razones, puedes fingir, puedes crear una dura coraza alrededor de ti pero en lo más profundo la verdadera razón, la realidad, seguirá intacta. Y la causa real explotará; no puedes ocultarla, es imposible.

Puedes intentar controlar el sexo pero seguirá circulando una corriente subterránea de sexualidad que se manifestará de distintas maneras. Surgirá una y otra vez de todas tus racionalizaciones.

No te voy a aconsejar que hagas ningún esfuerzo por trascenderla. Lo que te sugiero es todo lo contrario: olvídate de trascenderla. Sumérgete en ella todo lo que puedas. Mientras haya energía, profundiza todo lo que puedas, ama todo lo que puedas y haz de todo ello un arte. No es algo que simplemente haya que hacer; he aquí todo el significado de convertir el hecho de hacer el amor en un arte. Hay aspectos sutiles que sólo la gente que se adentre con un gran sentido estético será capaz de conocer. De lo contrario, puedes hacer el amor durante toda tu vida y seguir insatisfecho porque desconoces que la satisfacción es algo estético. Es como una música sutil que surge en tu alma.

Si a través del sexo entras en armonía, si a través del amor pierdes la tensión y te relajas, si el amor no consiste simplemente en un derroche de energía porque no sabes qué hacer con ella, si no es sólo un alivio sino una relajación, si te relajas con tu mujer y tu mujer se relaja contigo, si, por unos segundos o unas horas, te olvidas de quién eres y estás completamente perdido en el olvido, renacerás más puro, más inocente, más virgen. Y tendrás una clase diferente de ser, a gusto, centrado, arraigado.

Si ocurre esto, un día te darás cuenta de que la corriente ha desaparecido y te ha enriquecido, eres riquísimo. No sentirás que haya desaparecido. Lo agradecerás porque ahora se te abren mundos más ricos. Cuando el sexo te abandona se abren las puertas de la meditación. Cuando el sexo te abandona ya no intentas perderte en el otro. Te vuelves capaz de perderte en ti mismo. Surge otro tipo de orgasmo, el profundo orgasmo de ser con uno mismo. Sin embargo, esto surge sólo a través de ser con el otro.

Uno crece, madura a través del otro; entonces llega un momento en el que puedes estar solo, inmensamente feliz. Ya no necesitas a la otra persona, ha desaparecido la necesidad pero has aprendido mucho de ella. El otro se convierte en un espejo. Tú no has roto el espejo; has aprendido mucho sobre ti mismo, ya no te hace falta mirar al espejo. Puedes cerrar los ojos y ver tu rostro. Pero no serías capaz de ver ese rostro si no hubiera existido un espejo al principio.

Deja que tu mujer sea tu espejo, deja que tu hombre sea tu espejo. Contempla sus ojos y observa tu rostro, dirígete hacia ella para conocerte a ti mismo. Llegará un día en que no necesites el espejo. Sin embargo, no estarás en contra del espejo, le estarás muy agradecido. ¿Cómo vas a estar en contra de él? Estarás tan agradecido que ¿cómo vas a estar en contra de él? Entonces tendrá lugar la trascendencia.

Trascendencia no significa represión. La trascendencia es un crecimiento natural; creces hacia arriba, vas más allá, al igual que una semilla rompe y un brote empieza a salir a la tierra. Cuando desaparece el sexo, la semilla desaparece. Con el sexo eras capaz de dar la vida a otra persona, a un niño. Cuando desaparece el sexo, toda la energía te empieza a dar a luz a ti mismo. Esto es lo que los hindúes han llamado dwija, el que ha nacido dos veces. Un nacimiento es el que te dieron tus padres, el otro nacimiento todavía está por venir. Te lo tienes que dar tú mismo. Tienes que ser tu padre y tu madre.

En ese momento, toda tu energía girará; se convertirá en un círculo interior. Ahora mismo será difícil para ti hacer un círculo interior. Será más fácil conectarla con otro polo —una mujer o un hombre— y de esa manera completar el círculo. Así puedes disfrutar las bendiciones del círculo. Pero poco a poco serás capaz de hacer el círculo interior tú sólo, porque también dentro de ti, tú eres hombre y mujer, mujer y hombre.

No hay nadie que sea sólo un hombre, ni nadie que sea sólo una mujer, porque procedes de la comunión entre un hombre y una mujer. Los dos participaron; tu madre te dio algo, tu padre te dio algo. Ellos han contribuido en ti al cincuenta por ciento; ambos están ahí. Existe una posibilidad de que ambos se puedan encontrar dentro de ti; de nuevo tu padre y tu madre pueden amar; dentro de ti. Entonces nacerá tu realidad. Una vez se encontraron, cuando nació tu cuerpo; ahora, si se pueden encontrar dentro de ti, nacerá tu alma. Eso es lo que significa la trascendencia del sexo: un sexo más elevado.

Permíteme que te diga una cosa: cuando trasciendes el sexo, alcanzas un sexo más elevado. El sexo común es vulgar, el sexo elevado no es vulgar en absoluto. El sexo común se dirige hacia el exterior, el sexo elevado se dirige hacia el interior. En el sexo común se encuentran dos cuerpos y el encuentro tiene lugar en el exterior. En el sexo elevado, tus propias energías internas se encuentran. No es algo físico, es algo espiritual; es la trascendencia.

OSHO

Si amas, tarde o temprano la persona te sucederá, debido a un corazón que ama, tarde o temprano, viene un corazón que ama – siempre sucede. Encontrarás a la persona correcta

Cada vez que hablas de nuestros fracasos, usualmente mencionas la rabia, el sexo y los celos. La rabia y el sexo parecen bastante directos, pero hay algo de confusión acerca de que son exactamente los celos, y es más difícil llegar al centro. ¿Nos podrías hablar acerca de los celos?

Sí, menciono más la rabia, el sexo y menos los celos, porque los celos no son algo primario. Es algo secundario, es una parte secundaria del sexo.

Cada vez que tienes un impulso sexual en tu mente, un acontecimiento sexual en tu ser, cada vez que te sientes atraído y relacionado sexualmente con alguien, entran los celos porque no estás enamorado. Si estás enamorado, los celos nunca entran.

Intenta entender la totalidad. Cada vez que estás relacionado sexualmente tienes miedo, porque el sexo realmente no es una relación, es una explotación. Si estás unido a una mujer o un hombre sexualmente, siempre tienes miedo de que esta mujer pueda irse con alguien más, este hombre pueda moverse hacia alguien más. No existe una relación realmente, es sólo explotación mutua. Tú estás explotando al otro, pero no amas y lo sabes, así que tienes miedo.

Este miedo se convierte en celos así que tú no puedes permitir cosas, tú vigilarás; harás todos los arreglos de seguridad de manera que este hombre no pueda mirar a ninguna otra mujer. Incluso mirar será una señal de peligro. Este hombre no debe hablar con otra mujer porque habla…. y tú sientes miedo de que se pueda ir. Por lo tanto cerrarás todos los caminos, todos los senderos que tenga este hombre para ir donde otra mujer, que tenga esta mujer de ir hacia otro hombre; cerrarás todas las vías, todas las puertas.

Pero surge un problema. Cuando todas las puertas están cerradas, el hombre se convierte en muerto, la mujer se convierte en muerto, un prisionero, un esclavo y tú no puedes amar a algo muerto. Tú no puedes amar a alguien que no está libre porque el amor es hermoso sólo cuando es dado libremente, cuando no está tomado y no es demandado a la fuerza.

Primero haces arreglos con respecto a la seguridad, luego la persona se convierte en muerto, se convierte en un objeto. Un amado puede ser una persona, una esposa se convierte en un objeto; un amado puede ser una persona, un esposo se convierte en un objeto que hay que guardar, poseer, controlar. Pero mientras más controlas, más estás matando, porque se pierde la libertad. Y la otra persona puede estar allí por otras razones, pero no por amor, porque ¿cómo vas a amar a una persona que te posee? Parece un enemigo.

El sexo crea celos pero es algo secundario. Así que no es una cuestión de cómo soltar los celos; no los puedes soltar porque no puedes soltar el sexo. El asunto es cómo transformar el sexo en amor, entonces desaparecen los celos.

Si amas a una persona, el amor mismo es garantía suficiente, el amor mismo es seguridad suficiente. Si amas a una persona, sabes que no puede ir a nadie más. Y si va, va; no se puede hacer nada. ¿Qué puedes hacer? Puedes matar a la persona, pero una persona muerta no será de mucha utilidad.

Cuando amas a una persona confías en que no puede ir hacia nadie más. Si va, no hay amor y no se puede hacer nada. El amor trae este entendimiento. No existen los celos.

Por lo tanto si hay celos, tienes que saber bien que no hay amor. Estás jugando un juego, estás escondiendo sexo detrás del amor. El amor es sólo una palabra pintada, la realidad es sexo.

En India, ya que no se permite mucho el amor, no se permite del todo – se arreglan los matrimonios – existen celos tremendos. Un esposo siempre tiene miedo. Nunca ha amado así que sabe – y la esposa siempre tiene miedo porque nunca ha amado, así que sabe – que éste ha sido un arreglo. Los padres arreglaron, los astrólogos arreglaron, la sociedad arregló; la esposa y el esposo nunca lo pidieron. En muchos casos nunca conocieron al otro, nunca se vieron. Así que existe miedo. La esposa tiene miedo, el esposo tiene miedo y ambos están espiándose. Se pierde la posibilidad misma.

¿Cómo puede crecer el amor con el miedo? No pueden coexistir, pero esa coexistencia también es no vivir juntos; ellos sólo se toleran, ellos de alguna forma siguen adelante juntos. Es sólo útil y fuera de la utilidad puedes manejar, pero el éxtasis no es posible. No puedes celebrarlo, no puede llegar a ser festivo; será una carga.

Por lo tanto un esposo está muerto antes de la muerte y una esposa está muerta antes de la muerte. Son dos personas muertas tomando revancha una de la otra, porque cada una piensa que uno ha matado al otro. Vengarse, rabia, celos – todo llega a ser tan feo.

Pero en el Occidente un tipo diferente de fenómeno está sucediendo que es lo mismo pero en el otro extremo. Soltaron los matrimonios arreglados y está bien, no valía la pena mantener esa institución, pero al soltarla, no se ha llegado al amor, sólo el sexo ha llegado a ser libre. Y cuando el sexo es libre siempre tienes miedo, porque siempre es un arreglo temporal. Estás con esta chica esta noche, mañana ella estará con alguien más y ayer estuvo con alguien distinto. Ayer la chica estaba con alguien más, mañana nuevamente estará con alguien más; sólo esta noche está contigo.

¿Cómo puede ser esto muy íntimo y profundo? Sólo puede ser un encuentro de las superficies. No puedes penetrar en el otro porque la penetración necesita condimento, necesita tiempo, necesita profundidad, intimidad, vivir juntos, estar juntos. Se necesita un largo tiempo, luego se abre la profundidad – las profundidades se hablan entre sí….

Esto es sólo conocimiento. Puede no ser incluso conocimiento – en el Occidente puedes conocer a una mujer en el tren y hacer el amor y a media noche la sueltas en alguna estación. Ella nunca se molesta puede nunca verte nuevamente; puede incluso haber preguntado tu nombre.

Si el sexo se convierte en algo tan trivial – sólo un asunto de cuerpos donde las superficies se encuentran y se separan – tu profundidad permanece sin ser tocada. Estás nuevamente perdiendo algo – algo grande, algo muy misterioso – porque llegas a ser consciente de tu propia profundidad sólo cuando alguien más lo toca. Sólo a través del otro llegas a ser consciente de tu ser interno; sólo en la relación profunda el amor de alguien resuena en ti y trae profundidad a tu ser. Sólo a través de alguien más tú te descubres.

Existen dos formas de conocimiento. Uno es la meditación – sin el otro buscas la profundidad; la otra es el amor – con el otro buscas la profundidad. El se convierte en una raíz para llegar hacia ti mismo. El otro crea un círculo y ambos amantes se ayudan. Mientras más profundo va el amor, más profundo sienten que son ellos; se revelan los seres internos. Pero entonces no hay celos. El amor no puede ser celoso, es imposible. El amor es siempre confiable y si algo sucede que rompe tu confianza, acéptalo; no se puede hacer nada al respecto porque cualquier cosa que hagas destruirá al otro.

La confianza no puede ser forzada; los celos tratan de forzarla. Los celos tratan, te hacen hacer todos los esfuerzos de manera que se pueda mantener la confianza, pero la confianza no es algo que se tenga que mantener. Está allí o no está allí y yo digo que nada se puede hacer al respecto. Si está allí, pasar por ella; si no está allí, mejor separarse. Pero no luches por ella porque estás perdiendo el tiempo, la vida. Si amas a alguien y la profundidad le habla a la profundidad del otro – tienes un encuentro en el ser – está bien, hermoso; si esto no sucede, se separan. Pero no crees conflictos, no luches o pelees con él, porque no se puede lograr a través de la pelea y se pierde tiempo – y no sólo tiempo, tu capacidad se dañará. Puedes comenzar de nuevo con otra persona repitiendo todo el patrón.

Si no hay confianza, sepárate – mientras antes, mejor – así no te destruyes, no te dañas, tu capacidad de amar permanece fresca y puedes amar a alguien más. Este no es el lugar, este no es el hombre, esta no es la mujer para ti. Muévete, pero no destruyas al otro.

La vida es muy corta y las capacidades son muy delicadas. Ellas pueden ser destruidas y una vez dañadas no hay posibilidad de repararlas.

En cuanto al amor, hay mucho por hacer para todos y tan poco tiempo para hacerlo. No gastes tu energía en peleas, celos, conflictos; muévete y muévete en forma amistosa.

Busca en alguna parte la persona que existe y que te amará. No te quedes pegado con alguien que es equivocado, que no es para ti. No te enojes, no hay razón para hacerlo y no trates de forzar la confianza; nadie puede forzarla, nunca sucede. Perderás tiempo, perderás energía y puedes sólo llegar a ser consciente cuando nada se puede hacer. Muévete. Ya sea confía o muévete.

El amor siempre confía o si encuentra que la confianza no es posible simplemente se mueve en forma amistosa; no hay conflicto ni pelea. El sexo crea celos; encuentra, descubre el amor. No hagas del sexo algo básico – no lo es. India perdió con el matrimonio arreglado; Occidente está perdiendo con el amor libre.

India perdió el amor porque los padres eran demasiado calculadores y mañosos. No permitirían enamorarse: eso es peligroso, nadie sabe a dónde llevará. Ellos eran demasiado inteligentes y a través de la inteligencia India perdió toda posibilidad de amor.

En Occidente hay demasiados rebeldes, demasiados jóvenes; no inteligentes – demasiado jóvenes, demasiado niños. Han hecho del sexo algo libre, disponible en cualquier parte: no hay necesidad de ir demasiado profundo para descubrir el amor, disfrutar del sexo y estar listo.

A través del sexo, Occidente está perdiendo: a través del matrimonio, Oriente ha perdido. Pero si tú estás alerta no necesitas ser Oriental, no necesitas ser Occidental. El amor no es ni Oriental ni Occidental.

Anda y descubre el amor dentro de ti. Y si amas, tarde o temprano la persona te sucederá, debido a un corazón que ama, tarde o temprano, viene a un corazón que ama – siempre sucede. Encontrarás a la persona correcta. Pero si eres celoso no encontrarás, si simplemente vas al sexo no encontrarás, si vives sólo para la seguridad no encontrarás.

El amor es un camino peligroso y sólo aquellos que tienen valor pueden recorrerlo. Y te digo que es lo mismo, igual que la meditación – sólo para aquellos que son valientes. Y hay dos caminos para alcanzar lo divino: la meditación o el amor. Averigua cuál es tu camino, cuál puede ser tu destino.

OSHO