LA TRANSFORMACIÓN TANTRICA

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Fíjate en tu vida sin ir más lejos. ¿Eres un hombre libre? No lo eres: hay mil y una fronteras que te rodean. Puede que no las quieras mirar, resultan muy embarazosas; puede que no las quieras reconocer, duelen. Pero eso no cambia la situación: tú eres un esclavo. No sigas calmándote a ti mismo, no sigas consolándote a ti mismo, no sigas diciendo: «Todo está bien». No lo está; no está bien, toda tu vida no es más que una pesadilla. ¡Te has dado cuenta de ello! No hay poesía, ni canción, ni danza, ni amor, ni oración. No hay celebración. ¿Alegría?: es sólo una palabra en el diccionario.

El Tantra es libertad (libertad de todas las construcciones mentales, de todos los juegos mentales; libertad de todas las estructuras) libertad del otro. El Tantra es un espacio en el que estar. El Tantra es liberación.

El Tantra no es una religión como normalmente se entiende. La religión también es un juego mental, la religión te pone ciertos patrones. Un cristiano tiene ciertos patrones, igual que un hindú o que un musulmán. La religión te da un cierto estilo, una disciplina. El Tantra quita todas las disciplinas. Cuando no hay una disciplina, cuando no hay un orden impuesto, un orden completamente nuevo surge en ti. Lo que Lao Tzu llama Tao, lo que Budha llama dhamma: surge en ti. No es algo que tú hagas, te ocurre; el Tantra solamente crea un espacio para que eso ocurra. Ni siquiera invita, no espera; simplemente crea un espacio. Y cuando el espacio está preparado, el todo fluye adentro.

He oído una historia muy hermosa, es muy antigua…

En una provincia no había caído ninguna lluvia desde hacía mucho tiempo. Todo estaba seco; al final los ciudadanos decidieron llamar al hechicero de la lluvia. Se mandó una delegación para que fuera a buscarle a la lejana ciudad en la que vivía con la urgente demanda de que viniera lo antes posible e hiciera que lloviese sobre los campos secos.

El hechicero, un viejo hombre sabio, prometió hacerlo con la condición de que se le proveyese con una pequeña y solitaria cabaña en campo abierto donde se pudiera retirar a solas durante tres días; no requirió ni comida ni agua. Luego vería lo que se podría hacer. Se lo concedieron.

La tarde del tercer día cayo abundante lluvia, una gran multitud llena de agradecimiento subió en peregrinación hasta su casa y preguntaron: « ¿Cómo lo has hecho? Dinos». «Ha sido muy fácil —contestó el hechicero—. Durante tres días lo único que he hecho ha sido ponerme a mí mismo en orden. Porque sé que una vez que yo esté en orden, el mundo estará en orden, y que la sequía debe dar paso a la lluvia».

El Tantra dice: Si tú estás en orden, entonces el mundo entero estará en orden para ti. Cuando tú estás en armonía, toda la existencia está en armonía para ti. Cuando tú estás en desorden, el mundo entero está desordenado. Pero ese orden no tiene que ser un orden falso, no tiene que ser impuesto. Cuando te impones a ti mismo algún orden, simplemente te divides; en el fondo el desorden continúa. Puedes observarlo: si eres una persona iracunda puedes forzar tu ira, puedes reprimirla profundamente en el inconsciente; pero no va a desaparecer. Puede que tú no la notes en absoluto, pero está ahí; y tú sabes que está ahí. Está funcionando debajo de ti, está en el oscuro sótano de tu ser, pero está ahí. Te puedes sentar sobre ella sonriendo, pero tú sabes que puede entrar en erupción en cualquier momento. Pero tu sonrisa no puede ser muy profunda, tu sonrisa no puede ser verdadera, tu sonrisa tan sólo será un esfuerzo que estarás haciendo en contra de ti mismo. Un hombre que impone un orden desde el exterior permanece en desorden.

El Tantra dice: Hay otra clase de orden. Tú no impones ningún orden, tú no impones ninguna disciplina; tú simplemente abandonas todas las estructuras, tú simplemente te vuelves natural y espontáneo. Es el mayor de los pasos que se le puede pedir dar a un hombre. Necesitará un gran valor porque a la sociedad no le agradará, la sociedad estará en contra a muerte. La sociedad quiere cierto orden. Si sigues a la sociedad, la sociedad está contenta contigo. Si te separas un poquito de vez en cuando, la sociedad se enfada mucho. Y la masa está loca.

El Tantra es una rebelión. No digo que sea revolucionario, porque en él no hay política. No digo que sea revolucionario, porque no tiene planes para cambiar el mundo, no tiene planes para cambiar el estado y la sociedad. Es rebelde, es una rebelión individual. Es un individuo deslizándose fuera de las estructuras y de la esclavitud. Pero en cuanto te deslizas fuera de la esclavitud empiezas a sentir otra clase de existencia a tu alrededor que nunca antes habías sentido; como si hubieras estado viviendo con una venda en los ojos y de repente la venda se hubiera aflojado, tus ojos se hubieran abierto y pudieras ver un mundo completamente diferente.

Esta venda es lo que tú llamas tu mente: tu pensamiento, tus prejuicios, tus conocimientos, tus escrituras; todos juntos forman la densa capa de una venda. Ellos te mantienen ciego, te mantienen embotado, te mantienen apagado.

El Tantra quieres que estés vivo; tan vivo como los árboles, tan vivo como los ríos, tan vivo como el sol y la luna. Ese es tu derecho por nacimiento. Perdiéndolo no ganas nada; lo pierdes todo. Y si al ganarlo lo pierdes todo, no se ha perdido nada. Un sólo momento de libertad total es suficiente para satisfacer. Pero una larga vida de cien años, bajo el yugo de la esclavitud, no tiene ningún sentido.

Estar en el mundo del Tantra requiere un gran valor, es aventurado. Hasta ahora sólo unas cuantas personas han sido capaces de seguir ese camino. Pero el futuro es muy esperanzador. El Tantra se irá haciendo cada vez más importante. El hombre cada vez va comprendiendo mejor qué es la esclavitud, y también va comprendiendo que ninguna revolución política ha demostrado ser revolucionaria. Todas las revoluciones políticas al final acaban siendo antirrevolucionarias. En cuento llegan al poder se vuelven antirrevolucionarias. El poder es antirrevolucionario. Hay un mecanismo inherente en el poder: dale poder a cualquiera y se volverá antirrevolucionario. El poder crea su propio mundo. Por eso hasta ahora ha habido muchas revoluciones en el mundo y todas han fracasado, fracasado por completo; ninguna revolución ha ayudado. El hombre se está dando cuenta de ello ahora.

El Tantra da una perspectiva diferente. No es revolucionario, es rebelde. Rebelión significa individual. Para rebelarte no necesitas organizar un partido, puedes hacerlo solo. Te puedes rebelar solo, por ti mismo. No se trata de una lucha contra la sociedad, recuerda; se trata simplemente ir más allá de la sociedad. No es antisocial es asocial; no tiene nada que ver con la sociedad. No es en contra de la esclavitud, es a favor de la libertad; libertad para ser.

Fíjate en tu vida sin ir más lejos. ¿Eres un hombre libre? No lo eres: hay mil y una fronteras que te rodean. Puede que no las quieras mirar, resultan muy embarazosas; puede que no las quieras reconocer, duelen. Pero eso no cambia la situación: tú eres un esclavo. Para moverte en la dimensión del Tantra tendrás que reconocer tu esclavitud. Está muy profundamente arraigada; hay que abandonarla, y ser consciente de ella te ayuda a abandonarla.

No sigas calmándote a ti mismo, no sigas consolándote a ti mismo, no sigas diciendo: «Todo está bien». No lo está; no está bien, toda tu vida no es más que una pesadilla. ¡Te has dado cuenta de ello! No hay poesía, ni canción, ni danza, ni amor, ni oración. No hay celebración. ¿Alegría?: es sólo una palabra en el diccionario. ¿Bendición?: sí, has oído hablar de ello, pero no lo has conocido. ¿Dios?: en los templos, en las iglesias. Sí, la gente habla de él. Los que hablan, no saben; los que escuchan, no saben. Todo lo que es hermoso parece no tener sentido, y todo lo que no tiene sentido parece ser muy, muy importante.

Un hombre que va acumulando dinero piensa que está haciendo algo muy importante. La estupidez humana es infinita. Se consciente de ella, destruirá toda tu vida; a través de los siglos ha destruido las vidas de millones de personas. Agárrate a tu consciencia; es la única posibilidad de deshacerse de la estupidez. Antes de entrar en el sutra de hoy, hay que entender algo acerca del mapa del Tantra de la consciencia interior. Ya os he hablado un poco acerca de ello; hay que decir unas cuantas cosas más.

Primero: el Tantra dice que ningún hombre es solamente hombre y que ninguna mujer es solamente mujer. Cada hombre es las dos cosas, hombre y mujer, lo mismo que cada mujer es mujer y hombre. En Adán hay Eva, y en Eva hay Adán. De hecho nadie es solamente Adán y nadie es solamente Eva, somos Adán-Eva. Esta es una de las mayores revelaciones que se hayan alcanzado jamás.

La psicología profunda moderna se ha dado cuenta de ello, lo llama bisexualidad. Pero el Tantra lo ha conocido y predicado durante por lo menos cinco mil años. Y es uno de los mayores descubrimientos del mundo, porque con esta comprensión puedes moverte en dirección a tu interior. ¿Por qué se enamora un hombre de una mujer?: porque él lleva una mujer dentro de sí, de no ser así no se enamoraría. ¿Y por qué te enamoras de una determinada mujer? Hay miles de mujeres, ¿pero por qué, de repente, una determinada mujer se vuelve más importante para ti?, como si todas las mujeres hubieran desaparecido y esa fuera la única mujer en el mundo ¿Por qué? ¿Por qué te atrae un determinado hombre? ¿Por qué a primera vista de repente algo hace tilín? El Tantra dice: Tú llevas una imagen de una mujer dentro de ti, una imagen de un hombre dentro de ti. Cada hombre lleva una mujer y cada mujer lleva un hombre. Cuando alguien en el exterior encaja con tu imagen interior, te enamoras; ese es el significado de enamorarse.

Tú no lo comprendes, tú simplemente te encoges de hombros y dices: «ha ocurrido». Pero hay un mecanismo sutil en ello. ¿Por qué ocurrió con una determinada mujer?, ¿por qué no con otras? De alguna manera encaja con tu imagen interior, de alguna forma la mujer exterior es similar. Algo golpea de lleno en tu imagen interna. Sientes: «Esta es mi mujer», o «Este es mi hombre»; este sentimiento es el amor. Pero la mujer exterior no va a satisfacer, porque ninguna mujer exterior va a encajar completamente con tu mujer interior. La realidad no es así para nada. Puede que ella encaje un poco; existe una atracción, un magnetismo, pero tarde o temprano se desgastará. Pronto reconocerás que hay mil y una cosas de esa mujer que no te gustan. Para llegar a darse cuenta de esas cosas se necesita un poco de tiempo. Al principio estarás encaprichado.

Al principio habrá una gran similitud, te desbordará. Pero poco a poco irás viendo que hay mil y una cosas, detalles de la vida, que no encajan; irás viendo que sois extraños, desconocidos. Sí, todavía la amarás, pero el amor ya no tendrá tanta intensidad, la visión romántica desaparece. Y también ella reconocerá que hay algo en ti que la atrae, pero que tu totalidad ya no la atrae. Es por eso que cada marido trata de hacer cambiar a su esposa y cada esposa trata de hacer cambiar a su marido. ¿Qué están tratando de hacer? ¿Por qué? ¿Por qué una mujer trata de hacer cambiar constantemente a su marido? ¿Para qué? Ella se ha enamorado de ese hombre, ¿por qué inmediatamente empieza a hacer cambiar a ese hombre? Ahora se ha dado cuenta de las diferencias; ella quiere tomar sólo algunas partes de ese hombre para que encaje completamente con su idea de un hombre. Y el marido también lo intenta; no tanto, no tan testarudamente como la mujer, porque el marido se cansa muy pronto; la mujer mantiene más tiempo la esperanza.

La mujer piensa: «Hoy, mañana o pasado mañana; algún día le haré cambiar…». Lleva casi veinte, veinticinco años reconocer el hecho de que no puedes hacer cambiar al otro. A los cincuenta, cuando la mujer ya ha pasado su menopausia y el hombre también, cuando se están haciendo viejos, entonces, poco a poco, se van dando cuenta de que nada ha cambiado. Lo han intentado duramente, lo han intentado de todas las formas posibles… la mujer sigue igual y el hombre sigue igual. Nadie puede cambiar a nadie. Esta es una gran experiencia a la que hay que llegar, una gran comprensión. Por eso las personas maduras se vuelven más tolerantes: saben que no se puede hacer nada. Por eso adquieren más gracia: saben que las cosas son como son.

Por eso las personas mayores adquieren más aceptación. Las personas jóvenes viven muy enfadadas, sin aceptación; quieren cambiarlo todo, quisieran hacer el mundo como les gustaría que fuera. Luchan duramente, pero nunca ha ocurrido. No pude ocurrir, no está en la naturaleza de las cosas. El hombre exterior no puede encajar nunca con tu hombre interior y la mujer exterior no puede ser nunca en absoluto igual que tu mujer interior. Por eso el amor da placer y también dolor, el amor da felicidad y también infelicidad. Y la infelicidad es mucho mayor que la felicidad.

¿Qué propone el Tantra acerca de esto? ¿Qué hay que hacer entonces? El Tantra dice: No hay forma de ser satisfecho por lo exterior; tendrás que entrar hacia adentro. Tendrás que encontrar a tu mujer interior y a tu hombre interior, tendrás que llegar a una relación sexual interior. Esa es una gran contribución. ¿Cómo puede ser? Intenta comprender este mapa. He hablado de los siete chakras, de la fisiología del Yoga-Tantra. En el hombre, el muladhar es masculino y el swadhishthan es femenino. En las mujeres el muladhar es femenino y el swadhishthan es masculino, y así sucesivamente. En los siete chakras, hasta el sexto, la dualidad se mantiene; el séptimo es no-dual.

Dentro de ti hay tres pares: muladhar-swadhishthan tienen que casarse. Manipura-anahata tienen que casarse. Vishuddha-agya tienen que casarse.

Cuando la energía se mueve en el exterior, necesitas una mujer en el exterior. Tienes un corto vislumbre durante un momento, porque el coito con una mujer exterior no puede ser permanente, sólo puede ser momentáneo. Por un simple instante podéis perderos el uno en el otro. De nuevo sois arrojados a vosotros mismos, y arrojados con una venganza. Por eso cada vez que hacéis el amor después viene una cierta frustración: has fracasado de nuevo, no ha ocurrido como a ti te hubiera gustado que ocurriera. Sí, has llegado a una cumbre, pero incluso antes de que te hayas dado cuenta empieza el declive, la caída. Antes de alcanzar la cumbre, el valle. Antes de encontrarte con la mujer o el hombre… la separación. El divorcio viene tan pronto con el matrimonio que es frustrante. Todos los amantes son gente frustrada: tienen muchas esperanzas, tienen esperanzas en contra de sus experiencias, esperan una y otra vez; pero no se puede hacer nada. No se pueden destruir las leyes de la realidad. Tienes que comprender esas leyes.

El encuentro exterior sólo puede ser momentáneo, pero el encuentro interior puede volverse eterno. Y cuanto más alto llegues más eterno se puede volver. El primer chakra, el muladhar, en el hombre es masculino. El Tantra dice: incluso mientras estés haciendo el amor con una mujer en el exterior recuerda el interior. Haz el amor con la mujer exterior, pero recuerda el interior. Deja que tu consciencia se mueva al interior. Olvídate por completo de la mujer exterior. En el momento del orgasmo olvida por completo a la mujer o al hombre. Cierra los ojos y permanece en el interior, y deja que sea una meditación. No pierdas la ocasión cada vez que se remueva la energía. Ese es el momento en el que puedes tener un contacto; un viaje interior.

OSHO 

TANTRA: SEXUALIDAD SAGRADA, MAGIA SEXUAL

Aquellos que lo ven con ojos sucios, con maldad, retorcimiento, deberían buscar dentro de sí mismos cuales son las razones para que sea así. Pero eso se puede sanar pues el sexo con amor es belleza, es compartir, es entrega, es comunicar… no hay que ver culpabilidad ni miedo en nuestros actos, el sexo solo es el juego del amor. Sanarse poco a poco e ir volviendo a lo natural nos mantiene alejados de la enfermedad y demás perturbaciones mentales y emocionales.

La magia es el arte de manejar las Energías Universales, de la naturaleza y particulares. Cuando hablamos de magia sexual, hablamos de un conocimiento acerca del uso consciente de la energía sexual en nosotros, un manejo normalmente desconocido, para el hombre cotidiano.

Hay varias claves en esto, y una es reconocer que somos el sexo, que la sensación sexual somos nosotros, es decir que no es algo separado, el sexo y yo, por ejemplo, pues la dualidad solo existe en la mente del ignorante. Una vez reconocido esto iremos más allá, tratando de descubrir la íntima relación existente entre sexualidad y éxtasis místico. El goce sexual es espiritual y sagrado, aunque nuestra cultura lo ha degradado a un simple acto reproductivo, mecánico, a veces con cierto placer genital y en muy pocos casos, con un goce que va más allá de lo orgánico, llegando a lo emocional, etc. Para el mago el sexo es arte, poesía, música, éxtasis, arrobamiento, devoción, adoración, entrega.

Y la clave está en el manejo de su energía sexual , la cual cuida como su propio ser, ya que allí se sitúa la imagen del hombre perfecto. Allí está el Cristo. El que tenga oídos que escuche, porque aquí sí que hay sabiduría. Dentro de esa compenetración con lo mágico – artístico, uno comienza a apreciar la belleza del cuerpo, como manifestación de lo divino, como expresión de lo interno. Así la mujer es la Divina Madre, la eterna amante, la Shakti, la esposa de Shiva. El hombre es Shiva, el Espíritu Santo.

Son en realidad expresiones de fuerzas internas que el humano tiene a su alcance. El goce sexual, el momento de mayor intensidad, son el mismísimo Espíritu Santo y la Divina Madre, en su manifestación física. Quien vea el sexo como algo sucio o liberador del estrés o lujurioso, simplemente está enfermo. Y por tanto, actuará de manera lujuriosa yendo de cama en cama, de flor en flor, o bien, lo reprimirá. En ambos casos las enfermedades mentales, complejos, huidas, prejuicios, condicionamientos, miedos, neurosis, psicosis, rupturas del yo, crisis de identidad, narcisismos, etc. están aseguradas.

English: Bangalore Shive

English: Bangalore Shive (Photo credit: Wikipedia)

Antiguamente el Tantra, la magia sexual era enseñada en secreto, en los templos de iniciación, y según cuentan algunos adeptos, sólo se le enseñaba este arte al discípulo despierto. En la actualidad deberás encontrar un Maestro/a serio para aprender adecuadamente y superar las pruebas que te pondrá para ser aceptado.

Lo cual nos viene a recalcar la importancia del tema, y la seriedad con la que debe de abordarse. No se trata de volvernos gimnastas sexuales, sino de ingresar en un mundo de percepción y sensibilidad, que el hombre común no accede. Para ello es menester cambiar la forma de pensar, y sentir, especialmente ésta última. El ser humano actual, y sobre todo el que vive en occidente, necesita modificar la estructura de su pensamiento y sentimiento, para poder ingresar en los mundos internos, donde el conocimiento y la vivencia son fenómenos directos, y no requieren evaluación, o discusión, no exigen toma de partido, sino integración y plenitud.

La absurda idea de tener una relación sexual lineal, donde ambos partícipes van en busca de algo, llamado orgasmo, pero que ni siquiera es como creen, el momento de mayor goce, resulta por demás limitadora, y por lo tanto, nos aleja del verdadero éxtasis sexual. El éxtasis es una experiencia incomunicable, es algo místico y a la vez sexual. Son dos aspectos de una misma cosa.

La energía que produce el éxtasis sexual, es la misma que nos lleva al éxtasis místico. Decíamos anteriormente que en la energía sexual está la imagen de nuestra perfección, lo que en la Kábala se llama el Adam Kadmon.

Cuando no perdemos la energía sexual, esta retorna hacia adentro y hacia arriba, para formar nuestros vehículos superiores de conciencia, los cuerpos internos. Una vez formados estos cuerpos internos, el humano entra en una dimensión de la vida totalmente desconocida para la humanidad. Pero la cristalización de este nuevo humano es toda una creación, una creación que se asemeja a la formación del universo, ya que somos un universo.

La vivencia de lo sexual como una comunión espiritual con nuestra pareja nos permite fusionarnos con nuestro Dios interno, con la totalidad, con eso que nunca dejamos de ser, la Eternidad. La clave no es solo encauzar la energía hacia adentro, sino que se necesita de un estado del alma diferente al cotidiano, por eso hablábamos de cambiar la forma de pensar y sentir. Requiere que estemos enamorados, pero no dependientes, de nuestra pareja, ya que como decía antes, esto no es una gimnasia sexual. Además de entregarse a ella sin miedo a nada, sin superioridades ni inferioridades ni manipulaciones de ningún tipo. Por eso, antes de empezar a estudiar esta magia el adepto/a debe aprender, comprender y practicar el Dharma Shivaíta, sin ello ningún Maestro/a serio le aceptará.

Con este arte amatorio estamos trabajando con la serpiente sagrada, la Divina Madre, Kundalini, que habita en el coxis, en el chakra básico, adormecida, pero esperando despertar, cuando sienta los llamados del absoluto. Toda la información existente sobre el tema enfatiza el punto de no eliminar la energía sexual, lo que ocurre en el humano con la eyaculación.

Es de gran importancia subrayar la idea oriental de que el hombre de occidente no conoce el orgasmo. Cree que esa sensación placentera post-eyaculatoria es el orgasmo, pero no lo es. El orgasmo en oriente es el mismo éxtasis, dicha, ananda. Lo que siente el hombre común es la sensación de alivio que se genera cuando se desbloquea la energía. Cualquier energía bloqueada que se libera produce placer, y por consiguiente es aceptada de buen agrado, pero aquí estamos tratando de ir más adentro, a las raíces mismas de la comunión con lo divino, donde podemos participar de la sensación de éxtasis.

Por eso decía que no se trata solo de aplicar una técnica de no eyacular, o retener el semen o fluidos vaginales, sino que se trata de una actitud interna, que nos permita fundirnos con la totalidad. Si no experimentamos eso, no estaremos practicando magia sexual, sino un acto sexual más o menos rebuscado.

Se trata de transmutar la energía creadora, sublimarlo, ascenderlo por la columna vertebral, llenando el aura con ese fuego divino, para comenzar una creación interior. Esa creación nos lleva a cristalizar nuestros vehículos internos, también llamados Cuerpos Solares, Superiores o Koshas, como se diría en sánscrito. Y esa energía se encuentra en el semen y en los fluidos vaginales, tanto los menstruales como los no menstruales, por tanto, debemos aprender a extraer la energía de esos fluidos y ascenderla por el monte Meru. Si reprimimos el orgasmo, no hay energía, y si eyaculamos o perdemos muchos fluidos tampoco hay energía, en el equilibrio está la virtud y la armonía.

Los hombres que no eyaculan nunca, o eyaculan demasiado a menudo, se aseguran problemas con su próstata y a la larga, cáncer. Las mujeres que tienen demasiados fluidos vaginales, o pierden demasiado menstruo o es excesivamente escaso, tanto de lo mismo se puede decir. La espiritualidad no está en lo que eyaculas o dejas de eyacular sino en tu actitud interior, en tu absoluta consciencia omniscente en el aquí y ahora. Sólo cuando hay consciencia, sólo cuando Shiva está despierto, Shakti, la energía le sigue, va hacia Él devota y amorosa.

Recordemos que existe un cuerpo astral superior, medio e inferior. Esos cuerpos tienen su diseño en la energía sexual. Cuando la serpiente despierta, comienza su labor de regeneración y creación de esos cuerpos. En el acto de Magia Sexual la pareja se magnetiza mutuamente. Los plexos se cargan y potencian con el intercambio de caricias amorosas. Es importante lograr una muy buena excitación afín de sutilizar el alma y abrir el espíritu a la energía divina que comienza a llenar a ambos consortes.

La apertura emocional que nos pone en contacto con la Voluptuosidad, es la entrada al reino de la Alta Magia, el Edén Bíblico. Estas sensaciones son el alimento que el alma necesita para enfrentar la experiencia vital. En vez de tener una relación rápida y que se corta abruptamente por la irrupción del “orgasmo”, el Mago se deleita danzando con su esposa en las aguas de la diosa Venus, el Orgasmo Cósmico.

Es ostensible la tremenda dificultad que presenta el estudio de la Magia Sexual. No resulta nada fácil querer mostrar como “aprendible y visible” el yoga sexual, el Maithuna, con su gobierno de las más delicadas corrientes de nervios y las múltiples influencias subconscientes, infraconscientes e inconscientes sobre el ánimo.

Liberarse de la concupiscencia animal, no reprimiéndola sino entregándose a ella para trascenderla, en aras de la espiritualidad es fundamental en la Magia Sexual, si es que en verdad queremos encontrar el hilo de Ariadna del ascenso, el áureo bramante que ha de conducirnos de las tinieblas a la luz, de la muerte a la inmortalidad. Cierto sabio dijo enfáticamente lo siguiente:

Obra la Magia Sexual transfigurando corporalmente y procura una acentuación ideal a lo sexual en el alma“.

Por eso son capaces de Magia Sexual sólo los seres que tratan de superar el dilema dualista entre el mundo anímico y el de los sentidos, quienes dotados de íntima “vela”, se hallan absolutamente libres de cualquier clase de hipocresía, mojigatería, negación y devaluación de la vida.

El amor es la llave que abre la puerta y no la razón. La pérdida de la energía kundalínica simboliza la pérdida del amor divino que encarna el verdadero hombre, por eso pierde fuerza. Este trabajo mágico con el sexo es lo que se llama Castidad, lo cual no debe confundirse con Celibato. La castidad es el manejo consciente de la energía sexual, dentro de una ciencia espiritual, que es a la que accede el iniciado. Esto le permite despertar la serpiente Kundalini.

Quien no lea, y practique durante años, las escrituras sagradas hindúes y tibetanas lo mejor que puede hacer es callar y aprender a escuchar a aquel que se encuentre versado en ellas. La soberbia ignorancia que existe en este tema en Occidente es algo a la orden del día, algo que debería acabar.

El significado de Tantra

Posts by: Swami Kurmarajadasa

El Templo de la Diosa

El camino a la dicha tántrica revela la verdad, el amor, la curación, la transformación y el éxtasis de la felicidad.

Rituales Tántricos

NAMASTE:

Mirar a los ojos, conectar vía el tercer ojo, recibir a Shiva y a Shakti en ti y en tu pareja.

ENTRELAZÁNDOSE:

Una conexión profunda mientras se está recostado, en donde puedes desaparecer en el absoluto. Una técnica también poderosa para liberar emociones reprimidas. Combinada con respiración intensa tántrica.

ABRAZO TÁNTRICO:

Un íntimo y suave abrazo, combinado con respiración tántrica, tanto simultánea como alternada.

JUEGO TÁNTRICO:

Es sobre todo divertido, trata de experimentar etapas de agresividad, sensualidad y de erotismo.

ADORACIÓN:

Un hermoso ritual que honra lo divino que vive en ti y en tu pareja. Puedes expresar amor, intimidad y sensualidad con la calidez de tu mano, sin necesidad de tocar al otro.

RITUAL DE AMOR PROPIO:

Dándote placer a ti mismo, descubriendo tu hermoso cuerpo. Un primer paso determinante hacia una saludable autoestima y para aprender a amarse uno mismo, a la vez compartiendo la experiencia. Combinado con Técnicas de Respiración y Afirmaciones específicas.

ASIENTO TÁNTRICO:

Después de haber alcanzado un estado un estado alto de energía, la mujer (Shakti) se sienta en el regazo del hombre (Shiva). Los dos vibran y respiran juntos en este flujo extático.

MIRADA YONI/LINGAM:

Una meditación tántrica con Técnicas de Respiración. Puedes perderte en la interminable paz de la experiencia, mientras miras la parte genital de tu pareja.

EL TANTRA DE LA VIDA Y LA MUERTE

Todos somos codependientes y bipolares en mayor o menor medida. Cuanto más codependientes somos, más creemos que son los otros los que están comportándose incorrectamente, -patología del juez-; emerge la necesidad de salvarlos de su error, -patología del salvador-, o bien de perseguirlos y ajusticiarlos, -patología del verdugo. O sentimos que somos los culpables de todo o que el mundo está contra nosotros, -patología de la víctima.

LA MUERTE Y EL TRIÁNGULO DE LA CODEPENDENCIA

Buscamos el fruto de nuestros deseos actuando como salvadores, víctimas, jueces, perseguidores, verdugos o tiranos, quizá esta última sea la forma más grave de todas. Buscamos fuera de nosotros el fruto de nuestros deseos. Manipulamos para no sentirnos solos, abandonados o rechazados. La muerte, la soledad, el abandono y el rechazo son los miedos-raíz que condicionan nuestra bipolaridad/codependencia.

Sin estos miedos básicos seríamos libres, amaríamos libremente, con honestidad y sin hipocresía. Pero nadie está libre de pecado, todos tenemos defectos y buscamos los defectos de los demás para extender nuestra tela de araña. Tapamos nuestra vulnerabilidad con todas nuestras fuerzas para no sentir dolor. Aunque cuanto más empeño aplicamos en esconder esa fragilidad, más oxidada y rígida se vuelve nuestra armadura. El apego aparece con ganas y el deseo de poseer a otros para no sentir abandono y desamparo destruye nuestras entrañas lentamente.

Ése es el origen de la codependencia: un gran deseo por poseer que se transformó súbita y traumáticamente en frustración, rechazo, abandono, miedo. Pero no existe el trauma más que en el reino de la soberana ignorancia de nuestro ego. “Las cosas no son nunca como crees que son, sino como te las tomas“, dice el Siva Purana, texto Sivaíta escrito hace más de 5000 años. Nadie muere, nadie nace, nadie rechaza ni es rechazado, nadie abandona ni es abandonado, todo es una gran mentira que se ha programado en nuestra mente. Nuestro ego lo ha creído por conveniencia para no sentir el dolor ni la esclavitud.

LO QUE EL TANTRA NOS ENSEÑA SOBRE LA MUERTE

En occidente, gracias a la farsa del judeoislamocristianismo se rinde un culto morboso a la muerte. En oriente, entre las comunidades tántricas, budistas y zen, cuando un cuerpo muere, todos sienten alegría porque el alma sigue evolucionando. Se puede llorar de alegría al saber que el Ser que se marcha se libera de su dolor y tiene la oportunidad de seguir creciendo. El ego llora porque cree haber “perdido” a un familiar, amigo o ser querido, pero se equivoca, no se pierde nada. Como bien dice el maestro libanés Kahil Gibrán: “tus hijos no son tus hijos, son hijos de la vida”. Nadie vive ni muere, esa es tan sólo una ilusión que el ego quiere creer.

Cultiva diariamente el desapego en todas y cada una de tus acciones, da lo mejor que llevas dentro de ti sin esperar nada a cambio. Ama con libertad a toda existencia. Si posees o pretendes poseer, entonces ya no estás amando. Deja de escuchar al ego y sus necesidades imperiosas de ser importante y salvador. Cuando amas no salvas a nadie, te salvas de ti mismo. El reconocimiento no está en el exterior, sino en tu interior. No te autoengañes por pereza o comodidad. Escucha el silencio de tu mente y podrás sentir cómo, con el tiempo, la compasión emerge con fuerza, sanándolo todo. La solución y sanación más grande de todas es siempre la que más miedo te da.

Haz el amor con pasión. Ama a tu pareja en cuerpo y alma y entrégate con totalidad, hasta que tus resistencias y controles desaparezcan. Permite que la lujuria te posea. No juzgues nada. Date permiso para perder el control. Hazte consciente de toda tu vulnerabilidad, sométete a ella hasta que sientas que todo es una gran mentira creada por la sublime ignorancia de tu ego.

EN TU RENUNCIA SE UNEN LA VIDA Y LA MUERTE

Si te rindes por completo cuando estás haciendo el amor sentirás, justo en el momento de ese gran orgasmo, que la vida y la muerte se unen. Entrégate sin miedo, no hay nada que temer. Vive esa sensación hasta sus últimas consecuencias. Hasta que el tiempo y el espacio desaparezcan, hasta que Sakti y Siva vuelvan a separarse para devolverte a este plano material. Aunque no regresarás igual, sino Transformado.

Sólo cuando renuncias a tu deseo de posesión, podrás amar con respeto y libertad, permitirás que tu amor sea libre de irse o de quedarse, y si decide partir, déjalo marchar con alegría y agradecimiento por los momentos compartidos. Permite que vuele, que disfrute de la vida y camine hacia su muerte. Esa es la Gran Transformación. Renunciando conoces el Amor. ¿Quiénes somos nosotros para dar o quitar libertad a otros Seres?

Cuando trabajas profundamente con tu vulnerabilidad, todo atisbo de posesividad y de celos desaparecen. Entonces podrás disfrutar de tu soledad o de tu vida en pareja, sin miedo alguno. Y sentir el placer en toda su grandeza, tan sólo por el mero hecho de existir. Siente que tu pareja es tu Dios, tu Diosa que te guía por el camino del Amor hacia el reencuentro contigo mismo. Ya no pondrás nombres a lo Innombrable. Podrás mantener tu mano completamente abierta permitiendo que el pájaro vuele cuando quiera: sabrás qué es el Amor.

 

Posts by: Swami Kurmarajadasa

 

¿Cuál es la diferencia entre sexo normal y sexo tántrico?

 Hay dos tipos de clímax, dos tipos de orgasmo. Uno ya lo conoces. Llegas a la cúspide de la excitación y no puedes ir más lejos: ha llegado el final. La excitación alcanza un punto donde ya no es voluntaria. La energía te invade y sale. Te descargas, te aligeras. Expulsas la carga; puedes relajarte y dormir. Lo estás usando como si fuese un tranquilizante.

Tu acto sexual y el acto sexual tántrico son básicamente diferentes. Tu acto sexual es para descargar; es como un buen estornudo. Expulsas la energía y aligeras el peso. Es destructivo, no es creativo. Es bueno, es terapéutico. Te ayuda a relajarte, pero nada más.

El acto sexual tántrico es, básicamente, diametralmente opuesto y diferente. No se hace para descargar. Se hace para permanecer en el acto sin eyacular, sin expulsar toda la energía; para fundirse en el acto: al principio del acto, no al final. Esto transforma la cualidad, en conjunto, la cualidad es diferente. Intenta comprender estas dos cosas.

Hay dos tipos de clímax, dos tipos de orgasmo. Uno ya lo conoces. Llegas a la cúspide de la excitación y no puedes ir más lejos: ha llegado el final. La excitación alcanza un punto donde ya no es voluntaria. La energía te invade y sale. Te descargas, te aligeras. Expulsas la carga; puedes relajarte y dormir. Lo estás usando como si fuese un tranquilizante.

Es un tranquilizante natural: le seguirá un buen descanso, siempre que tu mente no esté agobiada por la religión. En ese caso, se destruye incluso el efecto tranquilizante. Si tu mente no está agobiada por la religión, el sexo podrá ser tranquilizante. Si te siente s culpable, hasta tu sueño se alterará. Te sentirás deprimido, empezarás a descalificarte y a jurar que ya no volverás a gozar. Después tu sueño se convertirá en una pesadilla. Si eres un ser natural y no estás demasiado agobiado por la religión y la moralidad, entonces podrás usar el sexo como un tranquilizante. Este es un tipo de orgasmo: llegar a la cúspide de la excitación.

El tantra se basa en otro tipo de orgasmo. Si llamamos al primero un orgasmo cúspide, el orgasmo tántrico se podrá llamar orgasmo valle. En él no llegas a la cúspide de la excitación sino al valle más profundo de la relajación. Al principio, la excitación es necesaria para ambos. Por eso digo que al principio son iguales pero los finales son completamente diferentes.

La excitación se usa para ambos: tanto si vas a la cúspide de la excitación como si vas al valle de la relajación. Para el primero, la excitación tiene que ser intensa, cada vez más intensa. Tienes que desarrollarte en él, tienes que ayudarlo a crecer hasta la cúspide. En el segundo, la excitación sólo es el principio. Después, una vez que el hombre ha penetrado, el amante y la amada se pueden relajar. No es necesario hacer ningún movimiento. Se pueden relajar en un abrazo cariñoso. Si el hombre o la mujer sienten que se va a perder la erección, sólo entonces se precisa movimiento. Pero después te vuelves a relajar. Puedes prolongar este profundo abrazo durante horas sin eyacular, y después los dos podéis dormir juntos profundamente. Esto -esto- es un orgasmo valle. Los dos están relajados y se encuentran dos seres relajados.

En el orgasmo sexual corriente se encuentran dos seres excitados, tensos, llenos de excitación, intentando descargarse. El orgasmo sexual corriente parece una locura; el orgasmo tántrico es una meditación profunda, relajante. Quizá no os hayáis dado cuenta pero el hecho de que el hombre y la mujer sean fuerzas opuestas es biológico, bioenergético. Negativo-positivo, ying-yang o como quieras llamarlo, se excitan el uno al otro. Y cuando se encuentran en una meditación profunda se revitalizan. Ambos se revitalizan, se vuelven generadores, se sienten más vivos, están radiantes de nueva energía y no se pierde nada. Basta con encontrarte con el polo opuesto para que la energía se renueve.

El acto sexual tántrico se puede repetir todas las veces que quieras. El acto sexual corriente no se puede repetir todas las veces que quieras porque pierdes energía, y tu cuerpo tendrá que esperar para volver a recuperarla. Y cuando la recuperes, la volverás a perder. Parece absurdo. Desperdiciar toda la vida en ganarla y perderla, ganarla y perderla: es como una obsesión.

Lo segundo que hay que tener en cuenta es que tal vez lo hayas observado o tal vez no pero si te fijas, los animales nunca disfrutan del sexo. No disfrutan durante el coito. Fijaos en los babuinos, los monos, los perros o cualquier tipo de animal. Durante el acto sexual no están felices ni disfrutando, ¡no lo parece! Parece más un acto mecánico; es como si una fuerza natural les impulsara a hacerlo. Si alguna vez has visto a los monos durante el coito habrás visto que al terminar se separan. Si te fijas en sus caras no están extáticos, es como si no hubiese sucedido nada. Cuando la energía lo requiere, cuando es excesiva, la expulsan.

El acto sexual corriente es exactamente así, pero los moralistas han estado diciendo lo contrario. Dicen: «No te abandones, no “disfrutes”.» Dicen: «Esto es lo que hacen los animales.» ¡No es cierto! Los animales jamás disfrutan; sólo el hombre puede disfrutar. Y cuanto más profundamente puedas disfrutar, más elevada será la humanidad resultante. Si tu acto sexual se puede convertir en un acto meditativo, extático, alcanzarás lo más elevado. Pero no te olvides del tantra: es un orgasmo valle, no una experiencia cumbre. ¡Es una experiencia valle!

En Occidente, Abraham Maslow ha hecho muy famoso el término experiencia cumbre. Vas hacia la cumbre a través de la excitación y después caes. Por eso sientes una caída después del acto sexual. Es natural: estás cayéndote desde la cumbre. Jamás sentirás eso después de una experiencia de amor tántrico. Entonces no caerás. No puedes caerte porque estás en el valle, mejor dicho, estás ascendiendo.

Después de un acto sexual tántrico, no has caído sino que has ascendido. Te sientes cargado de energía, más vital, más vivo, radiante. Ese éxtasis puede durar horas, incluso días. Sólo depende de la profundidad con que lo hayas realizado. Si empiezas a practicarlo, antes o después te darás cuenta que la eyaculación es una pérdida de energía. No es necesaria, a menos que necesites tener niños. Y con un acto sexual tántrico te sentirás profundamente relajado durante todo el día. Basta una sola experiencia tántrica para que te sientas relajado durante varios días, cómodo, en casa, no violento, no enfadado, no deprimido.

Una persona así no puede ser un peligro para los demás. Si puede, ayudará a los demás a ser felices. Si no puede, al menos no hará infeliz a nadie. Solamente el tantra puede crear un nuevo hombre, y entonces crecerá el hombre que pueda conocer la eternidad, el no egocentrismo y la no dualidad con la existencia.

OSHO

Antiguamente la magia sexual era enseñada en secreto, en los templos de iniciación

El camino a la dicha tántrica revela la verdad, el amor, la curación, la transformación y el éxtasis de la felicidad.

Círculo del Amor a solas

El tantra dice: «entra en ello completamente». Olvídate de ti mismo, de tu civilización, de tu religión, de tu cultura, de tu ideología. Olvídalo todo. Simplemente entra en el acto sexual; entra en él totalmente, no dejes nada fuera. Vacíate de pensamientos. Solamente entonces tienes la consciencia de que has llegado a ser uno con alguien, y este sentimiento de unidad puede separarse del compañero y ser utilizado con todo el universo. Puedes hacer el amor con un árbol, con la luna, con cualquier cosa. Una vez sepas cómo crear este círculo, puedes crearlo con cualquier cosa, incluso sin nada.

Círculo del Amor a solas

 Shiva dijo: Aún sin el abrazo, recordando la unión: ¡la transformación!

Una vez conozcas estas dos meditaciones previas, ni siquiera necesitarás una pareja. Simplemente puedes recordar el acto y entrar en él. Pero primero debes haberlo sentido. Si conoces la sensación, puedes entrar en el acto sin el compañero. Es un poco más difícil, pero sucede; y si no sucede es que continúas siendo dependiente, se ha creado una dependencia.

Sucede por muchas razones. Si has experimentado la sensación, si has experimentado ese momento en el que tú no estabas allí sino sólo una vibrante energía, un momento en el que os habíais vuelto uno y formabas un círculo con tu pareja, en ese momento no había pareja. En ese momento sólo tú existes; y para tu pareja tampoco hay un tú: solamente él o ella existe. Esa unidad está centrada dentro de ti, tu pareja ya no existe. Es más fácil para las mujeres tener esta sensación, porque ellas siempre hacen el amor con los ojos cerrados.

Cuando realices esta técnica, es mejor que tengas los ojos cerrados. Así solamente hay la sensación interna de un círculo, de unidad. Así que simplemente recuerda ese momento: cierra los ojos, túmbate como si estuvieras con tu pareja. Sólo recuerda y empieza a sentirlo. Tu cuerpo empezará a sacudirse y a vibrar. ¡Permítelo! Olvida por completo que el otro no está allí. Muévete como si el otro estuviera presente. Solamente al principio es «como si». Una vez que lo conoces ya no es «como si», entonces el otro estará allí. Muévete como si realmente estuvieras haciendo el amor. Haz lo que hubieras hecho con tu pareja. Grita, muévete, sacúdete. Pronto el círculo se habrá creado, y este círculo es milagroso. Sentirás que se crea el círculo, pero ahora este círculo no está creado por un hombre y una mujer. Si eres hombre, entonces todo el universo se con vierte en mujer; si eres mujer, entonces todo el universo se convierte en hombre. Ahora estás en profunda comunión con la propia existencia, y la puerta, el otro, ya no está ahí.

El otro es sólo una puerta. Mientras haces el amor a una mujer, en realidad estás haciendo el amor con la propia existencia. La mujer es sólo una puerta, el hombre es sólo una puerta. El otro es sólo una puerta hacia el todo, pero tienes tanta prisa que nunca lo sientes. Si permanecéis en comunión, en un profundo abrazo, juntos durante horas, os olvidar del otro y el otro se convertirá en una extensión del todo.

Una vez conozcas esta técnica puedes utilizarla a solas, y cuando puedas utilizarla a solas te dará una nueva libertad: la no dependencia del otro.

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Sólo recuerda y empieza a sentirlo. Tu cuerpo empezará a sacudirse y a vibrar. ¡Permítelo! Olvida por completo que el otro no está allí. Muévete como si el otro estuviera presente. Solamente al principio es «como si». Una vez que lo conoces ya no es «como si», entonces el otro estará allí. Muévete como si realmente estuvieras haciendo el amor. Haz lo que hubieras hecho con tu pareja. Grita, muévete, sacúdete. Pronto el círculo se habrá creado, y este círculo es milagroso.

En realidad, toda la existencia se convierte en el otro: tu amado, tu amada. Esta técnica puede ser utilizada continuamente, y uno puede permanecer en constante comunión con la existencia. Luego puedes realizarla también en otras dimensiones. Por ejemplo, al pasear una mañana puedes estar en comunión con el aire, con el sol naciente, con las estrellas y los árboles. Puedes hacerlo mirando a las estrellas por la noche o mirando a la luna. Puedes tener un acto de amor con todo el universo una vez que sepas cómo sucede.

Es bueno empezar con los seres humanos porque están más cerca de ti, son lo más cercano del universo. Pero no son indispensables. Puedes dar un salto y olvidar la puerta completamente. «Incluso recordando la unión: la transformación.» Y tú serás transformado: serás una nueva persona.

El tantra dice: «entra en ello completamente». Olvídate de ti mismo, de tu civilización, de tu religión, de tu cultura, de tu ideología. Olvídalo todo. Simplemente entra en el acto sexual; entra en él totalmente, no dejes nada fuera. Vacíate de pensamientos. Solamente entonces tienes la consciencia de que has llegado a ser uno con alguien, y este sentimiento de unidad puede separarse del compañero y ser utilizado con todo el universo. Puedes hacer el amor con un árbol, con la luna, con cualquier cosa. Una vez sepas cómo crear este círculo, puedes crearlo con cualquier cosa, incluso sin nada.

Puedes crear este círculo dentro de ti porque el hombre es ambos, hombre y mujer, y la mujer es ambos, mujer y hombre. Tú eres ambos porque fuiste creado por los dos. Fuiste creado por ambos hombre y mujer, por tanto en tu mitad permanece el otro. Puedes olvidar todo y crear el círculo dentro de ti. Una vez creas el círculo dentro de ti, tu hombre encuentra a tu mujer, la mujer interior se encuentra con el hombre interior, formas un abrazo dentro de ti mismo. Y solamente cuando se ha creado este círculo se alcanza el auténtico celibato. De otro modo el celibato es una perversión y crea sus propios problemas.

Cuando este círculo se crea internamente, te liberas.

OSHO

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