DESPERTAR: ¡TUS ERRORES SON TU VICTORIA!

Descubrirás tu verdadera familia, tu verdadera fuente de apoyo, incluso si tienes que alejarte de tu familia biológica por un tiempo, o para siempre. Los viejos amigos podrían desaparecer también. Perdónalos, su infelicidad no es asunto tuyo. Y tu felicidad no es responsabilidad de ellos.

Esto requerirá de valor y capacidad de estar presente. De respirar. De sentir tus pies en el suelo. De saber que no tienes otro remedio más que vivir.

***

Cuando el despertar ocurre, lo que desaparece es el interés por mantener una imagen constante llamada ‘yo’. La imagen nunca podrá ser lo que realmente eres, y cada imagen arde en el horno de la presencia:

“El agradable.”
“El espiritual.”
“El iluminado.”
“El perfecto.”
“El indigno.”
“El fracasado.”
“El culpable.”

Todo ilusiones. Todo profunda y rotundamente insatisfactorio.

¡No eres una imagen! Estás despierto. Estás vivo. Eres indefinible. Eres la Vida Misma. Nada más importa, solo esto.

Ya no tienes miedo de decir tu verdad. Expresas tu verdad no para herir u ofender o demostrar que ‘tienes la razón’, sino porque vivir una vida de mentiras y pretensiones estaba aplastando tu espíritu y haciéndote sentir tan infeliz. Y tu infelicidad estaba infectando a quienes te rodeaban.

Las mentiras te hacen sufrir; solo la verdad te llena de vida.

Ahora, deja que tu sí signifique sí, y que tu no signifique no. Y tu “no sé” es sagrado, también.

Tus seres queridos podrían sentirse decepcionados, heridos, tristes, enojados. Es posible que quieran al ‘antiguo tú’ de vuelta. Podrían decir que estás confundido, loco; que eres inadaptado, egoísta, mentiroso. Podrían dejar de hablarte. Podrían dejar de escucharte para siempre.

Todo eso está bien. Ellos están en su propio camino, y tú en el tuyo. Siente tus sentimientos, dale la bienvenida a tus propias penas y alegrías. Deja que tus pensamientos surjan y se disuelvan como nubes en el cielo.

Nunca has estado aquí por la popularidad. Nunca has estado aquí para ser querido, admirado, aceptado. Nadie tiene que caminar contigo.

Los agravios son parte del juego. Estás descubriendo día a día quiénes son tus verdaderos amigos.

Descubrirás tu verdadera familia, tu verdadera fuente de apoyo, incluso si tienes que alejarte de tu familia biológica por un tiempo, o para siempre. Los viejos amigos podrían desaparecer también. Perdónalos, su infelicidad no es asunto tuyo. Y tu felicidad no es responsabilidad de ellos.

Esto requerirá de valor y capacidad de estar presente. De respirar. De sentir tus pies en el suelo. De saber que no tienes otro remedio más que vivir.

Estás liberándote de generaciones y generaciones de culpa y vergüenza.

Nunca podrías ser lo que ellos quieren que seas.

Tus ‘errores’ son tu victoria.

Puedes sentir miedo, el futuro puede parecer incierto ahora, pero nunca te sentiste tan vivo, tan salvaje y libre, tan preñado de potencial.

– Jeff Foster

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SOBRE EL ABUSO Y LA “ESPIRITUALIDAD”

Rechazo cualquier espiritualidad que rechace nuestra humanidad sensible, vulnerable y frágil.

Rechazo cualquier espiritualidad que nos avergüence por nuestros preciosos pensamientos y sentimientos humanos.

Rechazo cualquier espiritualidad que comience una oración con “si estuvieses iluminado…”

Rechazo cualquier espiritualidad que divida el “ser” del “no ser”, lo divino de lo humano, lo sagrado de lo profano, lo absoluto de lo relativo, el cielo de la tierra, la dualidad de la no dualidad, lo material de lo espiritual.

***

“Lo atrajiste porque lo deseaste”.

“Si crees que hay un problema con las palabras o acciones de otra persona,

TÚ eres el confundido”.

“Todo es solo tu proyección. Todo está en tu mente”.

“Limpia tu vibración y dejarás de atraer cosas malas para ti”.

“Estás demasiado apegada(o) al cuerpo. Ve más allá del cuerpo. No es lo que eres”.

“Si tienes dudas, temores, resistencia, dolor, ira, entonces debes estar en tu ego y totalmente no iluminado(a)”.

“El pasado es una ilusión. ¡Déjalo ir ahora mismo!”.

Ugh. Estoy tan cansado de toda esta mierda espiritual de la Nueva Era.

Estoy cansado de CUALQUIER espiritualidad que no honre completamente nuestra experiencia humana encarnada, desordenada, de primera mano, en tiempo real.

Que no se incline profundamente ante la lucha de nuestros corazones reales y sensibles.

Que nos haga sentir culpables por nuestras imperfecciones y que avergüence nuestras limitaciones.

No, no es siempre tu proyección.

Sí, a veces otras personas SON realmente abusivas y necesitan ser detenidas.

No, no siempre está todo “en tu mente”.

Sí, tu cuerpo importa. Tus sentimientos también.

No, tus dudas y miedos no son ‘incorrectos’ o ‘malos’ o ‘no evolucionados’.

No, no “atraes” el abuso a través de una “frecuencia vibratoria” defectuosa.

No, no mereces ser violentado de ninguna manera, en nombre de la Verdad, en el nombre de Dios, en el nombre del Amor, O EN CUALQUIER OTRO NOMBRE.

Sí, tus límites merecen ser respetados, tus ‘sí’ y tus ‘no’ también.

No, no está bien que los maestros espirituales abusen de las personas “por su propio bien”

– para forzarlos a despertar, a iluminarse, para ayudarlos a soltar su “ego”.

Los maestros que usan el abuso como una herramienta son simplemente abusadores, no maestros.

Rechazo cualquier espiritualidad que rechace nuestra humanidad sensible, vulnerable y frágil.

Rechazo cualquier espiritualidad que nos avergüence por nuestros preciosos pensamientos y sentimientos humanos.

Rechazo cualquier espiritualidad que comience una oración con “si estuvieses iluminado…”

Rechazo cualquier espiritualidad que divida el “ser” del “no ser”, lo divino de lo humano, lo sagrado de lo profano, lo absoluto de lo relativo, el cielo de la tierra, la dualidad de la no dualidad, lo material de lo espiritual.

Una vez vi a un maestro espiritual popular dirigirse a una mujer con un duelo reciente.

Él dijo: “Tu dolor es ilusorio y es sólo la actividad de un yo separado.

Un día, ese ‘yo’ separado desaparecerá, junto con todo el sufrimiento “.

Y en ese momento, vi una profunda, profunda enfermedad e inhumanidad en el corazón de la espiritualidad contemporánea. La invalidación del trauma, las falsas promesas, los juegos de poder, la supresión de lo femenino.

Y prometí postrarme ante ese maldito corazón roto como si fuera Dios Misma.

Hasta el fin de los tiempos.

– Jeff Foster

*Nota: “Dios Misma”, es la traducción literal de “God Herself”. Jeff habla de Dios en femenino.

 

HOY, SÉ SALVAJE

Todos los sentimientos son inocentes en su esencia.
Traen consigo lecciones, regalos.
No trates de sanarlos.
Ellos vienen a sanarte a ti.
Si tan solo les permites pasar…
***

Seguramente habrá gente que se vuelva loca o sienta el deseo de morir porque hay demasiada vida dentro de ellos y se sienten incapaces de expresarlo o incluso de entenderlo.

No estás enfermo si impulsos sexuales hacia un hombre, una mujer o una bestia se mueven a través de ti. Déjalos que se muevan. No te van a controlar cuando respires a través de ellos. Deja de juzgarte a ti mismo, y no hay ninguna necesidad de juzgarte a ti mismo por juzgarte a ti mismo.

No estás dañado si llegan a visitarte pensamientos de muerte. Bendícelos y déjalos desfilar, porque siempre pasan y son sólo pensamientos, voces, imágenes vívidas.

No estás loco si sentimientos intensos de alegría o tristeza, terror o rabia surgen a través de ti inesperadamente, y a veces todo al mismo tiempo. Sé el osado espacio para esos sentimientos, no su esclavo.

No estás perturbado si imágenes perturbadoras se desarrollan en la pantalla de cine de la consciencia, porque tú eres la pantalla y no las imágenes.

Genera un espacio dentro de ti mismo para la luz y la oscuridad, para lo raro y lo extravagante, para lo erótico y lo prohibido y para lo excepcional y lo incongruente.  No reprimas nada y no niegues nada y tampoco dejes que nada de eso te controle.

El amor hacia ti mismo es la más profunda clase de alegría que hay; el permiso para ser salvaje, libre, para estar vivo.

Y saber que no hay nada de malo en ti, jamás.

– Jeff Foster

AMOR INCONDICIONAL… ¡CON UN GRAN ‘NO’ POR DELANTE!

Amigos, el amor incondicional no nos obliga a convertirnos en tapete de los demás, ni a tolerar la violencia, ni a anular nuestros valiosos sentimientos ni a esconder nuestro ‘no’ para aparentar ser más espirituales o compasivos, agradables o bondadosos o libres de ego o iluminados, o que estamos más allá de los sentimientos humanos. Al diablo con esa imagen. Es falsa. Es una máscara que terminará sofocándonos.

Estar presente y ‘aceptar’ NO es lo mismo que tolerar o consentir un comportamiento cruel, irrespetuoso, violento o humillante.
AMOR INCONDICIONAL… ¡CON UN GRAN ‘NO’ POR DELANTE!

Hablo desde la experiencia, como un mayormente recuperado ‘Sr. Chico Bueno’ recuerdo la intensa violencia emocional de la que fui testigo en mi familia cuando era niño, y cómo siempre toleraba, toleraba y toleraba… tragándome mi dolor y mi ira, tratando de hacer que todos se sintieran mejor, inventando excusas para justificar su maldad, tragándome mis palabras, sin sentir que tenía derecho a decir ‘no’…

Hasta que un día me di cuenta:

TENGO UNA VOZ. YO TAMBIÉN IMPORTO.

Desde un lugar de amor, nuestros corazones completamente abiertos al Misterio, fundamentados en un SÍ profundo a todo lo que la vida incluye, profundamente arraigados en la claridad de la comprensión no dual (todos somos la misma Consciencia), podemos AUN ASÍ dar un claro ‘no’ a situaciones, comportamientos, políticas, personas.. Podemos dejar ir el odio pero mantener un discernimiento feroz. Podemos amar profundamente, y aun así decir ‘no’. Y tener el coraje y la voluntad de afrontar las consecuencias.

Podemos sentir una profunda compasión y ternura hacia una persona y aun así decir ‘no’ a sus peticiones, a sus declaraciones, a sus comportamientos, a su actuar.  Nuestro ‘no’ emerge de un más profundo SÍ a la vida, a la verdad, a la autenticidad. Visto de esta manera, el ‘no’ y el ‘sí’ no son opuestos, como la luna no es lo opuesto al Sol sino que son igualmente acogidos en la inmensidad incondicional del cielo, el gigante SÍ de la Presencia misma.

El ‘no’ no es necesariamente resistencia, o ego, o una expresión de miedo, o ‘huir’. El ‘no’ puede ser amor feroz, también. El ‘no’ puede ser expresión de un gran valor.

Amigos, el amor incondicional no nos obliga a convertirnos en tapete de los demás, ni a tolerar la violencia, ni a anular nuestros valiosos sentimientos ni a esconder nuestro ‘no’ para aparentar ser más espirituales o compasivos, agradables o bondadosos o libres de ego o iluminados, o que estamos más allá de los sentimientos humanos. Al diablo con esa imagen. Es falsa. Es una máscara que terminará sofocándonos.

Un límite verdadero, un ‘no’ amoroso, no nos separa, nos protege. Nos permite mantener nuestros corazones abiertos el uno para el otro, relacionarnos honestamente, y sin embargo saber exactamente cuál es nuestra posición.

Otros pueden no gustar o no estar de acuerdo con nuestro ‘no’. Podrían juzgarnos por ello. Insultarnos. Pero nunca estuvimos aquí para proteger a los demás del dolor. Siempre estuvimos aquí para expresar nuestra verdad, con feroz compasión.

Y así es que podemos decir, sin contradicción:

TE AMO. Y NO TOLERARÉ MÁS TU COMPORTAMIENTO.

Y mantenernos allí, libres, en nuestro poder extraordinario.

– Jeff Foster

INTOLERANCIA SAGRADA

Despierta el verdadero amor que hay en ti para elevarte, dignificarte y cambiar tu vida entera. La intolerancia sagrada te llevará por los caminos de la tranquilidad, la paz, la abundancia y la alegría. En un mundo oscuro, vivirás iluminado.

Este término se me fue dado para transmitir el verdadero significado del amor y la forma de aplicarlo en la vida cotidiana. El amor tiene dos aspectos; uno femenino y otro masculino. El aspecto femenino hace alusión a aquellas cualidades como la dulzura, la paciencia, la tolerancia, la sensibilidad, la ternura, la bondad, la comprensión y la empatía. Las cualidades del aspecto masculino del amor son: la fuerza, el poder, la voluntad, la firmeza, la disciplina, el discernimiento, el límite, el coraje y la intolerancia sagrada. Esto significa: no tolerar nada en tu vida que no sea amor.

Toda persona que viva sin miedo comprenderá esto que aquí explico.

La mayoría de los seres humanos, por no tener desarrollado el aspecto masculino del amor, vive una vida muy inferior a su verdadero potencial. Permiten en sus vidas condiciones que no tendrían por qué permitir. Esto sucede porque han olvidado quienes son y por lo tanto el verdadero poder que tienen. Han caído en el sueño de tener que resignarse o someterse a una “realidad exterior”.

Una persona despierta que ha encontrado el verdadero amor en su corazón, no permite en su vida nada que no sea amor. Ningún trabajo; ninguna actividad; ninguna circunstancia; ninguna condición; ninguna relación. Como conoce su poder espiritual y se siente merecedor sólo de lo mejor, el Universo entero responde a su llamado. Aún en un mundo oscuro; su vida será luminosa. Aún en un mundo de locos; ningún loco se le acercará a él. Aún en un mundo de carencia; él vivirá en la abundancia. Aún en un mundo hostil; el vivirá en paz, alegre y despreocupado. La luz no puede convivir con la oscuridad. En el momento en que convive, es porque ya no es luz. El amor no negocia; no se baja para pertenecer; no teme ser rechazado; no necesita ser aceptado; no se somete; no se acostumbra; no tiene miedo; no se resigna y no se posterga.

Despierta el verdadero amor que hay en ti para elevarte, dignificarte y cambiar tu vida entera. La intolerancia sagrada te llevará por los caminos de la tranquilidad, la paz, la abundancia y la alegría. En un mundo oscuro, vivirás iluminado.

Saludos,

Lic. Fernán Makaroff

http://www.liberate.uy

LA ILUMINACIÓN Y SER COMPLETAMENTE HUMANO…

Permitamos que nuestro gurú sea la canción de un pájaro, el ruido del tráfico de la mañana, la caricia de un amigo, el cosquilleo de nuestro abdomen; el atardecer y el amanecer, el océano y la luz: la vida, la vida, la vida.
Permitamos que los libros sagrados se disuelvan en un nuevo y fresco momento.
Permitamonos inclinarnos a lo cotidiano, lo común; postrémonos ante eso.

No existen expertos, aquí en nuestro corazón.
Te hago un regalo: un nuevo mundo.

Recién llegado de un viaje repentino e inesperado en San José, en la conferencia de Ciencia y No Dualidad.
Fue muy lindo encontrarme con viejos amigos y hacerme de nuevos!
Estoy feliz (y de algún modo aliviado) por ver que la conversación sobre la no dualidad sigue creciendo.
Numerosas charlas sobre la importancia de volvernos hacia nuestra preciosa humanidad así como también recordar nuestra naturaleza divina previa a esos aparentes “yoes”. ¡Sin ninguna contradicción!
Validando nuestras heridas humanas, nuestros traumas, nuestros corazones rotos, nuestras penas, nuestras culpas, … sin usar conceptos como “No soy este cuerpo” o “No existe el yo” para intentar evitarlos EN ABSOLUTO. De hecho viniendo para ver lo Absoluto brillando aquí, precisamente aquí, en y en lo que respecta a cada momento.

No hemos sido abandonados, aún en nuestra sensación de abandono.
La trascendencia no existe sin la inmanencia. La iluminación no existe si no es tibia y salvaje, pegajosa, dificultosa, y también humana.
La conciencia no existe si no está radicalmente ENAMORADA de esta maravillosa forma física.
La No Dualidad no existe si no es una relación de amor tántrico con el caos de la dualidad.
No existe el amor divino sin el amor humano.

Siento que la vieja espiritualidad está desmoronándose, la espiritualidad patriarcal que suprime lo femenino, culpabiliza al cuerpo y a su sensibilidad, a su sexualidad, y a su más profundo sentimiento.
Algo nuevo está emergiendo, o más bien, una verdad eterna está siendo redescubierta ahora.
Somos perfectamente divinos en nuestra imperfecta humanidad.
La iluminación no erradica nuestra extrañeza, nuestro humor, nuestra vulnerabilidad; simplemente convierte todo esto en algo tremendamente sagrado.

¡Permitamos que la vergüenza por nuestros anhelos humanos, necesidades, fisicalidad y sensualidad termine!
Permitamos que la espiritualidad no sea otra cosa que una celebración de la integridad de nuestra completa ruptura.
¡Permitamonos jugar con las paradojas!
¡Permitamos que nuestra fragilidad se convierta en nuestro poder! Permitamos que los dogmas colapsen bajo nuestros pies.
Permitamos que el momento sea el maestro.
Permitamos que nuestro gurú sea la canción de un pájaro, el ruido del tráfico de la mañana, la caricia de un amigo, el cosquilleo de nuestro abdomen; el atardecer y el amanecer, el océano y la luz: la vida, la vida, la vida.
Permitamos que los libros sagrados se disuelvan en un nuevo y fresco momento.
Permitamonos inclinarnos a lo cotidiano, lo común; postrémonos ante eso.

No existen expertos, aquí en nuestro corazón.
Te hago un regalo: un nuevo mundo.

– Jeff Foster

La presión de la vejez y el ansia que eso produce -dijo don Juan-. Pero eso es sólo una parte

-En el pasado, yo te daba plantas de poder -dijo-. Al principio, hiciste lo imposible por convencerte de que lo que experimentabas eran alucinaciones. Después, querías que fueran alucinaciones especiales. Me acuerdo mucho de cómo me burlaba de tu insistencia en llamarlas experiencias alucinatorias didácticas.

Comentó que cada uno de nosotros, como indivi­duos, estamos separados del conocimiento silencioso por barreras naturales, propias de cada individuo, y que la más inexpugnable de mis barreras era mi insistencia en hacer aparecer mi holgazanería como independencia.

Lo reté a darme un ejemplo concreto. Le recordé que él mismo me había advertido que una de las estratagemas que ganan debates es emprender críticas en general, que no se pueden apoyar con ejemplos concretos.

Don Juan me encaró con una sonrisa radiante.

-En el pasado, yo te daba plantas de poder -dijo-. Al principio, hiciste lo imposible por convencerte de que lo que experimentabas eran alucinaciones. Después, querías que fueran alucinaciones especiales. Me acuerdo mucho de cómo me burlaba de tu insistencia en llamar­las experiencias alucinatorias didácticas.

Dijo que mi necesidad de demostrar mi ilusoria in­dependencia me forzaba a no aceptar lo que él me decía acerca de esas experiencias: aunque yo mismo silenciosa­mente sabía lo que él estaba haciendo. Estaba empleando plantas de poder, a pesar de ser medios muy limitados, para mover mi punto de encaje fuera de su posición ha­bitual y hacerme entrar, de ese modo, en parciales y tran­sitorios estados de conciencia acrecentada.

-Utilizaste esa barrera de falsa independencia para explicarte a ti mismo tus experiencias con las plantas de poder -continuó-. La misma barrera sigue funcionan­do hasta el día de hoy. Ahora, la pregunta es: ¿cómo arre­glas tus conclusiones para que tus experiencias actuales encajen dentro de tu esquema de holgazanería?

Le confesé que el único arreglo que me permitía mantener mi falsa independencia era el no pensar acerca de mis experiencias.

La carcajada de don Juan casi lo hizo caer de su silla. Se levantó y caminó para recobrar el aliento. Se sentó de nuevo ya recobrada la compostura. Se alisó el cabello ha­cia atrás y cruzó las piernas.

Dijo que nosotros, como hombres comunes y co­rrientes, no sabemos que algo real y funcional, nuestro vínculo con el intento, es lo que nos produce nuestra preocupación ancestral acerca de nuestro destino. Ase­guró que, durante nuestra vida activa, nunca tenemos la oportunidad de ir más allá del nivel de la mera preocu­pación, ya que desde tiempos inmemoriales, el arrullo de la vida cotidiana nos adormece. No es sino hasta el mo­mento de estar al borde de la muerte que nuestra preocu­pación ancestral acerca de nuestro destino cobra un dife­rente cariz. Comienza a presionarnos para que veamos a través de la niebla de la vida diaria. Pero por desgracia, este despertar siempre viene de la mano con la pérdida de energía provocada por la vejez. Y no nos queda fuerza suficiente para transformar nuestra preocupación en un descubrimiento positivo y pragmático. A esa altura, todo lo que nos queda es una angustia indefinida y pene­trante; un anhelo de algo incomprensible; y una rabia comprensible, por haber perdido todo.

-Me gustan los poemas por muchas razones -di­jo-. Una de ellas es porque captan esa preocupación an­cestral y pueden explicarlo.

Reconoció que los poetas estaban profundamente afectados por el vínculo con el espíritu, pero que se da­ban cuenta de ello de manera intuitiva y no de manera deliberada y pragmática como lo hacen los brujos.

-Los poetas no tienen una noción directa del espíritu -continuó-. Esa es la causa por la cual sus poe­mas realmente no son verdaderos gestos al espíritu, aunque andan bastante cerca.

Tomó uno de mis libros de poesía de la silla próxima a él. Era una colección de poemas escritos por Juan Ramón Jiménez. Lo abrió en una página señalada por un marcador; me lo tendió e hizo señas para que leyera.

 

¿Soy yo quien anda, esta noche, por mi cuarto,

o el mendigo que rondaba mi jardín, al caer la tarde?…

Miro en torno y hallo que todo es lo mismo y no es lo mismo…

¿La ventana estaba abierta? ¿Yo no me había dormido?

¿El jardín no estaba verde de luna? …

…El cielo era limpio y azul… Y hay nubes y viento y el jardín está sombrío…

Creo que mi barba era negra…  Yo estaba vestido de gris…

Y mi barba es blanca y estoy enlutado…

¿Es mío éste andar?

¿Tiene esta voz, que ahora suena en mí, los ritmos de la voz que yo tenía?

¿Soy yo, o soy el mendigo que rondaba mi jardín, al caer la tarde?…

Miro en torno… Hay nubes y viento…

El jardín está sombrío…

…Y voy y vengo…

¿Es que yo no me había ya dormido?

Mi barba está blanca… Y todo es lo mismo y no es lo mismo…

Releí el poema otra vez para mis adentros y capté el estado de impotencia y azoro del poeta. Le pregunté a don Juan si él captaba lo mismo.

-Creo que el poeta siente la presión de la vejez y el ansia que eso produce -dijo don Juan-. Pero eso es sólo una parte. La otra parte, la que me interesa es que el poeta, aunque no mueve nunca su punto de encaje, intuye que algo increíble está en juego. Intuye con gran precisión que existe un factor innominado, imponente por su misma simplicidad que determina nuestro destino.

Carlos Castaneda